In memoriam:
A 80 años del nacimiento de Víctor Jara

Se aproximó dispuesto a cumplir la orden que le habían asignado. Era de noche, hacía frío y el hedor a descomposición ya se esparcía alrededor del ambiente impregnado de un silencio tenebroso.

Ante sus ojos yacía una pila de cuerpos inertes. El ex funcionario del Registro Civil de Chile dice haber sentido escalofríos y tener ganas de correr ahí mismo, pero la obligación le imponía serenidad y uno a uno, fue desmontando los cadáveres. De pronto, Héctor Herrera se quedó un instante pasmado ante una imagen que parecía conocida. Estaba muy sucio, con tierra en las heridas y tenía el cabello impregando de sangre. Dijo que a imple vista se le notaban heridas profundas en ambas manos y en la cara. Y que tenía sus ojos abiertos, pero con una mirada tranquila. En una de sus muñecas vio un alambre con un pedazo de cartón donde estaba anotado “Octava Comisaría”.

Nunca imaginó Herrera de que sus presentimientos eran reales y que años después, la viuda del cantautor reconocería a su esposo como un amasijo de huesos violentados por la dictaura. Nunca imaginó de que años después el recelo que tuvo al aproximarse a esos cuerpos, se transformaría, luego, en un cruento testimonio que pasaría a formar parte del amplio historial de desapariciones que se dieron en la dictadura de Augusto Pinochet.

Sin embargo, hoy, a 80 años de su nacimiento, hemos preferido dejar de lado el fantasma que se cierne sobre su desaparición y preferimos recordarlo por su música, su legado y la presencia cultural que hasta hoy tiene en Chile.

Vida

Víctor Jara nació el 28 de septiembre de 1932 hijo de padres campesinos, inquilinos de la pequeña localidad de Quiriquina, perteneciente en ese entonces al departamento de Bulnes, actualmente San Ignacio, en donde se arraiga un profundo folclore. A la edad de seis o siete años, Víctor Jara conoció a Patricia Cáceres y se vio obligado a acompañar en los trabajos del campo a su familia. La actividad de vocalista de su madre le produjo el primer contacto con la música.

A los 15 años quedó huérfano e ingresó en el Seminario Redentorista de San Bernardo. Allí permaneció dos años. En 1957 entró en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile. En esa época conoció a Violeta Parra, que lo acogió como discípulo. En 1960 recibió el título de director teatral y pasó a formar parte del directorio del Instituto del Teatro de dicha casa de estudios. Dirigió varias obras de teatro y obtuvo el Premio Laurel de Oro como mejor director del año. En 1967 fue invitado a Gran Bretaña, donde recibió otro premio por su dirección teatral. Estando allí compuso una de sus canciones más conocidas, Te recuerdo Amanda, dedicada a sus padres Amanda y Manuel.

En 1968 pasó a ser el director artístico del conjunto de música popular Quilapayún. En 1967 publicó su primer álbum musical, titulado Víctor Jara. Su segundo álbum, Pongo en tus manos abiertas (1969), coincidió con el respaldo que prestó a la candidatura de la Unidad Popular de Salvador Allende como militante de las Juventudes Comunistas. En 1970 publicó Canto libre, El derecho de vivir en paz y La población, creaciones de gran belleza y fuerza poética que lo convirtieron en uno de los máximos exponentes del resurgimiento y la innovación de la canción popular en Latinoamérica.

Fuente: http://lamula.pe/2012/09/28/in-memoriam-a-80-anos-del-nacimiento-de-victor-jara/gianfrancogf

Las Casitas del Barrio Alto
Victor Jara

Las casitas del barrio alto
con rejas y antejardín,
una preciosa entrada de autos
esperando un Peugeot.

Hay rosadas, verdecitas,
blanquitas y celestitas,
las casitas del barrio alto
todas hechas con recipol.

Y las gentes de las casitas
se sonríen y se visitan.
Van juntitos al supermarket
y todos tienen un televisor.

