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Del
Propio Conocimiento
Y
un varón fue quien dijo: << Háblanos del Propio Conocimiento.>>
A lo cual contestó
él diciendo:
Vuestros
corazones conocen en silencio los secretos de los días y de las
noches. Pero vuestros oídos ansían el sonido del conocimiento de
vuestro corazón. Quisierais saber, traducido en palabras, aquello
que siempre habéis sabido en pensamientos. Desearíais tocar con
vuestras manos el cuerpo desnudo de vuestros sueños. Y bueno fuera
que así fuese. El manantial oculto de vuestra alma tiene necesidad
de saltar y correr murmurante hacia el mar. Y el tesoro de vuestras
infinitas profundidades quedaría desvelado ante vuestros ojos. Pero
aceptáis la presencia de balanzas con las que pesáis vuestro desconocido
tesoro. Y no busquéis las profundidades de vuestro conocimiento
con apoyo alguno o el empleo de la sonda. Porque el ego es un mar
ilimitado e inconmensurable.
* *
*
No
digáis, ¡He encontrado la verdad!, sino más bien "He
encontrado una verdad". No digáis, ¡He hallado el camino
del alma!. Antes bien, decid,"'He hallado al alma caminando
por mi camino". Porque el alma camina por todas las sendas.
El alma no camina por una sola línea, ni crece lo mismo que una
caña. El alma se manifiesta por sí misma, igual que un loto de incontables
pétalos.
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