La fragata resistió el abordaje

RECHAZO UN INTENTO DE TRASLADO SIN ORDEN JUDICIAL

El Ministerio de Defensa confirmó anoche que el miércoles por la madrugada el personal de la Fragata Libertad resistió un intento de abordaje y traslado de la embarcación sin orden judicial concretado por las autoridades portuarias de Ghana. La nave permanece retenida en ese país desde el 2 de octubre por un embargo que otorgó un juez ghanés a favor del fondo buitre NML Capital. A través de un comunicado, la cartera que conduce Arturo Puricelli aclaró que “se impartió la orden de que la tripulación se exhibiera en cubierta, con su armamento regular, a los fines de disuadir cualquier tentativa de abordaje”.

La noticia trascendió ayer a primera hora a través del periódico ghanés The Chronicle y el gobierno argentino confirmó luego lo ocurrido. Según el Ministerio de Defensa, el comandante de la fragata se negó a trasladar el buque a un atracadero de menor tráfico sin que mediara una orden judicial y en respuesta las autoridades portuarias de Ghana desconectaron el agua y la electricidad, mientras que dos remolcadores se aproximaron a la embarcación junto con personal ghanés que intentó abordarla.

La primera medida del comandante, quien según Defensa se mantuvo en todo momento en contacto con Puricelli, fue levantar la planchada que permite el ingreso al barco y luego decidió que la tripulación mostrara sus armas para disuadir a los ocupantes. Luego Puricelli se comunicó con su par ghanés, Joseph Henry Smith, y solicitó su intervención para detener las “medidas de fuerza que ilegítimamente estaban siendo llevadas a cabo por autoridades locales (…) acciones que implican una clara violación a nuestra soberanía y un acto de hostilidad”. De ese modo, se logró frenar el accionar de las autoridades portuarias del país africano y se seguirá reclamando su liberación por las vías diplomáticas correspondientes.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-207530-2012-11-10.html

Caceroleo y golpismo

Por Roberto Follari *

No todos los caceroleros son golpistas, afortunadamente. Pero todos son usados por el golpismo.

Veamos, si no, la estrategia planteada por Gene Sharp, estratega del “golpe de Estado blando” (estilo Paraguay u Honduras) y muy probable agente de la CIA. El define diversos “momentos”, crecientes en intensidad, de esa estrategia para voltear gobiernos democráticos.

Transcribamos sus puntos principales, que cualquiera encuentra por Internet.

Primera etapa: ablandamiento (empleando la guerra de cuarta generación).
Encabalgamiento de los conflictos y promoción del descontento. Promoción de factores de malestar, como desabastecimiento, criminalidad, inseguridad, manipulación del dólar, paro patronal y otros. Denuncias de corrupción, promoción de intrigas sectarias y fractura de la unidad.

Como se ve, todo esto está practicándose en la Argentina, muy obviamente viabilizado por algunos grandes medios de comunicación.

Segunda etapa: deslegitimación.
Manipulación de los prejuicios anticomunistas o antipopulistas. Impulso de campañas publicitarias en defensa de la libertad de prensa, derechos humanos, libertades públicas.

Esto lo vemos diariamente en frases como “vamos a ser como Cuba” o “como Venezuela”, y en cómo se declara con total libertad que estaríamos en una supuesta situación de falta de libertad.

Tercera etapa: calentamiento de la calle.
Generación de todo tipo de protestas, exponenciando fallas y errores gubernamentales. Organización de manifestaciones, trancas y tomas de instituciones públicas que radicalicen la confrontación.

Cuarta etapa: combinación de diversas formas de lucha.
Desarrollo de operaciones de guerra psicológica y acciones armadas para justificar medidas represivas y crear un clima de ingobernabilidad. Impulso de rumores entre fuerzas militares y tratar de desmoralizar los organismos de seguridad.

Quinta etapa: fractura institucional.
Sobre la base de las acciones callejeras, tomas de instituciones y pronunciamientos militares, se obliga a la renuncia del presidente. En caso de fracasos, se mantiene la presión en la calle y se migra hacia la resistencia armada. Preparación del terreno para una intervención militar o el desarrollo de una guerra civil prolongada.

