El Latrocinio de KEIKO FUJIMORI

Keiko usó el dinero del Estado y también  proveniente del narcotráfico para financiar sus estudios y ahora se perfila como la próxima Presidenta del Perú.

La candidata presidencial Keiko Fujimori, no ha explicado cómo financió los estudios de ella y sus tres hermanos por el monto aproximado de US $ 839 mil 881 (S/. 2 millones 400 mil). Sin embargo, Vladimiro Montesinos que ahora guarda discreto silencio sobre este hecho,  ya ha delatado la estrategia para encubrir el latrocinio y explicar el financiamiento de los estudios de los cuatro hermanos. El enriquecimiento ilícito no solo vino del presupuesto de la República y del dinero de las privatizaciones (US $ 9 mil 200 millones), sino también del narcotráfico según los narcos “Vaticano”, “Osito”, “Tijero”, “Polaco”, entre otros.

Keiko Fujimori estudió entre 1993 y 1997 en la State University of New York / Boston University, calculándose que pagó US$ 94,881 por sus estudios, y por 68 viajes entre Lima y New York durante ese plazo US$ 124,600, totalizando US$ 219,481. Su hermanos Hiro, en la misma Universidad gastó algo más, US$ 280,800. Su hermana Sachi Marcela estudió en la Community College California / Universidad de New York entre1996 y el 2000, gastando US$ 178,450. Su hermano Kenji Gerardo, actual candidato a congresista, estudió en la Universidad de Kansas entre 1997 y el 2,000 gastando US$ 161,150.

Keiko y Alberto Fujimori, una insólita pareja que gobernó al país desde agosto de 1994 hasta su caída el 19 de noviembre del 2,000, luego del secuestro y tortura de Susana Higuchi madre de la primera. En los 6 años en los que Keiko Fujimori suplantó a su madre como “primera dama”, conjuntamente con Vladimiro Montesinos, cometieron los más grandes latrocinios que Alberto Fujimori reconoció en su “confesión sincera”, de los que obviamente es coresponsable Keiko Fujimori

El presidiario Alberto Fujimori tuvo que costear entre 1991 y 2000 la cantidad de US $ 839, 881 en la educación de sus cuatro hijos, es decir aproximadamente 2 millones 400 mil soles. Sabiendo que el presidiario Alberto Fujimori ganaba 2 mil soles (US $ 699) mensuales como él mismo lo afirmaba ¿Cómo lo hizo?

Los Fujimori usan como coartada de su latrocinio el producto de la venta de su vivienda de Pinerolo, los ingresos de la sociedad conyugal por US$ 400,000 y el préstamo de Rosa Fujimori y de sus abuelos. La patraña es traída de los pelos. En marcha el proceso penal que se sigue contra Keiko por diversos delitos contra el patrimonio del Estado, su disyuntiva es clara: va a la cárcel o llega a Palacio de Gobierno. Esto explica la aparentemente absurda maniobra de poner a Kenji Fujimori en el Nº 3 de la lista de candidatos a congresistas por Lima, que matemáticamente aseguraría su elección si persiste la adhesión del 20% del electorado al fujimorismo según las recientes encuestas, luego se parapetaría en la inmunidad parlamentaria. Juegan a todo o nada.

Venta de la Vivienda de Pinerolo

En el informe final de la comisión investigadora?que?presidió?Anel Townsend, la comisión cuestionó por falsa la versión de Keiko Fujimori, quien afirmó que su padre financió sus estudios y la de sus tres hermanos con la venta del inmueble de Pinerolo. “Esa declaración es inconsistente pues ese ingreso (de dinero por la propiedad de Pinerolo) se produjo con posterioridad a los estudios de Keiko Fujimori”, señala el informe. “Más aún, gran parte de ese dinero (los US $ 669 mil 500) fue utilizado por Keiko Fujimori para realizar diversas transacciones financieras”.

