Ollanta Humala: Presidente del Perú

Unas reflexiones sobre el electo Presidente: OLLANTA HUMALA

Hay mucho “ruido” alrededor de su persona, de su ideología e incluso de su capacidad. Todos estos aspectos son bastante relativos ya que dependen desde donde se realice el análisis.

Para el establishment es el demonio en persona.

Para aquellos que están enquistados en el narcoestado peruano, lo ven como alguien que no pertenece a la “familia” al que seguro le “haran una propuesta que no pueda rechazar”.

Las corporaciones y empresarios vinculados a ellas, le temen al cambio en las “reglas de juego” tan favorables a sus propios intereses, casi como hechas a su medida, esto es, por ejemplo a la disminución y/o pérdidas de sus privilegios impositivos y/o al aumento de sus obligaciones patronales.

Sin embargo, lo que pretendo rescatar es que resulta ser  la única opción que tiene una mirada coincidente con lo que está pasando en Latinoamérica. Para lo cual debemos precisar que los tiempos que se viven en la actualidad, son muy diferentes a todo tiempo pasado.

La aplicación del  nefasto modelo “neoliberal” en la región y en el mundo, ha sido devastadora para el aparato productivo, convirtiéndose en una maquinaria muy efectiva  para generar pobreza, exclusión y por lógica consecuencia el deterioro profundo de las instituciones fundamentales de nuestra sociedad.

El Estado, por ejemplo, se ha reducido a un ente minúsculo, pero muy costoso, absolutamente ineficiente en garantizar y proporcionar a sus habitantes los derechos más básicos y elementales  que contiene su norma fundante (La Constitución) convirtiéndose  (el estado) en el lugar común de un grupo de personajes corruptos, delincuentes  y malvivientes, con olor a perfume importado y autos de lujo, para quienes  lo único importante es el LOBBY arancelado y oportunista.

Por si fuera poco, este pequeño grupo lleva décadas sirviéndose del patrimonio de todos los peruanos para satisfacer sus inagotables ansias de poder y riqueza, ya que son los mismos de siempre, quienes incluso eligen y prefieren repetir el plato podrido, maloliente y nauseabundo del  fujimorismo en esta última ocasión o del APRA enteriormente.

Que personajes que nos trajeron estas pestes: Marta Chávez, (esta Chávez sí que es un espanto) Marta Hildebrandt, Joy Way, Montesinos, Hermosa Ríos, los de Grupo Colina, el hermanito Fujimori, los hijitos Fujimori, con ellos, de la mano, Garcia Pérez, Del Castillo, Villanueva, Mantilla,  además de payasos como Rey, PPK, Flores Nano, Bedoya, etc., hasta ladronzuelos de poca monta como el tal Alarcón de Alianza Lima. Hay que tener estómago para poder continuar con la listita.

La “fabricación” de la voluminosa DEUDA EXTERNA cuyo único resultado es impedir el desarrollo en todos sus modos: de la industria local, del mercado interno, de la educación, de la cultura, etc., y que recae con fuerza sobre toda la población empobrecida, mientras  favorece a unos pocos, evidenciándose como  una excelente herramienta de dominio y  sumisión.

Para no extenderme demasiado aunque el tema es propicio, tenemos que mirar nuestra región y el mundo a la luz de los resultados y los hechos actuales, analizar lo que sucede en USA, en ESPAÑA, PORTUGAL, GRECIA, IRAN, LIBIA, AFGANISTAN, PALESTINA, FRANCIA, INGLATERRA, para poder descubrir que América del Sur dividida, fraccionada, sólo le es funcional a intereses específicos.
Los últimos territorios que aun forman parte del “patio trasero” son CHILE (territorio estratégico militar, algunas frutas, vino y minerales), COLOMBIA (cocaína) y PERU (territorio estratégico militar, minerales y cocaína).

Estos son territorios donde todavía  se vende  el “american dream” en los sectores más arribistas, en particular, gracias al bajo nivel de la educación, la enorme hegemonía ideológica repartida desde medios  de comunicación masiva de pésima calidad, mientras los recursos naturales se extraen para “exportar” y donde las leyes laborales están hechas a medida de la patronal.

En este escenario, un líder político que comulga con la opción de generar un bloque regional, económicamente autónomo, vigoroso e independiente, que entiende la importancia de la integración regional, esto es, trabajar tanto para la región como para el territorio nacional, que quiere sumarse seriamente a la UNASUR, resulta muy  atractivo por el carácter de actualidad que lo recubre.

Entonces ahora podemos hablar de la América Bolivariana integrada básicamente por: ARGENTINA, BRASIL, BOLIVIA, ECUADOR, URUGUAY, PARAGUAY, VENEZUELA y ahora -esperamos que con seriedad y responsabilidad- PERU.

Un punto que no es menor, es corroborar con enorme alegría,  que se repite en el Perú aquel fenómeno que desde hace unos pocos años se viene dando en los países miembros de nuestra comunidad: El Presidente del PERU tiene rostro PERUANO. Pero rostro auténtico, diferente de aquel que renegó de su identidad al escucharse hablar en inglés.

Sabemos que lo que se viene no es camino fácil. Y ya se puede ver como salen los “patrones” a dar órdenes: “Tiene que nombrar el ministro de Economía”, y desde sus medios pretenden seguir fijando la agenda: “Debe dar fuertes señales de concertación”.

Me parecía tan alucinante como las patadas y bofetadas de “caballo loco”, ver anoche en la TV como un grupo de payasos  que se visten de periodistas en America TV pretendían que Humala saliera en el momento que ellos lo indicaban, ya que no encontraban razones para tanta demora, en medio de una grotesca, burda y pésima cobertura.