Nada menos que a todo esto se está empujando al país. Y se lo hace bajo lo que León Gieco llamó “la pobre inocencia de la gente”. Porque es cierto que algunos que cacerolean estarán dispuestos a estos niveles de ataque, a liquidar las instituciones y llegar a enormes enfrentamientos en nombre de tirar abajo como sea al gobierno actual; pero ciertamente habrá una mayoría que no. La mayoría es inconsciente de que están siendo llevados por expertos en guerra psicológica a hacer exactamente lo que allá en el Norte los estrategas quieren que ellos hagan.

No se puede convencer de los logros del Gobierno a quienes no pueden verlos por prejuicios ideológicos. Por más que se muestre un presupuesto educativo multiplicado casi por tres, la entrega de computadoras para todos los niños y jóvenes escolarizados, las jubilaciones que han llegado a mucha más gente, los niveles de consumo y gozo de vacaciones para las clases medias como pocas veces se ha visto. Por más que se haya sancionado una ley de salud mental que es ejemplar, que se cuente con beneficios para discapacitados que existen desde hace más de cinco años, con una excepcional negociación de la deuda externa que frenó nuestra –antes– vertiginosa caída económica.

Ninguna razón convence a los que creen, desde su lugar de inscripción ideológica, que ayudar a los de abajo es “darles mis impuestos a los vagos”, que no reprimir la protesta social –claro, no la de ellos mismos sino la de los piqueteros– es demagogia y falta de control. Imposible que asuman que evitar la salida de dólares no es un atentado a la libertad, y que una dictadura jamás permitiría los derechos y garantías que hoy se ejercen.

Que hay problemas, los hay, los hay en cualquier país y en cualquier situación humana. Que el Gobierno podría comunicar mejor sus decisiones, por ejemplo, es evidente. Que debe intensificarse la lucha contra la inseguridad, es cierto. Que se pudo subir un tiempo antes el mínimo imponible sobre las ganancias, es verdad.

Pero la pretensión de que estamos en el peor de los mundos es absurda cuando tenemos estabilidad, se cobran salarios en dinero y a tiempo, se consume considerablemente por sectores medios y altos, se tiene una política exterior vigente y destacada, se negocia los sueldos en paritarias, se cuenta con una institucionalidad firme, se han mantenido niveles de crecimiento de los más altos a nivel mundial.

Por ello, está claro que hay profesionales de la guerra psicológica agitando el descontento. Su meta es la liquidación de la democracia en el país, como se ha hecho en Paraguay, y se ha intentado –hasta ahora sin éxito, pero con fuertes intentonas– en Bolivia o Ecuador.

Si este intento golpista tuviera éxito, lo que viene después no es difícil de adivinar. Revancha, país enfrentado de manera definitiva, espiral de violencia. Todos podrán recordar que el año 1955 no fue el tranquilo final que los enemigos del peronismo quisieron, sino el inicio de una crisis que atrasó al país –enfrentado en luchas intestinas– por casi veinte años.

Ojalá aprendamos. Que el cacerolazo se ponga a la altura de una protesta legítima y no al servicio de una operación golpista que algunos estrategas de la guerra ideológica manejan desde lejos.

* Doctor en Filosofía; profesor de la Universidad Nacional de Cuyo.

La cacerola no se mancha

Por Pablo Bergel *

Mi cacerola de Zapiola (de mi asamblea de Zapiola y Lacroze), un modelo 2001 verde y sonoro, abollada pero sonriente en un estante de mi cocina, seguirá bien guardada este 8N, como lo estuvo el pasado 13S, esperando impaciente verdaderas desobediencias civiles contra el orden, la “normalidad” y el “modelo” neocolonial, en el país y la ciudad.

La cacerola no se mancha. Se reserva contra las Barrick Gold, contra los Monsanto, contra los negocios de CFK y Macri con las tierras públicas de la ciudad, y en fin, contra todas las CKorporaciones que los sirven (con C de Clarín o con K de Kanal 7) privadas, gubernamentales, partidocráticas, que expropian a los argentinos de sus bienes públicos y de su Estado, profundizando (en la Cordillera, la Pampa, las metrópolis) un modelo neocolonial desarrollista, extractivista, que expropia a los argentinos de sus bienes comunes, de su soberanía económica y también de la política, entendida como ejercicio soberano y participativo sin cheques en blanco ni delegaciones.

