| De
la Alegría y de la Tristeza
Fue
entonces una mujer la que pidió: <<
Háblanos de la Alegría y la tristeza.>>
A
lo que él contestó:
Vuestra alegría es vuestra tristeza sin máscara. Y
el mismo manantial de donde mana vuestra risa ha estado frecuentemente
lleno de vuestras lagrimas.
¿Y
podría ser de otra manera?
Cuanto
más profundo penetre la tristeza en vuestro ser, más alegría podrá
contener. ¿No es la copa repleta de vuestro vino la misma que fue
cocida en el horno del alfarero? ¿Y no es el laúd que deleita vuestro
espíritu la misma madera que fue ahuecada con aceros?
Cuando
os encontráis alegres mirad en lo más profundo de vuestro corazón
y notaréis que lo mismo que os produjo tristeza es lo que ahora
causa vuestra alegría.
Cuando
os sintáis atribulados volved a mirar vuestro corazón, y notaréis
que estáis llorando por aquello mismo que anteriormente fue vuestra
alegría.
Algunos
de vosotros comentáis: 'La alegría es mayor que la tristeza', y
otros contradicen: 'No, la tristeza es mayor'.
Sin embargo, yo os digo que ambas son inseparables. Llegan juntas,
y cuando es solamente una la que se sienta con vosotros a la mesa,
recordad que la otra se encuentra dormida en vuestra cama.
* * *
La
verdad es que estáis en suspenso entre vuestra tristeza y vuestra
alegría.
Sólo
cuando os encontráis vacíos estáis quietos en el fiel de la balanza.
Cuando el guardián del tesoro os llame para pesar su oro y su plata,
es necesario que vuestra alegría o vuestra pena suba o baje en la
balanza.
|