Hay dentistas, comerciantes,
latifundistas y traficantes,
abogados y rentistas
y todos visten polycron.
(y todos triunfan con prolén)

Juegan bridge, toman martini-dry
y los niños son rubiecitos
y con otros rubiecitos
van juntitos al colegio high.

Y el hijito de su papi
luego va a la universidad
comenzando su problemática
y la intríngulis social.

Fuma pitillos en Austin mini,
juega con bombas y con política,
asesina generales,
y es un gángster de la sedición.

* El siguiente video e IMPERDIBLE por las palabras que anteceden a la cancion:

Ni chicha ni limoná
Víctor Jara (1970)

Arrímese mas pa’ ca
aquí donde el sol calienta,
si uste’ ya está acostumbrado
a andar dando volteretas
y ningún daño le hará
estar donde las papas queman

Usted no es na’
ni chicha ni limoná
se la pasa manoseando
caramba zamba su dignidad

La fiesta ya ha comenzao
y la cosa está que arde
uste’ que era el más quedao
se quiere adueñar del baile
total a los olfatillos
no hay olor que se les escape

Si queremos más fiestoca
primero hay que trabajar
y tendremos pa’ toítos
abrigo, pan y amistad
y si usted no está de acuerdo
es cuestión de uste’ nomás
la cosa va pa’ delante
y no piensa recular

Ya déjese de patillas
venga a remediar su mal
si aquí debajito ‘el poncho
no tengo ningún puñal
y si sigue hociconeando
le vamos a expropiar
las pistolas y la lengua
y toíto lo demás

Canción de Quilapayún para la campaña de Salvador Allende

Se dice y no se dice sobre la Argentina

Por Mario Rapoport *

En los últimos meses, en junio y agosto de este año, uno de los más prestigiosos diarios franceses, Le Monde, publicó varios artículos sobre la Argentina.

Resulta interesante reproducir algunos de sus conceptos para tener una mirada externa acerca de nuestra realidad. En uno de ellos, del 25 de junio, se señala que “El milagro argentino fue un engaño” y que “diez años después de haber repudiado parte de su deuda, el país no tiene acceso al mercado de capitales”. Pero lo más importante, a mi juicio, es cuando dice que “Grecia sería mal asesorada si se inspirara en este precedente”.

Estas frases, tomadas de títulos y subtítulos explican adónde conduce la nota, por cierto bastante extensa: no está dirigida a la Argentina sino que tiene por objeto advertir a Grecia lo que no debe hacer.

En otro artículo del mismo diario, el gobernador del Banco de Francia expresa claramente que “la voluntad de autonomía de los Estados de la Zona Euro debe borrarse” (Le Monde, 29 de junio de 2012).

Grecia no puede de ningún modo salir del euro, retornar al dracma, devaluar su moneda y repudiar su deuda como hizo la Argentina, a la que le terminó yendo –según los autores del primer artículo– bastante mal.

Cierto que se desendeudó, expandió sus exportaciones y tuvo altas tasas de crecimiento por varios años, algo que le atribuyen a una casualidad, los elevados precios de la soja; sin mencionar la reindustrialización ni la recuperación del mercado interno, de los salarios, de la ocupación o de las jubilaciones. Tampoco la suerte que tuvo el FMI al poder recobrar su deuda.

En verdad, la nota que comentamos del 25 de junio relata en forma no demasiado ordenada la trayectoria argentina de las últimas décadas.

Parte de equiparar los controles sobre el dólar y las medidas proteccionistas del actual gobierno con la crisis de 2001 y señala el malestar de muchos por el proceso inflacionario y la aparición de un dólar paralelo.

En aquel momento, hay que recordarlo, la crisis afectaba a la mayoría de la población y las protestas que suscitó eran por otras razones y contra otro gobierno, cuyos responsables el artículo no nombra, como tampoco menciona las políticas que llevaron a esa crisis, la más profunda de la historia argentina.

El FMI, al que los autores de la nota afirman que muchos argentinos llamaban el Fondo de la Miseria Internacional, era el que dictaba las políticas económicas de entonces como ahora dicta el nuevo plan económico griego. Posiblemente en el futuro los griegos lo rebauticen también con ese nombre.