No, este 8N no tiene nada que ver con eso; es un circo dirigido no contra lo peor, sino contra lo mejor (en realidad o en intención) de este Gobierno. No nos usarán para cacerolear contra la política de derechos humanos y de memoria, universalmente ejemplares; ni contra la ley de medios (de la que sí exigimos su plena aplicación antimonopólicka completa a favor de las mil voces plurales de la sociedad civil); ni contra la Asignación Universal por Hijo, tímido inicio enrumbado hacia un verdadero Ingreso o Renta Básica de Ciudadanía, universal, incondicional, mínimo, vital y móvil, para todas y todos, de la cuna a la tumba.

Este 8N, donde tampoco habrá sesión en la Legislatura (¿una forma de adhesión?), estaremos participando comprometidamente en el encuentro de Camino Colectivo, un espacio de militancia productiva donde concurren emprendedores de la base social, cooperativas, mipymes, huerteros, productores y ferias agroecológicas de comercio justo, muchos técnicos y especialistas con vocación de servicio social y público.

Un lugar donde se busca impulsar una red de saberes y productores que prefiguran los valores estratégicos de un verdadero modelo social argentino; un espacio que debemos al talento generoso y compromiso militante de Enrique Martínez (ex presidente del INTI) y a la sintonía espontánea de muchas decenas de actores diversos, muchos de los cuales también mantienen sus cacerolas en remojo.

Hoy haremos muchas cosas, hablaremos desde los valores estratégicos de cómo “industrializar la ruralidad” en serio, agregando valor a las cadenas productivas locales. Y el miércoles 14, en la propia Legislatura, en otro encuentro organizado por nuestro equipo legislativo Verdealsur, hablaremos de agroecología urbana, y también de “ruralizar la urbanidad”, de construir otra ciudad posible, en otro país posible, libre de colonialismo neodesarrollista minero, agribusiness, libre del monocultivo de la soja como del cemento.

Con energías limpias y descentralizadas; con reducción de consumo alienante, compostaje y reciclado de residuos, transporte social limpio, reforma agraria y urbana que permita repoblar el territorio, entre tantas medidas estratégicas de un verdadero proyecto (pluri)nacional, (eco)popular y democrático de participación directa. En esa vigilia está mi cacerola de Zapiola.

* Sociólogo, legislador porteño.

La capacidad de liderazgo

Por Gustavo Oliva*

Algunos dirigentes políticos pretenden presentar la marcha de este 8-N (N de negatividad) como un hecho necesario para evitar un 7-D (democracia, diversidad). “Con un gran 8-N no hay 7-D”, circula por las redes sociales. Estos dirigentes que promueven la participación “espontánea” no irán a la marcha. ¿Por qué? ¿Será acaso una movilización con claro tinte desestabilizador? ¿Será por ello que verían dificultoso, en el futuro inmediato, presentarse como parte de la democracia?

Lejos ya de discutir la libertad de empresa y menos aún la de prensa, van sincerándose los negocios fraudulentos, las especulaciones económicas y se reconocen los vínculos de subordinación de esos dirigentes con los grupos de poder concentrados. Se sincera también su incapacidad de ser líderes políticos. No hay dudas de ello.

¿Pero qué es el liderazgo político? Lejos de identificarlo con teorías que lo presentan puramente como un atributo personal, lo considero propio de las relaciones sociales y sus tensiones, y en un sentido restringido del término: para el ejercicio de una influencia positiva en la sociedad. Ya desde la filosofía política antigua se hace referencia al líder como quien trabaja con otros y en pos de alcanzar la felicidad plena y el bien común de la sociedad. Desde la sociología, Max Weber hace hincapié en comprender el liderazgo como una relación social en la que distingue distintos tipos, pero en todas hay una aceptación y adhesión de los seguidores a la legitimidad construida. Por mi parte, diferencio también entre los gobernantes administradores y los líderes. Mientras los primeros obtienen resultados dirigiendo las actividades de los demás y sus metas son la “eficiencia y la eficacia”, los segundos, además, son estadistas con propósitos definidos e interpelan y convocan a los demás sujetos a hacerlos realidad para la transformación social.