Me alegra tener  al menos la esperanza de que mi país tiene ahora y por fin una gran oportunidad!

Recomendados: (ayuda a entender)

Capitalismo: Una historia de amor (Michael Moore)

http://es.wikipedia.org/wiki/Capitalismo:_Una_historia_de_amor

http://www.cinematical.es/2010/01/06/traduccion-critica-capitalismo-una-historia-de-amor/

Al Sur de la frontera (Oliver Stone)

http://es.wikipedia.org/wiki/Al_sur_de_la_frontera

http://www.peliculas4.com/ver-al-sur-de-la-frontera-online-9-2213.html

Perú dejaría de ser parte del eje pro EEUU

Votar por Humala

Por: Ernesto De La Jara

Soy uno de los ciudadanos de este país que ha tomado la decisión personal de votar por Humala, de decirlo abiertamente y de llamar a hacer lo mismo a todos quienes lucharon por la caída de la dictadura fujimorista en el 2000.

Sé que esta opción me enfrenta aún más a ese fujimorismo que toma represalias frente a sus críticos, hoy ávidos de venganza, tal como se expresó a través de las amenazas de Marta Chávez, escogida para el cargo por Keiko. También significa pelearse con el establishment limeño, el que está -agresiva y hasta inescrupulosamente- a favor del fujimorismo.

También seré criticado por quienes creen que lo ético esta vez es poner a ambas candidaturas equidistantes y, por tanto, votar viciado, y ver lo que hace cada uno en el próximo periodo.

No asumo esta posición porque considero que los 10 años de dictadura no se pueden comparar con los puntos críticos de Humala; porque significa hacerse responsable del resultado (si gana Keiko, del regreso del Fujimorismo) y porque se trata de un sector que ya votó bajo la lógica del mal menor.

Concretamente, votó por Alan García, tapándose la nariz, pero sin que importara que tuviera en sus espaldas no solo uno de los peores gobiernos (nos dejó una hiperinflación de concurso), sino graves acusaciones por corrupción, que él las hizo prescribir, y una larguísima línea de violaciones de derechos humanos, con su grupo paramilitar incluido (el comando R.F).

Lo hago basado en las convicciones que siempre he defendido: principios, valores democráticos y derechos humanos en sentido amplio. Mi decisión es absolutamente desinteresada, ya que bajo ningún punto de vista tendría algún tipo de participación en un gobierno humalista, en el hipotético caso de que se me convocara para algo, ya que estaré entre quienes, una vez que triunfe, se dedicarán a fiscalizarlo desde el primer minuto.

Mas bien, si siguiera una lógica perversa, preferiría que ganasen los fujimoristas, ya que así la institución a la que pertenezco (el IDL), por estar dedicada a impulsar políticas públicas democráticas y respetuosas de los derechos humanos (lo opuesto a lo que hicieron y harían ellos), tendría mucho más trabajo, proyectos y fondos.

Siento, además, que lo que estoy haciendo es coherente con lo que siempre ha significado defender los derechos humanos: correr riesgos, sin miedo a enfrentar al poder (por más oscuro que sea), y defender causas que pueden no ser las más populares.

Significa también anteponer lo que se cree que es mejor para el país a la conveniencia personal, ya que se asume la defensa de una candidatura que cinco años atrás fue severamente criticada, y de un futuro régimen que ahora parece que actuará bien, pero que el día de mañana nos puede fallar, teniendo que asumir la responsabilidad del error.

La primera razón por la que votaré por Humala tiene que ver con lo que ya muchos hemos dicho: estoy absolutamente seguro d4e que la vuelta del fujimorismo –y eso es lo que representa la candidatura de la hija de Alberto Fujimori, por más que se intente solapar– es lo peor que le puede ocurrir al Perú.

El mensaje sería: si se trata de defender mis intereses (grandes o pequeños), ninguna o poca importancia tiene que se haya asesinado, robado a manos llenas, haber tenido vínculos con el tráfico de drogas y de armas o haber capturado los medios de comunicación y las instituciones, por poner solo algunos de los hechos que objetivamente se dieron bajo el régimen de esa alianza perversa entre Fujimori y Montesinos, que duró hasta el final, que podría reactivarse por mutua conveniencia o por imposición de una de las partes, a cambio de no soltar información.

Se desconfía de Humala por una serie de cosas que podría hacer, cuando ya Fujimori las hizo todas: quedarse en el poder más allá de lo que la constitución permite; atentar contra la libertad de expresión y la independencia de las instituciones; gobernar con el apoyo de los militares; aprobar una nueva Constitución hecha a su medida; tener vínculos con Chávez; ser populista, disponiendo de los recursos del Estado (no olvidemos que nos dejó una economía en ruinas).

Me da la impresión (admito que por ahora es solo una especulación) que Humala puede haber cambiado de verdad en los últimos 5 años, en la medida que ha ido pensando en el país ya no como militar sino como civil.

A lo mismo puede haber contribuido el que ya no esté tan metido en su familia y que haya logrado convocar a personas de mayor nivel y con una visión democrática y moderna del país. Si tanta gente cambia, para bien o para mal, ¿por qué cerrar toda posibilidad en el caso de Humala?

Una demostración de este cambio son los importantes compromisos que ha asumido públicamente a favor de la democracia. Y esperamos que en las semanas que quedan dé nuevas garantías, sumamente contundentes, de que estamos ante un nuevo Humala y no frente al de cinco años atrás.

Y si incumpliera con lo que ha prometido de manera tan clara y concreta, se justificarían todo tipo de acciones contra él. Recordemos que la Constitución prevé una serie de mecanismos para anticipar el fin de un mandato presidencial.