Además la comisión destacó que Keiko Fujimori – no envió a pesar de haberse comprometido – La información documental sobre sus cuentas bancarias en Estados Unidos. Existen otros dos informes que son de los peritos contables de la Contraloría y otro del Ministerio Público. De manera que esta acreditado que los US $ 669 mil 500 que recibió Fujimori por la venta del inmueble de Pinerolo tuvieron otro destino. Cabe señalar que el cheque con el que pagaron por la venta del inmueble de Pinerolo, Keiko Fujimori lo cobró el año 2001 cuando los cuatro hermanos estaban graduados.

Ingresos de los esposos Fujimori por más de US $ 400 mil

De acuerdo con los reportes de la Superintendencia de Administración Tributaria (SUNAT) y de los bancos donde Fujimori tenía cuentas al momento de comenzar su gobierno no acreditó ingresos que justifiquen los ahorros de US $ 400 mil y mucho menos aparece consignado dicha cifra en cuentas de ahorros.

Entre 1992 y 1999 el presidiario Fujimori declaró a la SUNAT S/. 79 mil soles (US $ 27 mil 600), como ingreso por alquiler de vivienda. ¿En que bancos guardaban los padres de Keiko los US $ 400 mil que dice que tenían en 1990?

Préstamo de su tía Rosa Fujimori de Aritomi y de sus abuelos

Si en setiembre de 1996 Rosa Fujimori de Aritomi le prestó US $ 150 mil a su hermano Alberto Fujimori para que éste cancelara una deuda contraída con Antonio Páucar y no para la educación de sus cuatro hijos, y el presidiario Alberto Fujimori le devolvió a su hermana Rosa recién en 1998 ¿De donde sacó grandiosos fondos para financiar los estudios de sus hijos hasta antes de 1998, sino había tenido ningún ingreso sino hasta que vendió el inmueble de la calle Pinerolo en diciembre de 1998?

Rosa Fujimori de Aritomi que se encuentra en calidad de prófuga, tampoco contaba con bienes que justificaran la posesión de ese dinero, que era parte de un depósito de US $ 212 mil 448, que según indagaciones fiscales y judiciales, sería dinero desviado de los fondos donados por ciudadanos japoneses a “Apenkai”, la Organización No Gubernamental (ONG) de la familia Fujimori que estuvo administrada, coincidentemente, por Rosa Fujimori y Antonio Páucar, el prestamista.

Susana Higuchi desmiente a Keiko

La madre de Keiko Fujimori, Susana Higuchi, declaró contundentemente que ni ella ni ningún miembro de su familia financió los estudios de sus hijos en las universidades de Boston, Columbia y  Kansas. Además desmintió la versión de Keiko de que sus abuelos maternos – los padres de Susana Higuchi – también contribuyeron en la cobertura de gastos universitarios. La ex cónyuge de Fujimori ha sido tajante en negarlo. El 23 de abril del 2001, más de siete años después de la separación de Fujimori, declaró ante la fiscal Luz del Carmen Ibáñez que no aportó un centavo al financiamiento de la carrera de Keiko, Hiro, Sachi y Kenji.

Montesinos dijo que el pago de los hijos se hizo con dinero que entregaba a Fujimori y se inventó la venta de la casa.

El 25 de abril del 2002, ante la comisión investigadora que presidía el congresista Fausto Alvarado Dodero, Vladimiro Montesinos fue preguntado:  “El pago del estudio de los hijos tengo entendido que usted le hacía un depósito en una cuenta en Panamá”.

Vladimiro respondió: “No, eso no es cierto. El pago de los hijos se hizo con dinero en efectivo que yo le entregaba a él (Fujimori). Después él (Fujimori) simuló la venta de la casa de Pinerolo con el señor Palermo.

El señor Palermo le presentó a unos supuestos compradores de la casa que tenía el señor Fujimori en Pinerolo y se hizo una venta ficticia. Yo le entregué ese dinero a él (Fujimori) y él le entregó a Palermo y después hicieron como que le pagaban por la venta de su casa y se hizo una transferencia de inmueble”.

Fujimori y Montesinos se beneficiaron del narcotráfico

Testimonio del “Vaticano”.- La Segunda Fiscalía Especializada y la Procuraduría del caso Fujimori – Montesinos, aceptaron la versión del narcotraficante Demetrio Chávez Peñaherrera, conocido como el “Vaticano” quien  sostuvo: “Montesinos está a punto de librarse del cargo de haber cobrado 50 mil dólares mensuales, a cambio que le permitiera exportar droga desde Campanilla, en el Alto Huallaga”.