Los liderazgos políticos fuertes como los de Mao, Fidel, Perón, Chávez, Lula o Kirchner proyectan la legitimidad que los sustenta hacia una resolución de la conflictividad social y tienen capacidades organizativas-instrumentales en tanto conducción de las masas, movimientos o partidos, para el anclaje y desarrollo de sus medidas políticas, ampliando aun más su legitimidad. Los líderes débiles no pueden o quedan a mitad de camino.

La conjunción de las virtudes del pensamiento abstracto científico de la política y su consecuente materialización determinará el éxito o no de sus acciones y su trascendencia en la historia de un pueblo. El liderazgo va más allá de un momento determinado, de una frontera geográfica, se crea y se recrea en la propia historia.

Hoy, nuestra Presidenta, consciente del rol que tiene su liderazgo, exporta un modelo político. Lo hace en la ONU y da cuenta de la experiencia argentina que durante los años ’90 ofició como conejillo de Indias de las políticas neoliberales. En 2003, Néstor Kirchner, en el mismo ámbito, sostuvo que Argentina necesitaba una oportunidad para crecer porque “los muertos no pueden pagar sus deudas”. Desde entonces se implementaron los programas de política social más importantes de Latinoamérica que posibilitaron un crecimiento por demás significativo.

Esa visión compartida con Néstor, esa proyección-acción, es lo que transfiere nuestra Presidenta en cada asamblea, en cada foro internacional, para no continuar repitiendo recetas del pensamiento dominante que inevitablemente traen como resultado más desigualdad y más pobreza. Grecia y España son un claro y triste ejemplo. Los espacios referenciados y sus integrantes tienen una temporalidad, por ello Cristina suma un nuevo desafío: poner en valor las ideas-acción en algunos importantes centros de formación política donde se debaten y construyen nuevas corrientes de pensamiento.

La importancia de tener una verdadera líder política como Cristina Fernández de Kirchner, y no sólo un gobernante administrador, se sustenta, por ejemplo, en ese tipo de acciones. Los líderes trascienden tiempos y fronteras y su acción política va más allá de los períodos constitucionales porque su impronta se eterniza a la luz del reconocimiento y el amor de su pueblo. Por eso, frente a esta líder, podrán existir tantos 8-N como tapas de Clarín. Siempre nos encontrarán acompañando y trabajando junto a Cristina, unidos, solidarios y organizados.

* Senador de la provincia de Buenos Aires (FpV).

El 8N ya ocurrió

 Por Mariano Molina *

El 8N ya ocurrió. Está guionado desde hace tiempo. Lo que suceda exactamente hoy es la puesta en escena, una parte legitimadora de un relato previo y posterior. Y esto no significa desprecio ni deslegitimación de muchos miles que tienen el derecho de manifestar.

Ni siquiera importa mucho la cantidad de gente que irá a ocupar la escenografía (que probablemente será mucha) porque de cualquier manera tendrá que ser masiva. Se sabe que se llenarán los lugares prefijados, dispuestos por los conductores de radio o los showman de TV. Ellos, ciertos periodistas, juegan mejor que la oposición el rol de opositores. Tienen menos pruritos, más manejo del tiempo, la urgencia y escasa responsabilidad.

Quizás la cantidad de los que ocupen las calles permitirá saber, a quienes ya han hecho el 8N, cuál es el tenor de las consignas que van a esgrimir como imperativos hoy y los días subsiguientes. Quizás alguien llegue a pedir que no exista el 7D o –quién sabe– enrarecer tanto el aire político que alguno se anime a pedir una renuncia. No lo harán de viva voz, porque hay que mantener los modales, pero se sugerirá que va a ser muy difícil gobernar con tanta gente en contra, dispuesta a salir a las calles.

Se sabe que se necesita un “gran 8N” para impedir el 7D, entre sus motivos centrales. Y ahí está el relato previo y posterior, descarnado y sin sorpresas a la vista. “La ciudadanía pidió dialogo y fin de la confrontación; el Gobierno debe escuchar el clamor popular; la sociedad pide paz y concordia”, etc, etc, etc. Ya conocemos las frases posteriores, ya está la oposición visitando estudios de TV y analizando “el reclamo genuino y espontáneo”.