Citando a dos ex banqueros centrales latinoamericanos que arriman la bocha diciendo que “la experiencia argentina debería disuadir más que estimular a seguir tal vía”, el artículo continúa tratando de desmitificar lo que denomina el “milagro argentino”.

Tras afirmar que no se han terminado de pagar los costos de la crisis de 2001 se pregunta si eso “¿no será por qué el milagro argentino le ha costado caro al país? Muy caro.Antes que la economía se recupere, el PIB cayó un 20 por ciento, el año del default, y la inflación era del 23 por ciento […] la devaluación masiva arruinó a ahorristas y empresas, y más de la mitad de la población cayó bajo el umbral de la pobreza”.

Se deja suponer, sin duda, que a Grecia le sucedería lo mismo y no menciona cómo se tuvo que llegar a ese extremo, porque en 2001, cuando verdaderamente se expropió con el “corralito” el ahorro de los argentinos, la deuda externa superaba ampliamente el PIB y la desocupación y la pobreza ya asolaban al país.

El Producto no cayó en un año un 20 por ciento por la devaluación, sino a consecuencia de políticas que lo endeudaron y regalaron sus principales activos, destruyendo el empleo y provocando la desindustrialización y destrucción del aparato productivo.

Un proceso que empezó con el terrorismo de Estado de la dictadura militar en 1976 y fue profundizado con los últimos gobiernos democráticos de la década del ’90. Todos bajo la supervisión de ese Fondo de la Miseria Internacional que el artículo menciona. Algo parecido a lo que les está pasando ahora a muchos países europeos y en primer lugar a Grecia.

Recordemos que todo esto sucedía cuando Argentina tenía pleno acceso a los mercados internacionales de capitales, en momentos en que Michel Camdessus, entonces presidente del mencionado Fondo, felicitaba a un presidente argentino porque el país se había incorporado al Primer Mundo.

Nadie pensaba entonces que todo se basaba en una paridad con el dólar insostenible, quizá similar a la actual situación de muchos países de la Zona Euro, que no cumplían los requisitos para entrar a ella, salvo, como en el caso griego, por las maniobras ilícitas de Goldman Sachs experta en esta cuestión, como nos cuenta Galbraith, desde la crisis de 1929.

Cabe recordar además a los autores del artículo que la Argentina no repudió su deuda como señalan, sólo llamó a los acreedores a un canje de la misma, y que parte de ella era deuda odiosa, proveniente de una sangrienta dictadura militar.

En síntesis, sobre la cuestión del acceso a los mercados de capitales, debemos reconocer que a la Argentina le fue muy mal cuando estuvo en ellos, aunque llegó a ser felicitada por su conducta y ahora es calificada clase “D”.

Un segundo tema es el del proteccionismo, al que se refiere más extensamente otro artículo del mismo diario del 24 de agosto y que se titula “El proteccionismo argentino es de más en más atacado por sus partenaires de la OMC”.

Todo por el hecho de que la Argentina reclama que no se le prohíba la entrada de carnes y limones en los Estados Unidos, mientras aplica medidas proteccionistas, lo que el periodista define en forma alarmista, no muy al estilo del prestigioso diario, como “una nueva escalada en la guerra comercial que opone la Argentina al resto del mundo”.

En la crisis actual, iniciada en Estados Unidos y Europa y que afecta sobre todo al mundo desarrollado, muchos economistas y políticos ya preconizan el retorno al proteccionismo para huir de las finanzas internacionales y de su trampa y proteger las producciones nacionales.

En cualquier caso, es necesario cambiar las reglas del juego del comercio internacional, donde los únicos que pueden ser proteccionistas son los países ricos.

Preguntemos si no, si se ha suprimido la Política Agraria Común de la UE. O si el proteccionismo no fue también permanente en la política de Estados Unidos desde su independencia hasta casi mediados del siglo XX (y sigue siéndolo para muchos de sus productos agrarios a través de subvenciones).