Testimonio del “Osito”.- Roberto Escobar Gaviria, alias “Osito”, hermano del jefe del cartel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria, aseguró que Montesinos trabajó para su hermano Pablo Escobar desde 1986 hasta 1992 y que en una ocasión le entregó un millón de dólares en efectivo.

Testimonio del “Tijero” .- Lucio Tijero Guzmán conocido narcotraficante contó a la fiscalía que sabía de los “cupos” que el ex asesor fujimorista Vladimiro Montesinos cobraba a personas dedicadas al narcotráfico, entre ellos a su amigo Agner Navarro,  quien operaba
en la zona de Aucayacu y pagaba entre 40 mil y 50 mil dólares por envió de droga.  Aunque Tijero se retractó, lo cierto es que en los años 80 Montesinos ofició de abogado de Evaristo Porras, nada menos que el capo del cartel de Medellín.

Testimonio de “Polaco” .- “¿Por qué dice usted que se ha reunido con Vla-dimiro Montesinos?”, le preguntó el fiscal adjunto Ramiro Salinas a Jorge Chávez Montoya “Polaco”.  “A partir del año 1990 y (hasta) el término de 1992 conocí a Vladimiro Montesinos. Posteriormente las coordinaciones se realizaba a través del doctor Edgar Chirinos, quien se encargaba de cobrar los cupos de dinero para Vladimiro Montesinos”, respondió Jorge Chávez Montoya “Polaco”.

El abogado Iván Sánchez Rivas, defensor de “Polaco”, señaló ante el juz-gado que su defendido entrego personalmente en una oportunidad hasta US $ 40 millones a Montesinos para que permitiera que salieran avionetas con droga.10

Sentencias del presidiario “Alberto Fujimori”

1. Sentencia de seis años de cárcel por allanamiento a la casa de Vladimiro Montesinos y llevarse decenas de maletas con Vladivideos.

2. Sentencia de veinticinco años de cárcel por Lesa Humanidad (tortura y muerte) y secuestro, en el caso la Cantuta, Barrios Altos y sótanos del pentagonito.

3. Sentencia de siete años y seis meses de cárcel por pago de CTS (Compensación por Tiempo de Servicios) consistente en quince millones de dólares otorgado a su asesor Vladimiro Montesinos.

4. Sentencia de seis años de cárcel por compra de medios de comunicación, corromper políticos (trece congresistas tránsfugas hacia su partido) y violación del secreto de las comunicaciones (chuponeo).

Keiko Fujimori, la “primera dama” de Alberto Fujimori, ha participado o ha sido beneficiaria de todos los latrocinios cometidos por éste y ahora pretende ser la primera mujer Presidente del Perú.

Elecciones Presidenciales Perú 2011

PREJUICIOS ELECTORALES Y DE LOS OTROS

“Cuanto más prejuicios tengan lugar, más debilitado el sentido de identidad (…) el yo conoce menos y menos de sí mismo”
Saúl Peña K.


El estado de la cosa electoral

Estamos en medio de una campaña electoral, y faltan pocos días para la primera vuelta que decidirá si hay o no Ballotage, y con quienes será. También de estas elecciones sale el Congreso, es decir, se emplea la fragmentación propia de una campaña en dos vueltas para generar la representación nacional, y ello no es del todo equivocado, si es que entendemos que el Congreso lo que debe hacer es representar a la Nación.

Por desgracia, en estas elecciones se agitan otra vez temas emocionales. No es raro, así son las elecciones, y es cierto que la emocionalidad es parte de la condición humana, así que quejarse de lo que no tiene remedio es bastante fútil. La característica del 2006, la guerra sucia, se repite edulcoradamente el 2011, aunque muy mediatizada entre otras cosas porque se distingue que el extremismo de derechas en la defensa de sus intereses en el reparto de la torta genera un rechazo absoluto en la población electoral.

