No mas control y cooptación empresarial de las Naciones Unidas

Río+20: ONU, empresas y economía verde

Por Victor M. Carriba

El texto advierte que cada vez es más común ver políticas aprobadas por la ONU que NO responden al provecho público

La creciente influencia empresarial en los centros de política internacional está detrás de la persistente acción de la alta dirigencia de la ONU para impulsar el controvertido concepto de Economía Verde, según un análisis conocido hoy aquí.

La consagración de esa noción, sin alterar los actuales patrones mundiales de producción y consumo, es uno de los principales objetivos del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, con vistas a la próxima conferencia sobre Desarrollo Sostenible (Río+20).

Pero la insistencia en tratar de imponer esa concepción también tiene en ascuas las negociaciones sobre el texto final de la cita de Río de Janeiro, a celebrarse dentro de 10 días con más de un centenar de jefes de Estado y Gobierno.

«No más control y cooptación empresarial de Naciones Unidas» es el título de una declaración conjunta de la sociedad civil que circula en estos días por Internet y que tiene entre sus firmantes al Servicio Paz y Justicia del Premio Nobel argentino Adolfo Pérez Esquivel.

El texto advierte que cada vez es más común ver políticas aprobadas por la ONU que no necesariamente responden al provecho público, sino a los intereses comerciales de determinadas empresas o sectores empresariales.

También alerta acerca de la creciente influencia de los grupos de presión y cabildeo de las grandes firmas en el organismo mundial y su incidencia en posturas de gobiernos nacionales y en espacios de discusión y organismos de la ONU.

Un ejemplo: el llamado grupo de alto nivel sobre energía sostenible que asesora a Ban Ki-moon tiene entre sus miembros a los presidentes del Banco de América, Charles Holliday, y de la transnacional alemana Siemens, Peter Loscher.

Al mismo tiempo diversas agencias de la ONU establecieron asociaciones con las corporaciones ExxonMobil, Río Tinto, Anglo American, Shell, Coca Cola y otras que operan en los más diversos sectores, de acuerdo con el análisis de las organizaciones civiles.

Las agrupaciones que suscriben el documento piden que en Río+20 se ponga punto final a «las asociaciones dudosas entre la ONU y las empresas y al acceso privilegiado que se le ha otorgado al sector empresarial».

Asimismo, alertan que los intereses de las empresas amenazan con tomar precedencia en la ONU por encima de las voces de los pueblos y han ganado cada vez mayor influencia en las decisiones del organismo mundial.

Y aseguran que el cabildeo de las corporaciones en los foros de la ONU logra bloquear soluciones en materia de cambio climático, producción alimentaria, violación de los derechos humanos, abastecimiento de agua, salud, pobreza y deforestación.

Lo que buscan es el lucro a partir de las crisis que afectan a millones de personas sin resolver los contrariedades y acrecentando su poder sobre la tierra, los recursos y la vida de la gente.

Para los firmantes, el proyecto de la Declaración de Río+ 20 refuerza el papel de las empresas como promotores de la economía verde, pero evita abordar su papel en la generación de las crisis financiera, climática, alimentaria y otras.

Quienes suscribimos consideramos que la ONU debe priorizar medidas que sirvan al interés público y resuelvan las múltiples crisis actuales antes que formular políticas que generan nuevas oportunidades de mercado y lucro al sector empresarial, apuntan.

Descargar la declaración completa

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=515218&Itemid=1