Como parte del guión, cualquier dirigente o personalidad que apoya a Cristina, aunque sea tímidamente, está inhibido de opinar. No importan sus palabras, razones o pensamiento. De antemano todo lo que diga va a ser usado en su contra. El libreto también tiene sus proscriptos y el guión contiene posibles “disturbios” que refuercen la idea de un gobierno violento y algún desarrapado de un barrio marginal con cacerolas desvencijadas que simbolice una protesta de “todos los sectores sociales”…

No hay posibilidad de que quienes se erigen en patrón moral de la Nación acepten que su voz es una entre muchas, igualmente válidas y que incluso haya demandas más urgentes. Muchos de ellos reclaman una superioridad que se les escatima en varios lados. Sienten que el país debiera agradecerles que hayan nacido acá y no en otro lado. Son más que la media. Su reclamo es de valores universales que sólo ellos encarnan: honestidad, decencia, buen juicio, laboriosidad.

Creen que la “indignación” es un flujo que les permite poner a todo reclamo en situación de equidad. El cambalache de igualar al que reclama porque la inflación malgasta su sueldo en negro y el que quiere dólares para no resignar vacaciones o el otro que siente que con una reforma impositiva va a tener que declarar los campos por los que no paga.

La “indignación” igualaría lo que la vida cotidiana distingue. Vaya paradoja, podrían cruzarse en la plaza el que no recibe los aportes patronales y el que se los roba. La pseudomoral que esgrimen impide toda ley, toda república, en el mismo momento que la declaman furiosamente. Porque hay muchas repúblicas posibles. Una representa la equidad de los desiguales, pero también hay la del conflicto que permite, al menos como horizonte, la ilusión de una igualdad efectiva.

Reclamar es democrático. Pero cuando el reclamo se hace desde una posición moral intocable, que supone una división tajante entre quienes serían los portadores de valores constructivos y los que se relegan a simples habitantes azarosos de estas tierras, merece ser criticado. Por eso es cínico el relato que pide amor, paz y concordia cuando el programa de cabecera de este espectro político tiene el fuck you como símbolo de saludo.

No hay nada nuevo en el 8N. Ni las redes sociales, ni la organización, ni la simultaneidad geográfica, ni el internacionalismo. Y mucho menos hay algo emancipatorio.

En estos tiempos pasamos de la teoría de que gobernar no es acceder al poder, a vivirla también en la experiencia práctica. Hay gobiernos populares, pero el poder sigue en las corporaciones. El hecho de que sientan pequeños cuestionamientos, al igual que el relato que supo ser hegemónico y totalitario, es lo imperdonable.

El 8N ya ocurrió. No hay que desconocer las manifestaciones, ni someterse. Hay quienes reclaman que el futuro sea volver al pasado y quienes peleamos para que deje de ser de las corporaciones. Porque el desafío, quizás ingenuo, quizás rebelde, sigue siendo construir una sociedad con inclusión para todos y todas, incluso para quienes nos desprecian.

* Docente. www.radiosudaca.com.ar.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-207382-2012-11-08.html

8N – Entre la ultraderecha y los grupos de poder

El supuesto espontaneísmo de la protesta que se concretará hoy fue desbaratada. Desde sectores oficialistas, calificaron la movida como “un invento de la extrema derecha paga” y se preguntaron “qué piden, qué proponen”.

A esta altura, es inocultable que el 8N está fogoneado y financiado por sectores de poder, coincidieron ayer las figuras del kirchnerismo consultadas sobre la convocatoria al cacerolazo opositor. Dirigentes como Estela de Carlotto, Aníbal Fernández y Hebe de Bonafini indicaron que tras el llamado a la marcha de esta noche hay grupos como la Fundación Pensar, ligada al macrismo, sectores vinculados con la última dictadura que se oponen a los juicios a los represores y multimedios como Clarín, que juegan a amplificar el 8N con un objetivo destituyente.

El más taxativo fue Aníbal Fernández. “No tengo ninguna duda de que (la movilización) es un invento de la extrema derecha paga”, consideró. El senador del Frente para la Victoria sostuvo que en la organización están grupos como “la Fundación Pensar y la Sociedad Rural”, que “han puesto dinero y generaron identidades falsas en las redes sociales”. También mencionó el rol de los grandes medios. “Una parte de esto es Clarín y sus hermanos menores La Nación y Perfil”.