Aparte de estos mecanismos, todos sabemos, comenzando por él mismo, que existen poderosos sectores económicos y un gran número de medios de comunicación (casi todos) que, así como le vienen haciendo la vida imposible durante la campaña, se le tirarán a la yugular a la primera, y tal vez hasta sin que haya primera.

Asimismo, habrá una muy severa fiscalización de los sectores que hemos decidido votar por el Humala de ahora y no por el anterior, y que en todo momentos hemos dicho públicamente que lejos de ser un cheque en blanco es un voto condicionado al cumplimento de lo ofrecido.

Estoy de acuerdo en que hay que preservar el crecimiento económico y no volver a la década de los 70, caracterizada por una política de estatizaciones y confiscatoria, pero creo que sí hay que hacer cambios importantes para que haya una mejor distribución de recursos en general, y del actual crecimiento económico.

Y ese es el mensaje central de Humala y no del Fujimorismo, que lo más que hará es volver a repartir billetes, víveres, construir colegios por construir y, en el mejor de los casos, hacer algunas carreteras.

Y esto que ofrece Humala no significa estar por principio contra la propiedad privada, la inversión, la explotación de recursos naturales, pero sí debatir, consensuar y adoptar determinadas medidas, por los cauces legales, como las que se vienen dando en muchos países y que fueron ofrecidas por todos los candidatos en la primera vuelta, hasta por PPK, a cuyo movimiento por algo le puso “Por el gran cambio”. Más bien, en esto también habrá que exigirle a Humala que cumpla con lo ofrecido.

No querer ningún tipo de cambio en esta línea no solo me parece una falta de sensibilidad social cercana a la inmoralidad, sino falta de lucidez. Una política en esta línea significaría una disminución de los conflictos, muchos de ellos provocados por la adopción de políticas unilaterales que no tomen en cuenta los intereses ni la posición de las poblaciones que viven en las zonas donde están los recursos. Una mayor paz social sería en beneficio de todos.

Cerca de Humala hay un buen número de personas que conozco, que son capaces, honestas y democráticas. En cambio, miro el entorno de la candidata fujimorista y pienso que de nuevo estamos en los 90, y pasan por mi mente los vladivideos. De la época pasada solo faltan los que todavía están en San Jorge. Qué elocuente es que la principal cara relativamente nueva sea la de Rafael Rey, el señor cuya pasión son las leyes de amnistía.

¿Qué saco de la comparación entre lo que ha hecho en el Congreso la bancada humalista y la fujimorista? La primera, para comenzar, no ha planteado ningún proyecto con sello chavista o contra derechos y libertades, y más bien siempre ha estado en contra de la alianza congresal del fujimorismo con los apristas que, bajo el liderazgo o personajes como Souza o Raffo, blindaron al gobierno central de toda fiscalización, limitándose a sacar leyes con nombre propio o contra los derechos humanos. No se puede negar que hay hechos preocupantes en la trayectoria de Humala.

Pero también no es que no haya respuestas. Sobre lo de Locumba y su relación con la huida de Montesinos no pasa de ser una especulación que pone en cuestión una amnistía que cuando se dio todo el mundo estaba a favor; sobre lo del Andahuaylazo: existe el audio, pero por algo Ollanta no está comprendido en el proceso contra los responsables.

Y en relación a la violaciones de derechos humanos de Madre Mía (punto para mí el más sensible), se puede invocar que -mas allá de que el juez San Martín haya sido el que cerrara el caso, pudiendo haber mandado una mayor investigación- del lado del fujimorismo hay un millón de Madres Mías (comenzando por las matanza hechas por el grupo Colina, creado y protegido por Fujimori-Montesinos).

Además, siguen en curso las investigaciones por violaciones de derechos humanos cometidas durante el conflicto armado, incluidas las que podría haber cometido Humala. Nadie que ha sido un violador de derechos humanos, en estos tiempos está a salvo.

Otro punto a favor de Humala es que ha provocado que mucha gente haya pasado a tener preocupación por los derechos Humanos. Martha Meier, la de El Comercio fujimorista (algún día tendrá que venir un Miro Quesada “en búsqueda de la credibilidad perdida”), acaba de escribir un artículo sobre Humala y las violaciones de derechos humanos de Madre Mía.

Sí, Martha Meier, la que fue candidata al Congreso por el Fujimorismo que en el 2000 impulsó una reelección inconstitucional y fraudulenta, al final del régimen del grupo Colina. La desafiamos a que nos presente una sola palabra que haya pronunciado antes a favor los derechos humanos.

Si gana el fujimorismo está cantado que se liberará al gran jefe. Su hija ha dicho que no lo indultará, pero lo podría hacer García a cambio de protección. O también puede ser vía el Tribunal Constitucional, de manera irregular.

Ya hay rumores de que lo que se hará es declarar nula la sentencia de segunda instancia, para que Fujimori pase a tener la calidad de procesado y a partir de allí todo puede pasar. Sería irregular, porque cualquier tipo de nulidad respondería a algún arreglo bajo la mesa, ya que la sentencia ha sido producto de un proceso que todos han calificado de impecable.

Ya estamos, además, viviendo el fujimorismo de nuevo : yucas y bacalaos (yo soy diferente a mi padre, quien fue “el mejor presidente del Perú”); la mayoría de los medios de comunicación de nuevo alineados, con periodistas geishas; amenazas y venganzas (despido de periodistas); manipulación de las instituciones, como sería el caso del TC si termina haciendo lo que prácticamente viene anunciando Keiko; clientelismo popular (ha sido tal el reparto de cosas por Keiko en la campaña, que podría hablarse de una masiva compra de votos); la política del “ yo por ti y tú por mi”, con los grandes empresarios; los operativos sicosociales (Humala te quitará a tus hijos); la alianza con Cipriani.

