Partiste, pero te quedaste!

Buenos Aires, 29 de diciembre de 2014

Carmen Lidia Alicia Moreno Arevalo de Robles (07/05/1925 - 29/12/1977)

Carmen Lidia Alicia Moreno Arevalo de Robles
(07/05/1925 – 29/12/1977)

No he podido olvidar la noche del 28 de diciembre de 1977, estábamos todos, tus 4 hijos y tu compañero de vida al lado de tu cama, charlando, haciendo planes, cada cual con sus temas y motivaciones. Después del “buenas noches mamá” cada uno fue a su dormitorio. Yo no podía dormir, hacía mucho tiempo que me costaba conciliar el sueño, pero ni en mi peor pesadilla imaginaba que algunas pocas horas después teníamos que enfrentar la tristísima noticia de tu repentina partida.

Los sucesos anteriores y posteriores están grabados en mi mente uno a uno, todos y cada uno de ellos, no es posible olvidarlos, quedaron tallados en la amígdala cerebral y desde ahí solidificaron mis impulsos más básicos y elementales.

Aquel fatídico 29 de diciembre de 1977, consolidó un cambio de paradigma (familiar), una metamorfosis dolorosa y larga, el caminó oscureció y hube de caminar mucho para que la luz volviera asomarse a mi vida.

Desde entonces cada 29 de diciembre es un día muy triste y el 30 de diciembre lo es más aún, y no puede ser de otra forma pues quedó grabado en todo mí ser. Fue el día de tu despedida.

Había que renacer de las cenizas, había que forjar el camino con la misma tenacidad que tu ejemplo nos enseñó.

Son 37 años, muchos y pocos al mismo tiempo, es una paradoja que sólo se puede comprender con la pérdida de una persona amada.

Hoy conmemoro otro aniversario de tu partida, sin poder evitar que asomen las lágrimas, talvez ya no por lo inevitable, sino por compartir el orgullo de la lucha que emprendimos y que se comprueba ontológicamente en la vida de tus hijos y de tus nietos. Todos compartimos la misma semilla.

Partiste, pero te quedaste, para darnos fuerzas en la construcción de nuestros destinos, para nunca doblegar ante los intentos fallidos, como luz que acompaña e ilumina nuestra FE.