Lo mismo ocurrió durante la crisis de los años treinta en la política de numerosos países, incluida la campeona del libre comercio, Gran Bretaña, y los gobiernos conservadores, ideológicamente liberales, de la Argentina de entonces. No constituye en sí una política de encerramiento económico; es la crisis mundial la que empuja a los países en este sentido.

Si ambos artículos suenan alarmantes, por supuesto con eco en la Argentina, deberíamos decirles que lo que nos piden ya lo tuvimos, y que la expropiación de los ahorros, realizada varias veces por gobiernos militares y civiles –mediante inflaciones, hiperinflaciones, planes Bonex o leyes de convertibilidad–, poco tiene que ver con el control de cambios, que no significa expropiación alguna, salvo para aquellos que lo equiparan a verse impedidos de fugar capitales.

Los inversores extranjeros no querrán venir a la Argentina, pero nunca se quejaron de las grandes ganancias y remisión de utilidades que enviaron a sus respectivos países, entre ellas una empresa que se llama Repsol.

Todo indica que lo que se quiere es volver en la misma Europa a un capitalismo del siglo XIX y cualquier ejemplo en contrario les duele un poco.

Pero más les va a doler cuando los “indignados” se sacudan en serio de la trampa en la que cayeron, desde las “subprime” a la pérdida de sus empleos.

En cuanto a los argentinos, quizás algunos recuerden con igual furor los 500 millones de dólares que confiaron en el gentleman Bernard Madoff, billetes verdes que nunca más verán, o que invirtieron en las ahora desvalorizadas propiedades de Miami o de las costas españolas, verdaderos cantos de sirena.

* Economista e historiador.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-204158-2012-09-25.html

El peligroso y descafeinado mundo en el que vivimos ahora

Slavoj Zizek

Acusado de ser el ideólogo de un nuevo holocausto, o de ser el pensador más peligroso de Occidente, Slavoj Zizek se ha convertido quizá en el intelectual más influyente de esta década. O, al menos, en el más popular. Un filósofo y ateo combativo que bebe de la teoría lacaniana y que cada año se renueva y muestra toda su artillería teórica. Hace unos meses, por ejemplo, publicó el volumen de 1000 páginas «Less Than Nothing: Hegel and the Shadow of Dialectical Materialism». Y un año atrás, «Living in the End Times». Aquí una mirada a algunas declaraciones suyas dadas en varias entrevistas, en las que reflexiona sobre la crisis del capitalismo, la identidad, la democracia, el cinismo, la individualidad y la libertad. Un abrebocas y punto de entrada para explorar por toda su importante obra.

INMORTALES

El problema de la clonación es que no puedes morir. Es como si tú te mataras y ellos encontraran (hablando idealmente, por supuesto ya que no es todavía científicamente posible) un trocito de carne putrefacta que un buen día fue tuyo y… pueden reproducirte. De pronto eres infinitamente reproducible. Nadie sabe cómo afectará esto a la individualidad.

LA VERDAD ESTÁ EN LA MÁSCARA

¿Se acuerda del 11 de septiembre? Fue una tragedia, y no pretendo burlarme de ello… Bien, se acuerda que algunos pasajeros, al darse cuenta de que iban a morir, pudieron hacer una última llamada a sus familias; y el mensaje fue siempre el mismo: “Voy a morir, pero recuerda que te amo”. No creo que algo de todo aquello haya sido auténtico. Es horrible, pero… Hasta pude hablar con un periodista, que investigó alguno de esos casos y descubrió que uno de los hombres que llamó a su mujer y le dijo “te amo”, estaba en ese vuelo para encontrarse con su amante. Quiero decir que no somos auténticos cuando estamos cerca de la muerte. Nos encontramos en un estado de pánico absoluto, queremos salvarnos y salvar nuestra imagen para la posteridad… Esa el la gran lección del psicoanálisis: Tenemos una máscara, y detrás de ella está nuestro rostro, pero en la máscara hay más verdad. Y los niños pequeños lo saben, haga el experimento si tiene un niño pequeño. Yo lo he hecho con mi hijo… es un poquito cruel: acérquese con la máscara puesta, el niño se asustará, quítesela: “Mira, solo es tu estúpido padre”… y el niño reirá. Pero cuando vuelva a ponerse la máscara, el niño volverá a asustarse, aunque ya sepa que detrás de ella solo está su padre. Y tiene razón: La verdad está en la máscara. Esa es otra lección de la teoría de Lacan del “sujeto descentralizado”.