Hay una última razón por la que votaré por Humala: si gana el fujimorismo, habrá ganado la prepotencia de la plata, del poder mediático; ambos de la mano. Una parte del país votó por Humala y otra por el fujimorismo. Pero a partir de allí se está tratando de imponer un resultado, más allá de la verdadera voluntad de la población, a partir de una millonaria campaña a favor del fujimorismo (sin que se recuerde para nada lo que ocurrió en los 90) y de guerra sucia contra Humala (los ataques van mucho más allá de los cuestionamientos que válidamente se le puede hacer).

Los recursos que nos robaron en los 90, y las bolsas de determinados empresarios es lo que lo está permitiendo una campaña a favor del fujimorismo descaradamente racista, despectiva con todos los que son del sector A y B y que plantea hasta acciones ‘fascistoides’.

También muy parecido a lo que sucedió en el 2000, cuando se intentó imponer con métodos similares la reelección de Fujimori, y que provocó que el representante de la OEA se fuera del país por considerar que el empleo de este tipo de estrategias es también una manera de hacer fraude.

URL de la Fuente: http://diario16.pe/columnista/3/ernesto-de-la-jara/700/votar-por-humala

El Latrocinio de KEIKO FUJIMORI

Keiko usó el dinero del Estado y también  proveniente del narcotráfico para financiar sus estudios y ahora se perfila como la próxima Presidenta del Perú.

La candidata presidencial Keiko Fujimori, no ha explicado cómo financió los estudios de ella y sus tres hermanos por el monto aproximado de US $ 839 mil 881 (S/. 2 millones 400 mil). Sin embargo, Vladimiro Montesinos que ahora guarda discreto silencio sobre este hecho,  ya ha delatado la estrategia para encubrir el latrocinio y explicar el financiamiento de los estudios de los cuatro hermanos. El enriquecimiento ilícito no solo vino del presupuesto de la República y del dinero de las privatizaciones (US $ 9 mil 200 millones), sino también del narcotráfico según los narcos “Vaticano”, “Osito”, “Tijero”, “Polaco”, entre otros.

Keiko Fujimori estudió entre 1993 y 1997 en la State University of New York / Boston University, calculándose que pagó US$ 94,881 por sus estudios, y por 68 viajes entre Lima y New York durante ese plazo US$ 124,600, totalizando US$ 219,481. Su hermanos Hiro, en la misma Universidad gastó algo más, US$ 280,800. Su hermana Sachi Marcela estudió en la Community College California / Universidad de New York entre1996 y el 2000, gastando US$ 178,450. Su hermano Kenji Gerardo, actual candidato a congresista, estudió en la Universidad de Kansas entre 1997 y el 2,000 gastando US$ 161,150.

Keiko y Alberto Fujimori, una insólita pareja que gobernó al país desde agosto de 1994 hasta su caída el 19 de noviembre del 2,000, luego del secuestro y tortura de Susana Higuchi madre de la primera. En los 6 años en los que Keiko Fujimori suplantó a su madre como “primera dama”, conjuntamente con Vladimiro Montesinos, cometieron los más grandes latrocinios que Alberto Fujimori reconoció en su “confesión sincera”, de los que obviamente es coresponsable Keiko Fujimori

El presidiario Alberto Fujimori tuvo que costear entre 1991 y 2000 la cantidad de US $ 839, 881 en la educación de sus cuatro hijos, es decir aproximadamente 2 millones 400 mil soles. Sabiendo que el presidiario Alberto Fujimori ganaba 2 mil soles (US $ 699) mensuales como él mismo lo afirmaba ¿Cómo lo hizo?

Los Fujimori usan como coartada de su latrocinio el producto de la venta de su vivienda de Pinerolo, los ingresos de la sociedad conyugal por US$ 400,000 y el préstamo de Rosa Fujimori y de sus abuelos. La patraña es traída de los pelos. En marcha el proceso penal que se sigue contra Keiko por diversos delitos contra el patrimonio del Estado, su disyuntiva es clara: va a la cárcel o llega a Palacio de Gobierno. Esto explica la aparentemente absurda maniobra de poner a Kenji Fujimori en el Nº 3 de la lista de candidatos a congresistas por Lima, que matemáticamente aseguraría su elección si persiste la adhesión del 20% del electorado al fujimorismo según las recientes encuestas, luego se parapetaría en la inmunidad parlamentaria. Juegan a todo o nada.

Venta de la Vivienda de Pinerolo

En el informe final de la comisión investigadora?que?presidió?Anel Townsend, la comisión cuestionó por falsa la versión de Keiko Fujimori, quien afirmó que su padre financió sus estudios y la de sus tres hermanos con la venta del inmueble de Pinerolo. “Esa declaración es inconsistente pues ese ingreso (de dinero por la propiedad de Pinerolo) se produjo con posterioridad a los estudios de Keiko Fujimori”, señala el informe. “Más aún, gran parte de ese dinero (los US $ 669 mil 500) fue utilizado por Keiko Fujimori para realizar diversas transacciones financieras”.

Además la comisión destacó que Keiko Fujimori – no envió a pesar de haberse comprometido – La información documental sobre sus cuentas bancarias en Estados Unidos. Existen otros dos informes que son de los peritos contables de la Contraloría y otro del Ministerio Público. De manera que esta acreditado que los US $ 669 mil 500 que recibió Fujimori por la venta del inmueble de Pinerolo tuvieron otro destino. Cabe señalar que el cheque con el que pagaron por la venta del inmueble de Pinerolo, Keiko Fujimori lo cobró el año 2001 cuando los cuatro hermanos estaban graduados.