Sin embargo, ríos de tinta se derraman en contra de un candidato. Quizá algo bueno surja de esto, y es lo que se está diciendo sin decir, es decir, una autocrítica de los candidatos de los grupos económicos. Aunque extrañamente no es confesa, lo que hace de la autocrítica algo verdaderamente extraño, con un elusivo saborcito a disculpa. Qué problema que esas “disculpas” que toman forma en la promesa electoral de darle rostro humano al capitalismo salvaje, ya hayan sido devaluadas por Alan García, que explotó el artificial temor difuso y generalizado para alcanzar el gobierno y convertirlo en el gran elector de estas justas electorales. Como sabemos, tales promesas son agua de borrajas, como se dice, es decir, han sido puramente instrumentales, y nada da confianza para suponer que esta vez no lo serán, a pesar del esfuerzo ingente de los medios para generar alguna forma de confianza en los ciudadanos en gentes que no han hecho lo que dicen que van a hacer cuando pudieron.

En cualquier caso, parece que hace carne la percepción de la necesidad de profundas modificaciones en el modelo económico para que se acerque a la resolución de las necesidades de la población en general, y no solamente de un puñado de beneficiarios del crecimiento económico. Si el mercado trae beneficios a la población en general, queremos saber donde están. Si el estado no regula o lo hace mal por incapacidad o constitución, no parece haber, de acuerdo a la experiencia, otro quien lo haga. Resulta gracioso ver que hay candidatos que parecen no haber entendido este apotegma tan sencillo, y siguen proponiendo cuál “ábrete sésamo” del desarrollo, más mercado irrestricto, cuando lo que está claro es que hay un inmenso desorden de origen multicausal, y que no es que el estado pueda resolver en su totalidad tampoco, pero el mercado dejado a su mano escondida, menos aún.

Prejuicios y Miedos

Sin embargo, la más importante reflexión que me genera esta campaña se centra en el Prejuicio. Al momento de pergeñar estas líneas, la actual campaña se centra en contenidos emocionales más que en contenidos racionales. Se está haciendo cundir un “miedo difuso”, análogo al del 2006, con la salvedad que esta vez no parece surtir un efecto mensurable en las grandes masas de electores que no son tuiteros ni feisbukeros. Los medios se lamentan al unísono que no haya publicación de encuestas y que no se pueda aplicar el “anchoring”, lo que nos indica que al desaparecer uno de los medios más eficaces de manipular la opinión, la cosa queda librada a los candidatos solos, de los que tres o cuatro están luchando a muerte por pasar a segunda vuelta. Y esto no genera ninguna confianza a los decisores macroeconómicos. Entonces entran en acción los elementos de manipulación “hormiga”: Rumores, videos editados, imágenes efectistas, spam, etc., complementando el esfuerzo publicitario ingente de la Confiep, las empresas mineras y demás que financian a sus candidatos. No deja de sorprenderme que personas que considero de gran inteligencia y capacidad de crítica se traguen con zapatos y todo un video evidentemente editado, por ejemplo, y se conviertan en cajas de resonancia de éstos medios “hormiga”. Solamente me puedo explicar esto por una suerte de suspensión del propio juicio.

Prejuicio como no-juicio

De la lectura tardía del libro “Psicoanálisis de la Corrupción” (2003), del lúcido psicoanalista Saúl Peña K., extraigo algunos conceptos. Según el autor, el prejuicio para empezar es un no-juicio. Ello, que parece muy obvio, ya indica que no hay racionalidad presente. Las decisiones están presididas no por una percepción de los hechos y su valoración, sino por contenidos previamente existentes, ocultos y de alguna manera vergonzantes. Estos, evidentemente, estarían basados en simpatías y antipatías previamente instaladas. De otro modo, ya no sería prejuicio, sino valoración de los intereses propios, correctamente definidos, calibrados y planteados como tales. Ello quizá no sería lo ideal, después de todo decir que se vota porque me conviene no es lo mismo decir que voto por la patria, lo segundo parece mucho más bacán que lo primero. Pero sería más sincero.