EL OTRO DESCAFEINADO

El punto es, para mí, que percibimos al otro como un potencial peligro tóxico; y por eso no confío en aquel otro típico y políticamente correcto tópico americano de la “Molestia”, no nos debemos “molestar” los unos a los otros… la “Molestia” es un término que señala nuestra necesidad de no permitirle al otro acercársenos demasiado. Por eso utilizo ese motivo en mis libros, y lo mismo sucede con el consumo: siempre queremos el producto libre de su parte tóxica: queremos café pero sin cafeína, queremos cerveza sin alcohol, queremos dulces sin azúcar, y en el plano de la intersubjetividad lo que realmente queremos es el “otro descafeinado”.

UTOPÍA NOVENTERA

Está muy de moda decir que la desintegración del comunismo en 1989 significó el fin de la utopía y el ingreso a un mundo “post-ideológico”. Sin embargo, los años 90 señalaron el surgimiento de una auténtica utopía. Con el capitalismo liberal ya tenían la fórmula. Todo lo que necesitaban entonces era difundir una actitud posmoderna: nada de identidades fijas. Esa fue la utopía. Si el 11 de setiembre de 2001 tiene un significado simbólico, es justamente el de marcar el final de esta utopía. De manera que, para mí, la verdadera utopía fue la de los años 90. Teníamos todas las respuestas. Debíamos olvidar la revolución porque vivíamos en el mejor sistema posible. Lo que nos hacía falta era más tolerancia, multiculturalismo, libertad sexual. Esto terminó el 11 de setiembre.

LA CRISIS DEL CAPITALISMO

Por supuesto, la inestabilidad e irracionalidad del sistema han quedado ahora al descubierto para todo el mundo, pero deberíamos recordar que esta crisis es una crisis de confianza; estamos gastando billones de dólares en restablecer la confianza. Sin embargo, no creo en lo que piensa la izquierda: “Oh, ahora con la crisis la gente va a darse cuenta de la irracionalidad del capitalismo, quizás esto nos ayude a inventar algo distinto…” Por el contrario, creo que las crisis representan momentos muy peligrosos, y la primera reacción siempre es el miedo; la gente no renuncia a su ideología, sino que se aferra aún más desesperadamente a ella. Hay cosas que podemos aprender de las crisis, pero lamentablemente, al final, el resultado de las crisis va a ser otro ejemplo más de lo que Naomi Klein denominó en su último libro “La Doctrina del Shock”: la crisis es utilizada como estrategia para imponer las reglas del juego capitalista más radicalmente.

LA GUERRA DE IRAK

He escrito sobre ello en La tetera prestada, utilizando un viejo adagio iraquí: un tipo se queja ante otro de que le ha devuelto rota la tetera que le prestó. El otro responde que nunca tomó prestada una tetera. Luego puntualiza que la devolvió intacta. Y añade que, en cualquier caso, la tetera ya estaba rota cuanto la tomó prestada. Las justificaciones de Washington para la guerra de Irak son igualmente incongruentes. George Bush afirmó que Irak disponía de armas de destrucción masiva. Más tarde, que aunque no tuviera esas armas cooperaba con Al Qaeda y constituía una amenaza para el mundo. Al final argumentó que Sadam Husein era un dictador terrible y que eso era razón suficiente para derrocarle. En realidad, las razones eran la extensión de la democracia, la demostración de la hegemonía mundial de Estados Unidos y el control del petróleo, argumentos incongruentes entre sí que condenaban al fracaso la invasión.