Ingresos de los esposos Fujimori por más de US $ 400 mil

De acuerdo con los reportes de la Superintendencia de Administración Tributaria (SUNAT) y de los bancos donde Fujimori tenía cuentas al momento de comenzar su gobierno no acreditó ingresos que justifiquen los ahorros de US $ 400 mil y mucho menos aparece consignado dicha cifra en cuentas de ahorros.

Entre 1992 y 1999 el presidiario Fujimori declaró a la SUNAT S/. 79 mil soles (US $ 27 mil 600), como ingreso por alquiler de vivienda. ¿En que bancos guardaban los padres de Keiko los US $ 400 mil que dice que tenían en 1990?

Préstamo de su tía Rosa Fujimori de Aritomi y de sus abuelos

Si en setiembre de 1996 Rosa Fujimori de Aritomi le prestó US $ 150 mil a su hermano Alberto Fujimori para que éste cancelara una deuda contraída con Antonio Páucar y no para la educación de sus cuatro hijos, y el presidiario Alberto Fujimori le devolvió a su hermana Rosa recién en 1998 ¿De donde sacó grandiosos fondos para financiar los estudios de sus hijos hasta antes de 1998, sino había tenido ningún ingreso sino hasta que vendió el inmueble de la calle Pinerolo en diciembre de 1998?

Rosa Fujimori de Aritomi que se encuentra en calidad de prófuga, tampoco contaba con bienes que justificaran la posesión de ese dinero, que era parte de un depósito de US $ 212 mil 448, que según indagaciones fiscales y judiciales, sería dinero desviado de los fondos donados por ciudadanos japoneses a “Apenkai”, la Organización No Gubernamental (ONG) de la familia Fujimori que estuvo administrada, coincidentemente, por Rosa Fujimori y Antonio Páucar, el prestamista.

Susana Higuchi desmiente a Keiko

La madre de Keiko Fujimori, Susana Higuchi, declaró contundentemente que ni ella ni ningún miembro de su familia financió los estudios de sus hijos en las universidades de Boston, Columbia y  Kansas. Además desmintió la versión de Keiko de que sus abuelos maternos – los padres de Susana Higuchi – también contribuyeron en la cobertura de gastos universitarios. La ex cónyuge de Fujimori ha sido tajante en negarlo. El 23 de abril del 2001, más de siete años después de la separación de Fujimori, declaró ante la fiscal Luz del Carmen Ibáñez que no aportó un centavo al financiamiento de la carrera de Keiko, Hiro, Sachi y Kenji.

Montesinos dijo que el pago de los hijos se hizo con dinero que entregaba a Fujimori y se inventó la venta de la casa.

El 25 de abril del 2002, ante la comisión investigadora que presidía el congresista Fausto Alvarado Dodero, Vladimiro Montesinos fue preguntado:  “El pago del estudio de los hijos tengo entendido que usted le hacía un depósito en una cuenta en Panamá”.

Vladimiro respondió: “No, eso no es cierto. El pago de los hijos se hizo con dinero en efectivo que yo le entregaba a él (Fujimori). Después él (Fujimori) simuló la venta de la casa de Pinerolo con el señor Palermo.

El señor Palermo le presentó a unos supuestos compradores de la casa que tenía el señor Fujimori en Pinerolo y se hizo una venta ficticia. Yo le entregué ese dinero a él (Fujimori) y él le entregó a Palermo y después hicieron como que le pagaban por la venta de su casa y se hizo una transferencia de inmueble”.

Fujimori y Montesinos se beneficiaron del narcotráfico

Testimonio del “Vaticano”.- La Segunda Fiscalía Especializada y la Procuraduría del caso Fujimori – Montesinos, aceptaron la versión del narcotraficante Demetrio Chávez Peñaherrera, conocido como el “Vaticano” quien  sostuvo: “Montesinos está a punto de librarse del cargo de haber cobrado 50 mil dólares mensuales, a cambio que le permitiera exportar droga desde Campanilla, en el Alto Huallaga”.

Testimonio del “Osito”.- Roberto Escobar Gaviria, alias “Osito”, hermano del jefe del cartel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria, aseguró que Montesinos trabajó para su hermano Pablo Escobar desde 1986 hasta 1992 y que en una ocasión le entregó un millón de dólares en efectivo.

Testimonio del “Tijero” .- Lucio Tijero Guzmán conocido narcotraficante contó a la fiscalía que sabía de los “cupos” que el ex asesor fujimorista Vladimiro Montesinos cobraba a personas dedicadas al narcotráfico, entre ellos a su amigo Agner Navarro,  quien operaba
en la zona de Aucayacu y pagaba entre 40 mil y 50 mil dólares por envió de droga.  Aunque Tijero se retractó, lo cierto es que en los años 80 Montesinos ofició de abogado de Evaristo Porras, nada menos que el capo del cartel de Medellín.

Testimonio de “Polaco” .- “¿Por qué dice usted que se ha reunido con Vla-dimiro Montesinos?”, le preguntó el fiscal adjunto Ramiro Salinas a Jorge Chávez Montoya “Polaco”.  “A partir del año 1990 y (hasta) el término de 1992 conocí a Vladimiro Montesinos. Posteriormente las coordinaciones se realizaba a través del doctor Edgar Chirinos, quien se encargaba de cobrar los cupos de dinero para Vladimiro Montesinos”, respondió Jorge Chávez Montoya “Polaco”.

El abogado Iván Sánchez Rivas, defensor de “Polaco”, señaló ante el juz-gado que su defendido entrego personalmente en una oportunidad hasta US $ 40 millones a Montesinos para que permitiera que salieran avionetas con droga.10

Sentencias del presidiario “Alberto Fujimori”

1. Sentencia de seis años de cárcel por allanamiento a la casa de Vladimiro Montesinos y llevarse decenas de maletas con Vladivideos.

