Embestida Judicial

Pocas horas antes de que Macri asuma como Presidente, empezó un raid de fallos judiciales, que sin lugar a dudas, violentan el Estado de Derecho.

Me refiero al fallo que cesaba las funciones del Presidente a las 00:00 horas del día 10 de Diciembre. El nuevo partido oficialista no sólo fue el promotor de la acción judicial sino que festejó dicho fallo. Los más ingenuos dejaron pasar el hecho como un atropello más al Estado de Derecho, de los cuales la República Argentina tiene larga historia. Los que no somos ingenuos vimos en ese acto del Poder Judicial una nueva postura, más agresiva, más avasallante de las facultades que la Constitución Nacional le asigna.

A éste se sumaron una gran cantidad de otros fallos que siguieron ese derrotero judicial, marcado claramente por quienes se consideran por encima de las Instituciones de la República y que justamente tienen como basamento del Poder que ostentan en miembros del Poder Judicial, que por motivos desconocidos emiten fallos mayoritariamente contra legem.

Un claro ejemplo de lo que aquí planteo, son dos fallos de los últimos días.

El primero del juez Bonadio que procesa a CFK en la causa “Los Sauces”, que luego de dictar el procesamiento de 21 personas, dictar sendos embargos dinerarios, se declara INCOMPETENTE para intervenir en la causa. En su oportunidad la Cámara rechazó los planteos de recusación contra ese juez y lo confirmó como juez competente, luego de dos (2) años de allanamientos, investigaciones y otra serie de medidas de particular espectacularidad y efecto mediático, asi resuelve.

En primer año de la Facultad de Derecho, se enseña que la PRIMERA cuestión que el Juez debe verificar antes de intervenir en una causa es SU COMPETENCIA.

En este caso, Bonadio primero investiga, allana, realiza excavaciones con maquinaria pesada, aparece en radios, TV y medios escritos TODOS LOS DIAS durante dos (2) años, dicta procesamientos y embargos, y luego se declara INCOMPETENTE. Todo esto ante el silencio del Concejo de la Magistratura que tiene DIECIOCHO (18) causas contra Bonadio, todas por su accionar arbitrario, irregular y no ajustado a Derecho. Motivos suficientes para que cualquier otro magistrado fuera sometido a juicio político (única forma en que se puede remover a un juez en la República Argentina) y desaforado. Pero con Bonadio eso NO SUCEDE. Hay que preguntarse ¿Por qué?

El segundo del Juez Lijo que dicta el SOBRESEIMIENTO a Michetti sobre el origen de los fondos que manejaba en EFECTIVO de una de las “Fundaciones” del grupo oficialista. Las irregularidades están a la vista de todos. Las explicaciones dadas por la demandada no tienen ni pies ni cabeza, pero esta vez, el juez decide NO INVESTIGAR, no realizar allanamientos, no recurrir a retroexcavadoras, y mucho menos al show  diario en radios, TV y prensa escrita.

Personalmente me quedan claros los motivos de la furibunda reacción del hoy grupo oficialista ante la propuesta de la Administración anterior de una Reforma Judicial. Se agarraron con UÑAS y DIENTES a sus fueros, se convirtieron en verdaderos adalides de la REPUBLICA, pero que ahora demuestran con toda impunidad que NO SON tales. Esto con CARPA incluida frente al Congreso de la Nación, sin permiso y sin que fueran molidos a palos y bañados con GAS PIMIENTA, como ellos hacen ahora SIN VERGUENZA a los DOCENTES que reclaman por sus magros salarios. Acontecimiento BOCHORNOSO, pero de esos la actual Administración tiene para regalar.

No es posible dejar de mencionar el Caso de MILAGRO SALA, caso de público conocimiento y por ello no hago mayor comentario. Salvo que fue CONDENADA -con eximición de prisión- en una causa donde se demostró que ella no estuvo, no participó, pero que Gerardo Morales perseguido por sus propios demonios, decidió que era la responsable y eso basta para mantenerla ENCARCELADA.

Así las cosas, la balanza de la justicia está totalmente adulterada, mejor dicho secuestrada.

FRM.