El ex jefe de Gabinete admitió que “seguramente hay gente que quiere manifestarse porque hay cosas que no le gustan, y son las reglas de la política y respeto a esa gente de la mejor manera”, pero dijo que le preocupan “los otros, porque son los que reivindican la muerte de Néstor Kirchner, desean la muerte de la Presidenta, blanden cruces esvásticas y defienden a los represores”.

Estela de Carlotto también marcó que le parece preocupante que en las manifestaciones de los caceroleros aparezcan “algunos signos nazis” o “la reivindicación de que deberían volver los militares”. Además, apuntó que la protesta tiene reclamos tan amplios que dificultan un debate político real. “Primero se debería aclarar con qué objetivos se concurre a la movilización, porque yo no sé qué piden, qué proponen. Cuando uno pide algo debe haber una propuesta, y esa propuesta no la conozco.”

La titular de Abuelas de Plaza de Mayo consideró que los núcleos de la protesta “no son grupos marginales”, sino “grupos de poder. Grupos que son generalmente de clase media, clase media alta y de Buenos Aires, porque en el interior no pasan estas cosas, y si pasan, pasan de otra manera”.

Luis D’Elía usó su cuenta de Twitter para cuestionar el llamado a la marcha. “Clarín, Macri y Duhalde convocan al 8N en una ciudad corroída por la basura y el mal olor”, escribió.

Para el dirigente de Miles, “Mañana (por hoy) los tilingos del 8N van a juntar gente, van a decir que hay 20 veces más y ahí comenzará la diatriba golpista”.

También apuntó contra la diputada de Unión por Todos Patricia Bullrich, al recordar que “es una de las convocantes al 8N, la misma que redujo un 13 por ciento salarios estatales y jubilaciones” cuando fue ministra de Trabajo del gobierno de Fernando de la Rúa.

La lectura de Hebe de Bonafini estuvo centrada en los represores. En una carta abierta, la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo dijo que los convocantes son, centralmente, sectores ligados a la dictadura. “Son los que no quieren que se condene a los asesinos. Por eso la marcha es el 8 de noviembre, porque festejan el cumpleaños de (Alfredo) Astiz, el hombre que secuestró y asesinó a tres de las mejores Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor de Vicenti, Esther Ballestrino de Careaga y Mary Ponce. Y también conmemoran la muerte de otro asesino, (Emilio) Massera”, advirtió.

En el texto, Bonafini pidió a los que quieran protestar que “no se dejen engañar” y lo hagan otro día. Enumeró entre los convocantes a Cecilia Pando (esposa del mayor retirado Pedro Rafael Mercado y líder de los grupos de familiares y amigos de militares que se oponen a los juicios), a Héctor Alderete (director del portal Seprin, ligado a ex integrantes de la SIDE), a Eduardo Duhalde y la Fundación Pensar (presidida por Mauricio Macri), entre otros. “Queremos que entiendan que no es una marcha inocente, es una marcha preparada, por eso dicen cómo hay que ir vestidos y que no hablen con la prensa”, advirtió. “Es una marcha netamente golpista, netamente destituyente.”

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-207380-2012-11-08.html

Ya llega el 8N

* 8N * 8N * 8N * 8N * 8N * 8N * 8N * 8N * 8N * 8N * 8N *8N * 8N *8N * 8N *8N * 8N * 8N * 8N *

Para todos aquellos camaradas PRO CACEROLOS, ante la proximidad de la GRAN MANIFESTACION de PROTESTA nacional e internacional, me permito acercarles algunas pancartas que pueden sumar a las propias -ante la falta de ideas- que permiten DEMOSTRAR su enorme carácter democrático, social, pacifico y algo clasista, en contraposición de esas otras en las que miles son manipulados y obligados a participar bajo amenaza de perder su plan “TRAVAGAR”, disminuyéndole su posibilidad de copular para reproducirse y poder cobrar otra asignación universal sin poder librarse del sometimiento, injusticias y barbaridades de la DIKTADURA KK

* 8N * 8N * 8N * 8N * 8N * 8N * 8N * 8N * 8N * 8N * 8N *8N * 8N *8N * 8N *8N * 8N * 8N * 8N *