2. Sentencia de veinticinco años de cárcel por Lesa Humanidad (tortura y muerte) y secuestro, en el caso la Cantuta, Barrios Altos y sótanos del pentagonito.

3. Sentencia de siete años y seis meses de cárcel por pago de CTS (Compensación por Tiempo de Servicios) consistente en quince millones de dólares otorgado a su asesor Vladimiro Montesinos.

4. Sentencia de seis años de cárcel por compra de medios de comunicación, corromper políticos (trece congresistas tránsfugas hacia su partido) y violación del secreto de las comunicaciones (chuponeo).

Keiko Fujimori, la “primera dama” de Alberto Fujimori, ha participado o ha sido beneficiaria de todos los latrocinios cometidos por éste y ahora pretende ser la primera mujer Presidente del Perú.

Elecciones Presidenciales Perú 2011

PREJUICIOS ELECTORALES Y DE LOS OTROS

“Cuanto más prejuicios tengan lugar, más debilitado el sentido de identidad (…) el yo conoce menos y menos de sí mismo”
Saúl Peña K.


El estado de la cosa electoral

Estamos en medio de una campaña electoral, y faltan pocos días para la primera vuelta que decidirá si hay o no Ballotage, y con quienes será. También de estas elecciones sale el Congreso, es decir, se emplea la fragmentación propia de una campaña en dos vueltas para generar la representación nacional, y ello no es del todo equivocado, si es que entendemos que el Congreso lo que debe hacer es representar a la Nación.

Por desgracia, en estas elecciones se agitan otra vez temas emocionales. No es raro, así son las elecciones, y es cierto que la emocionalidad es parte de la condición humana, así que quejarse de lo que no tiene remedio es bastante fútil. La característica del 2006, la guerra sucia, se repite edulcoradamente el 2011, aunque muy mediatizada entre otras cosas porque se distingue que el extremismo de derechas en la defensa de sus intereses en el reparto de la torta genera un rechazo absoluto en la población electoral.

Sin embargo, ríos de tinta se derraman en contra de un candidato. Quizá algo bueno surja de esto, y es lo que se está diciendo sin decir, es decir, una autocrítica de los candidatos de los grupos económicos. Aunque extrañamente no es confesa, lo que hace de la autocrítica algo verdaderamente extraño, con un elusivo saborcito a disculpa. Qué problema que esas “disculpas” que toman forma en la promesa electoral de darle rostro humano al capitalismo salvaje, ya hayan sido devaluadas por Alan García, que explotó el artificial temor difuso y generalizado para alcanzar el gobierno y convertirlo en el gran elector de estas justas electorales. Como sabemos, tales promesas son agua de borrajas, como se dice, es decir, han sido puramente instrumentales, y nada da confianza para suponer que esta vez no lo serán, a pesar del esfuerzo ingente de los medios para generar alguna forma de confianza en los ciudadanos en gentes que no han hecho lo que dicen que van a hacer cuando pudieron.

En cualquier caso, parece que hace carne la percepción de la necesidad de profundas modificaciones en el modelo económico para que se acerque a la resolución de las necesidades de la población en general, y no solamente de un puñado de beneficiarios del crecimiento económico. Si el mercado trae beneficios a la población en general, queremos saber donde están. Si el estado no regula o lo hace mal por incapacidad o constitución, no parece haber, de acuerdo a la experiencia, otro quien lo haga. Resulta gracioso ver que hay candidatos que parecen no haber entendido este apotegma tan sencillo, y siguen proponiendo cuál “ábrete sésamo” del desarrollo, más mercado irrestricto, cuando lo que está claro es que hay un inmenso desorden de origen multicausal, y que no es que el estado pueda resolver en su totalidad tampoco, pero el mercado dejado a su mano escondida, menos aún.

Prejuicios y Miedos

Sin embargo, la más importante reflexión que me genera esta campaña se centra en el Prejuicio. Al momento de pergeñar estas líneas, la actual campaña se centra en contenidos emocionales más que en contenidos racionales. Se está haciendo cundir un “miedo difuso”, análogo al del 2006, con la salvedad que esta vez no parece surtir un efecto mensurable en las grandes masas de electores que no son tuiteros ni feisbukeros. Los medios se lamentan al unísono que no haya publicación de encuestas y que no se pueda aplicar el “anchoring”, lo que nos indica que al desaparecer uno de los medios más eficaces de manipular la opinión, la cosa queda librada a los candidatos solos, de los que tres o cuatro están luchando a muerte por pasar a segunda vuelta. Y esto no genera ninguna confianza a los decisores macroeconómicos. Entonces entran en acción los elementos de manipulación “hormiga”: Rumores, videos editados, imágenes efectistas, spam, etc., complementando el esfuerzo publicitario ingente de la Confiep, las empresas mineras y demás que financian a sus candidatos. No deja de sorprenderme que personas que considero de gran inteligencia y capacidad de crítica se traguen con zapatos y todo un video evidentemente editado, por ejemplo, y se conviertan en cajas de resonancia de éstos medios “hormiga”. Solamente me puedo explicar esto por una suerte de suspensión del propio juicio.

Prejuicio como no-juicio

De la lectura tardía del libro “Psicoanálisis de la Corrupción” (2003), del lúcido psicoanalista Saúl Peña K., extraigo algunos conceptos. Según el autor, el prejuicio para empezar es un no-juicio. Ello, que parece muy obvio, ya indica que no hay racionalidad presente. Las decisiones están presididas no por una percepción de los hechos y su valoración, sino por contenidos previamente existentes, ocultos y de alguna manera vergonzantes. Estos, evidentemente, estarían basados en simpatías y antipatías previamente instaladas. De otro modo, ya no sería prejuicio, sino valoración de los intereses propios, correctamente definidos, calibrados y planteados como tales. Ello quizá no sería lo ideal, después de todo decir que se vota porque me conviene no es lo mismo decir que voto por la patria, lo segundo parece mucho más bacán que lo primero. Pero sería más sincero.