SI DIOS FUESE UN PROGRAMADOR

Creo que la única forma de solucionar el problema de la Libertad Humana, la única manera de evitar la idea de que objetivamente estamos manejados por diversos mecanismos y que la libertad solo es una ilusión, es entender a la realidad como algo incompleto, como ontológicamente no del todo constituida. ¿Qué quiero decir con esto? Lo puedo explicar de manera popular, tendiendo un maravilloso paralelo con los videojuegos: En los videojuegos, la realidad no está construida completamente: vemos una casa en segundo plano, pero la casa no está terminada, no está completamente programada, porque el juego no preve que vayamos a entrar ahí; o vemos árboles difusos en el fondo de la escena, pero no podemos acercarnos y ver cómo son esos árboles: existen, pero solo en ese estado de difusión; el universo no está completamente construido. La idea, genial, es: ¿Y si nuestro mundo estuviera constituido de manera similar? Es algo que descubrió la física cuántica, con el principio de indeterminación de Heisenberg, que la realidad misma no está completamente constituida. Si nos acercamos lo suficiente, vemos que la realidad se vuelve difusa, que no está claramente identificada. En otras palabras, y ahora llega el chiste, es como si Dios fuera una especie de programador que creyó que los hombres seríamos demasiado estúpidos como para investigar la realidad hasta el final: ¿porqué iba a tomarse el trabajo de programar todo hasta el último nivel cuántico y subatómico? ¡Hay allí cosas que realmente no están determinadas! Creo que como materialistas, debemos pensar esa apertura, esa falencia ontológica, sin Dios. La realidad no está elaborada por completo; es como si hubiera agujeros blancos y negros, puntos ciegos en la realidad… y esa indeterminación de la Realidad pude, quizás, salvar la Libertad.

TODOS SOMOS CÍNICOS

Sí, perfecto, lo puedo explicar brevemente, con otra pequeña historia que dice mucho sobre la ideología de hoy. Nils Bohr (otra vez, hablando de física cuántica, y esto lo leí en su biografía) tiene una anécdota maravillosamente paradójica: Un amigo lo visitó un día en su casa de campo, y vio que sobre la puerta colgaba una herradura (como sabemos, la superstición europea dice que tener una herradura sobre la puerta impide que los malos espíritus entren en la casa). El amigo (que también era un científico) sorprendido le preguntó al ver la herradura: “¿Por qué tienes eso ahí? ¿Crees en esa superstición?” a lo que Nils Bohr respondió: “Por supuesto que no, soy una persona racional” y el amigo preguntó “¿Y por qué lo tienes?” ¿Y sabe lo que respondió Nils Bohr? “Lo tengo ahí porque escuché que funciona aunque no se crea en ello”. Así funciona, eso es democracia hoy. Todos somos cínicos, nadie cree, pero todos nos comportamos como si creyéramos.

USTED ES LA CULPABLE

Vivimos en una época única, porque estamos motivados por la ideología. Ya no existen las llamadas clásicas “Sé un cristiano” o “Sé un comunista”, “Sacrifícate”… lo que la sociedad hoy quiere de nosotros es una vaga especie de hedonismo iluminado, “Sé tu mismo”, “Sé fiel a ti mismo”, “Realiza tus potenciales”, y siempre con ese aspecto terrorista: ¡Disfruta! ¿Sabe dónde pude experimentarlo? Aquí en Zurich, compré un paquete de golosinas caras, empaquetadas herméticamente, hay que comerlas muy frescas, y me reí mucho al abrir el paquete, pues decía: “Sofort Geniessen!” (“Disfrútelas en seguida!”) Eso es ideología hoy. Literalmente, lo escucho una y otra vez de psicoanalistas: las personas tienen culpa, no porque tengan deseos prohibidos, como antes, cuando los homosexuales sentían culpa, no: las personas sienten culpa porque no son capaces de disfrutar.