Imaginemos por un momento que Ollanta Humala gana las elecciones. Imagino que, dadas las circunstancias muchos creerán que ello sería una suerte de infierno en la Tierra. Pero si de algo estoy seguro es que ni sería el acabose ni sería tan terrible. Por cierto, tampoco creemos que será la gran maravilla del universo. Seguiría habiendo Congreso. Seguiría habiendo Poder Judicial, seguiría habiendo los Checks and Balances que ya tenemos afiatados. Y de seguro aparecerán algunos más. Si miramos lo que hicieron Lula, Kirchner, Tabaré Vásquez, Correa, en otro contexto Ricardo Lagos en Chile, y hasta el mismo Evo Morales en Bolivia, veremos que las primeras medidas se dirigieron a tranquilizar a los inversionistas, empresarios y emprendedores, y a aclarar las reglas de juego. Naturalmente, quizá uno de los contenidos que no se dicen pero que ahí están, invisibilizados, y que a los medios les molesta – corrijo, lo que a los dueños de los medios les molesta – es que su posesión de las frecuencias del espectro electromagnético estará en entredicho, porque el espectro electromagnético no les pertenece. Tal espectro pertenece a la Nación en su conjunto, y el estado lo administra por la vía de concesiones. Lo que ocurre es simplemente que durante decenios ha estado en manos oligopólicas por cobardía y falta de decisión política del estado. Y la preponderancia de los oligopolios por concentración de capitales es una deformación neoliberal de la libertad del mercado. Hay muchísimos intereses económicos detrás de la tan pregonada libertad de expresión. Algunos creemos que hay que meter la mano en ello. En lo personal me inclino por el modelo chileno, que asocia instituciones culturales privadas al usufructo del espectro electromagnético. A ver si así tenemos una TV que no sea solamente caja de resonancia de los grandes intereses.

La dicotomía entre los buenos y los malos

El prejuicio, además, posee como rasgo el establecimiento de una dicotomía irracional que refleja una suerte de omnipotencia propia, basada en la exclusión del Otro: Todo lo bueno está en mi grupo, y todo lo malo en el Otro. Este planteamiento tipo Tom y Jerry se distingue claramente en el ultimátum que el candidato Toledo lanza a los votantes, evidentemente con la intención latente de ser la carta de recambio que pueda estar “en medio” entre las opciones dicotomizadas. No creemos que le funcione muy bien, salvo con el sector de la población que vota por primera vez, que no es deleznable. Muchos, por otra parte, ya estamos curados del espanto y no nos tragamos los cuentos de campaña electoral.

Prejuicio y hostilidad

Otro rasgo del prejuicio es su hostilidad intrínseca. El Otro nos es tan insoportable que su existencia nos resulta odiosa, dado que escapa a los esquemas mentales que nos hemos fabricado, o que otros han fabricado en nuestra mente. La incapacidad de tolerar la mera existencia del Otro implica el deseo de negar su existencia. Quizá aquí haya que buscar el origen de las espantosas medidas de eliminación de adversarios políticos por desgracia tan común en gobiernos de todas las layas. Es evidente que aquí hay algo que se busca compensar – sigo a Saúl Peña, a beneficio de crítica e inventario, por supuesto – y lanzo la hipótesis de que lo que se trata de negar detrás del prejuicio es un sentimiento difuso de culpa. Nos guste o no, tras 500 años de irrupción de los españoles, la discriminación y racismo dirigidos contra la gran mayoría de la población indígena está basada en sentimientos que se nos introyectó, y que perduran y aparecen en toda su maldad en circunstancias electorales como éstas – Alejandro Toledo padeció algo de esto en su período de gobierno –. Estos sentimientos de rechazo, de ghetto inconsciente manifiestan una oculta pero profunda huella muy adentro. Es el mismo temor de los encomenderos y hacendados de hace siglos, pero negado, escondido y transfigurado al estilo Siglo XXI.

Prejuicio como proyección

Soy consciente que empleo un vocabulario psicoanalítico para el que no estoy preparado, pero desde que es de uso público, creo que puede utilizarse con sus límites. Un aspecto muy duro de roer que señala Saúl Peña, y lo es incluso para quien estas líneas escribe – creo que todos aquí tenemos nuestras propias culpas afincadas – es el de la proyección de la propia imagen castrada en el Otro denigrado y atacado. Se acusa de ignorantes a quienes hemos mantenido en la ignorancia. Se acusa de pobres a quienes hemos mantenido en la pobreza. Tenemos la respuesta absurda de los oprimidos que no quieren reconocer a su opresor y dirigimos nuestra agresión a los demás de allá abajo, que no pueden defenderse. Y si lo hacen, los acusamos de defenderse, y de agredir. Ello podría interpretarse como una proyección de nuestra propia impotencia frente a un mundo en el que nada podemos dar por sentado.