SABIDURÍA A LO DALAI LAMA

Lo que no soporto es la “sabiduría” del “intelectual sabio”… Creo que vivimos en una época potencialmente peligrosa, y por eso estoy nervioso. Hay buenos motivos para estar nervioso. Creo que ya no podemos darnos más el lujo de la sabiduría a lo “Dalai Lama”, ése es el camino directo a la catástrofe.

Fuente: http://lamula.pe/2012/09/17/zizek-filosofia-cultura-sociedad/bufalino

Educando Gorilas – Clase 1

Sumate a la campaña

Empecemos con la campaña de educar gorilas, puede sumarse en Twitter con el hash #educandoGorilas o en FB utilizando la imagen superior como identificador de la clase o leccion a brindar.

Empecemos, Clase 1 … a ver si lo entienden, hagan un esfuerzo, no es muy dificil:

DICTADURA:
Del latín dictatūra.
Una dictadura es un gobierno que prescinde del ordenamiento jurídico y de la legislación vigente para ejercer, sin ningún tipo de oposición, la autoridad de un país.
El dictador suele formar un gobierno de facto donde no existe la división de poderes y se impide que la oposición llegue al gobierno por medios institucionales (se suspenden las elecciones y se prohíben los partidos políticos, por ejemplo).

Por ahora no vayamos mas allá de eso.
pero reforzando, deben fijar algunas ideas claves:

Prescinde del ordenamiento juridico
(despues vemos lo que es un ordenamiento juridico)
Prescindir significa “evitar, eliminar, excluir, descartar, despreciar” -creo que esos conceptos lo manejan bastante bien… no?

sin ningún tipo de oposición
(no se refiere que los opositores sean ineptos, inescrupulosos, vendidos y/o corruptos,  NO.
se refiere a que NO PERMITE las posturas opositoras utilizando generalmente el aparato estatal para su represión)
Represión significa….. ehhh muy bien chicos, se ve que esa la tienen clara!!

(No desesperen, luego explicaremos que es el aparato estatal, pero para que vayan haciendose una idea, mencionaremos PAPEL PRENSA, CANAL 13)

Gobierno de facto!!!

Listo chicos…. no sigamos que ya veo sus caras de NO ENTIENDO NADA.

No desistan, hagan un esfuerzo. No es dificil.

Seguimos la próxima

Caceroleando desde la rabia, la impotencia y la intolerancia visceral

Convocatoria a cacerolear desde los medios que se resisten a cumplir la ley de medios….

Editorial extra.
Septiembre de 2012.

Ignoran que la multitud no odia, odian las minorías,
porque conquistar derechos provoca alegría,
mientras perder privilegios provoca rencor”
ARTURO JAURETCHE

Por Raúl Isman

El 13 de septiembre de 2012, era sabido por la amplia difusión que había tenido la convocatoria en las redes sociales, sería una jornada de cacerolazos contra el gobierno nacional. No es el objetivo de estas líneas debatir acerca de la magnitud cuantitativa; si no más bien del verdadero contenido de la protesta y relatar una anécdota personal.

Al comenzar el caceroleo me encontraba en la barriada de Barracas dirigiéndome a realizar mis tareas docentes. Se escuchaba mucho ruido y se veía poca gente en las calles sumada a la protesta. Cumplidas mis labores, pasadas las 22.30 me dirigí a mi domicilio en un interno de la línea 39 y me bajé en Avenida de Mayo al 1200. Caminaban caceroleros desconcentrándose. Me llamó la atención un grupo de ellos realizando el conocido gesto de Fuck you contra un local peronista. Me acerqué con prudencia a un patrullero y pregunté que ocurría. A su vez me respondió un joven bastante calmo y yo cometí un error que pudo ser fatal. Dijo algo así como que mal los k y le respondí yo también soy k (y podemos dialogar). Lo que va entre paréntesis no lo pudo oir porque me empezó a insultar a los gritos y la mujer que iba con él llamaba al resto a los alaridos: “aquí hay un k“.