Las personas nos sentimos más o menos cómodas dentro del equilibrio inestable de nuestros propios esquemas mentales. Una sociedad estamentaria, donde la experiencia (o la imaginación) de la exclusión te alcanza siempre en algún momento de tu vida, produce el temor de la caída a estamentos más bajos y despreciables. El temor de parecernos a los indígenas/negros, los pobres, o los vernáculohablantes nos abruma. Nuestros esquemas, los de los peruanos posmodernos de las ciudades, son quieras que no la expresión de algo que nos metieron dentro hace mucho, la sensación de nuestra superioridad frente a los indígenas/negros, los pobres, los vernáculohablantes, e incluso las mujeres. Socialmente nuestro país ha alcanzado cotas de exclusión inimaginables fuera de nuestro continente. La reproducción social de estas situaciones determina la existencia de ghettos sociales. Nos aislamos para no ver al Otro, para darle “su lugar” y darnos “nuestro lugar”. La inconsciencia es un arma para no mirar alrededor. Y quizá las redes sociales son expresión clara de esta exclusión, y cómo estamos “entre nosotros” decimos lo que no nos atreveríamos a decir en Villa El Salvador o en Independencia.

Prejuicio y realidad

Desnudar el prejuicio no cambia lo que está fuera sino lo que está dentro. Puede que Ollanta Humala sea el malo de la película. Pero parece ser más bien la proyección de los miedos y los prejuicios, en tanto que “representa” a los Otros. La representación puede ser discutible, pero está sí muy claro que tal proyección es instrumentalizada para mantener los injustos privilegios de una minoría que históricamente se ha alzado con el poder en nuestro país, formando en la ruta una estructura que sin dejar lo malo del pasado le añade lo peor del presente. Exclusión sobre exclusión se acumulan. De nosotros depende, con el voto y más allá de él, que nuestra patria sea la casa de Todos, no solamente la nuestra. Nuestra patria no puede ni debe construirse sobre la exclusión del Otro. Hay espacio suficiente para todos. Dejemos de ser casa dividida. Si no, como decía Martín Fierro, “nos comen los de juera”.

Mi reflexión final

En mi identidad de enseñante y docente, no me importa por quien voten unos y otros, sino cómo lo hagan y en nombre de qué. Naturalmente tengo mis simpatías, y entiendo que cada cual tenga las suyas. Ello siempre será discutible, y sabroso además. Pero hay algunas cosas que podemos dar por ciertas. Entre esas cosas, está que tras las elecciones nuestra persona nacional seguirá viviendo y evolucionando, y en eso todos, los que están a favor y en contra de cualquier opción, tienen un espacio y una labor. Matar al prejuicio y al estereotipo, a la discriminación y el racismo subyacentes, hacer las necesarias críticas desde lo mejor que tenemos en la mente y el corazón, no desde la autoestima herida, requiere coraje personal, lucidez y una verdadera autocrítica personal. No es el Otro el que debemos temer, es al temor mismo instalado en nuestro espíritu. Y no es solamente por nosotros, sino para no pasar esta vergüenza nacional a nuestros descendientes. Votemos por el que nuestra mente y nuestro corazón nos convoque, pero no olvidemos que entre tantas cosas que hay qué hacer en esta patria dulce y cruel que decía Basadre, no es lo menor o lo accesorio mirar en nosotros mismos.

Lo intuía el inmortal César Vallejo. Hay, hombres, humanos, hermanos, mucho qué hacer.

Publicado por Javier Bellina de los Heros en miércoles, abril 06, 2011

URL: http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2011/04/prejuicios-electorales-y-de-los-otros.html

 

Elecciones Presidenciales PERU 2011

PENSAR ES UN HECHO REVOLUCIONARIO!

Eso es muy cierto.

El Perú tiene nuevamente -apesar de algunos pocos, los mismos de siempre- una nueva OPORTUNIDAD HISTORICA de ponerse de pie y librarse de las cadenas que le impiden lograr una IDENTIDAD PROPIA.

No es fácil porque la propaganda hegemónica es muy fuerte y está profundamente enraizada en el PODER.

PPK renunció a su nacionalidad peruana. Estuvo varias veces en el gobierno y no puede ostentar logro alguno para el pueblo peruano.

PPK es un empleado de las corporaciones y del poder económico, que en el caso peruano tiene relaciones carnales con la corrupción y el crimen organizado.

Si llegase a la presidencia, no seria muy distinto a TOLEDO, (aunque es muy probable que seria mucho peor) más allá de la diferencia de índole “racial” ya que mientras uno tiene rasgos autóctonos, el otro tiene rasgos anglosajones, pero la ideología y el proyecto de país es similar. Por lo mismo, PPK resultaria ser más complaciente con sus patrones y socios.

PPK tiene manifiestas características xenófobas, que no creo poder atribuirselas a Toledo. (aunque nunca se sabe). Le llegará mas oxigeno a PPK que a Toledo?

En todo caso a ninguno de los dos le preocupa trabajar EN SERIO por el PERU, su única preocupación es que se mantenga el STATUS QUO y que el PERU siga siendo mano de obra y materia prima BARATA, entregando su riqueza a cambio de poco o nada.

El regreso de TOLEDO -de producirse- será atribuido a la mala memoria del pueblo peruano, como en el caso del presidente saliente, que demostró mas allá de su careta de arrepentimiento y lección aprendida, que la “verdadera cara” no se puede ocultar. ( y las uñas tampoco).

“La nueva generación siente y sabe que el progreso del Perú será ficticio, o por lo menos no será peruano, mientras no constituya la obra y no signifique el bienestar de la masa peruana, que en sus cuatro quintas partes es indígena y campesina” escribió José Carlos Mariategui en 1925, casi un siglo después esencialmente el problema es el mismo.

HUMALA, si es auténtico ideológicamente sería la UNICA OPCION, por ello es tan atacado, satanizado y ninguneado por los medios que responden a los intereses de los señores poderosos.

HUMALA, si no es auténtico podria ser otra frustración en el camino hacia la construccion de una IDENTIDAD PROPIA.

Es un riesgo, pero vale la pena correrlo, ya que al menos es una opción distinta a las otras que son MAS DE LO MISMO.