Rápidamente me rodearon con rostros cargados de odio– siempre protegida mi persona por la policía- y comenzaron a insultarme en una demostración de su proverbial indigencia argumental: montonero, subversivo, hijo de puta trabajá, andate a Venezuela con Chávez, fueron algunas de las ricas y sesudas expresiones vertidas, mientras que un grupo de jóvenes mujeres con distinguido atuendo saltaba futboleramente mientras gritaba se va a acabar, la dictadura de los k.

Por cierto que por su edad, por fortuna no vivieron la siniestra dictadura 1976-1983, pero los insultos proferidos por sus co-caceroleantes antes citados nos permiten sospechar que no lo ignoran. Pero en realidad están de acuerdo y tal defensa del proceso constituye un punto nodal para explicitar porqué el odio exacerbado contra Crisitina Kirchner. Sólo recibía un puntapié mientras me subía al patrullero que me alejó del lugar, pero de no ser por la acción policial no podría escribir esta nota y ninguna más.

Si durante los cacerolazos del 2008- mucho más profundos y significativos que los actuales y que ocasionaron el desgarramiento de la coalición parlamentaria del Frente para la Victoria y la sonora derrota durante la cuestión de la resolución 125- no fue modificado el rumbo del proyecto nacional; menos puede suceder por estas modestas protestas; maximizadas hasta el hartazgo por la cadena nacional de medios de difamación privada bajo el comando de Clarín.

De modo que la causa real de la protesta no es otra que la impotencia que sienten frente a un proyecto que no para de brindar derechos a quienes no los tienen o los perdieron y no se detiene en tal justo menester. Sin ir más lejos, el día anterior fue anunciado por boca de la presidente el incremento en el plan social más profundo y significativo en toda América Latina: la asignación universal por hijo.

La sucesión entre la medida tomada y la protesta sólo distraídamente puede aparecer como mera casualidad. La demanda de “seguridad” es un taparrabos para justificar su profundo racismo (muchos cantaban contra los “negros”) y en realidad no se animaban a decir que la seguridad que ellos desean es la que puede graficarse mediante los falsos positivos colombianos, los muertos en Méjico o los desaparecidos argentinos.

Causa gracia que se hayan manifestado contra la reforma constitucional. La carta magna no es una intocable virgen sagrada; si no un pacto político que debe ser modificada si es necesario. Y la convocatoria de un congreso constituyente requiere mayorías muy especiales difíciles de alcanzar.

La oposición a la reforma se sustenta no en la adoración de un texto si no en que Kristina es invencible para cualquier candidato potable para los caceroludos. Maurizio Macri, De la Sota, Aguad, Alfonsinito son seguros derrotados. De allí la rabia, la impotencia y la agresividad de la que yo no fui la única víctima. (La misma que luce en Venezuela contra Chavez, en Bolivia contra Evo y en Ecuador contra Correa -agregado por FRM)

Uno de los métodos para que las protestas caceroleantes se diluyan es aguardar con paciencia que se cansen de golpear sus instrumentos raramente utilizados para sus fines específicos. Son tan torvos que ni siquiera pueden dar cuenta que la “malvada” dictadura K protegió en todo momento su legítimo derecho a manifestarte. Algo que la verdadera dictadura- que añoran con nostalgia- muy lejos estuvo de practicar.

Pero atención, seríamos muy livianos si nos limitásemos a esperar que se agoten en si mismos. Tanto odio y agresividad contenidos puede coagular en la formación de grupos de choque que agredieren a compañeros que realizan su militancia a la luz del día y sin protección.

Y no sería extraño que empiecen a pensar- si no lo están maquinando ya- en realizar un magnicidio. Poder económico, intenciones, vínculos con matones y represores no les falta.

Esto debe ser tema de debate en todos los ámbitos de militancia. Nuestro gobierno nacional, popular y democrático no puede detenerse. Y vimos las reacciones que genera. Previsiblemente la intensidad y la gravedad de la violencia gorila puede ir en aumento.

Unidos, organizados, atentos y muy alertas.

Fuente: http://redaccionpopular.com/articulo/caceroleando-desde-la-rabia-la-impotencia-y-la-intolerancia-visceral