Imaginemos por un momento que Ollanta Humala gana las elecciones. Imagino que, dadas las circunstancias muchos creerán que ello sería una suerte de infierno en la Tierra. Pero si de algo estoy seguro es que ni sería el acabose ni sería tan terrible. Por cierto, tampoco creemos que será la gran maravilla del universo. Seguiría habiendo Congreso. Seguiría habiendo Poder Judicial, seguiría habiendo los Checks and Balances que ya tenemos afiatados. Y de seguro aparecerán algunos más. Si miramos lo que hicieron Lula, Kirchner, Tabaré Vásquez, Correa, en otro contexto Ricardo Lagos en Chile, y hasta el mismo Evo Morales en Bolivia, veremos que las primeras medidas se dirigieron a tranquilizar a los inversionistas, empresarios y emprendedores, y a aclarar las reglas de juego. Naturalmente, quizá uno de los contenidos que no se dicen pero que ahí están, invisibilizados, y que a los medios les molesta – corrijo, lo que a los dueños de los medios les molesta – es que su posesión de las frecuencias del espectro electromagnético estará en entredicho, porque el espectro electromagnético no les pertenece. Tal espectro pertenece a la Nación en su conjunto, y el estado lo administra por la vía de concesiones. Lo que ocurre es simplemente que durante decenios ha estado en manos oligopólicas por cobardía y falta de decisión política del estado. Y la preponderancia de los oligopolios por concentración de capitales es una deformación neoliberal de la libertad del mercado. Hay muchísimos intereses económicos detrás de la tan pregonada libertad de expresión. Algunos creemos que hay que meter la mano en ello. En lo personal me inclino por el modelo chileno, que asocia instituciones culturales privadas al usufructo del espectro electromagnético. A ver si así tenemos una TV que no sea solamente caja de resonancia de los grandes intereses.

La dicotomía entre los buenos y los malos

El prejuicio, además, posee como rasgo el establecimiento de una dicotomía irracional que refleja una suerte de omnipotencia propia, basada en la exclusión del Otro: Todo lo bueno está en mi grupo, y todo lo malo en el Otro. Este planteamiento tipo Tom y Jerry se distingue claramente en el ultimátum que el candidato Toledo lanza a los votantes, evidentemente con la intención latente de ser la carta de recambio que pueda estar “en medio” entre las opciones dicotomizadas. No creemos que le funcione muy bien, salvo con el sector de la población que vota por primera vez, que no es deleznable. Muchos, por otra parte, ya estamos curados del espanto y no nos tragamos los cuentos de campaña electoral.

Prejuicio y hostilidad

Otro rasgo del prejuicio es su hostilidad intrínseca. El Otro nos es tan insoportable que su existencia nos resulta odiosa, dado que escapa a los esquemas mentales que nos hemos fabricado, o que otros han fabricado en nuestra mente. La incapacidad de tolerar la mera existencia del Otro implica el deseo de negar su existencia. Quizá aquí haya que buscar el origen de las espantosas medidas de eliminación de adversarios políticos por desgracia tan común en gobiernos de todas las layas. Es evidente que aquí hay algo que se busca compensar – sigo a Saúl Peña, a beneficio de crítica e inventario, por supuesto – y lanzo la hipótesis de que lo que se trata de negar detrás del prejuicio es un sentimiento difuso de culpa. Nos guste o no, tras 500 años de irrupción de los españoles, la discriminación y racismo dirigidos contra la gran mayoría de la población indígena está basada en sentimientos que se nos introyectó, y que perduran y aparecen en toda su maldad en circunstancias electorales como éstas – Alejandro Toledo padeció algo de esto en su período de gobierno –. Estos sentimientos de rechazo, de ghetto inconsciente manifiestan una oculta pero profunda huella muy adentro. Es el mismo temor de los encomenderos y hacendados de hace siglos, pero negado, escondido y transfigurado al estilo Siglo XXI.

Prejuicio como proyección

Soy consciente que empleo un vocabulario psicoanalítico para el que no estoy preparado, pero desde que es de uso público, creo que puede utilizarse con sus límites. Un aspecto muy duro de roer que señala Saúl Peña, y lo es incluso para quien estas líneas escribe – creo que todos aquí tenemos nuestras propias culpas afincadas – es el de la proyección de la propia imagen castrada en el Otro denigrado y atacado. Se acusa de ignorantes a quienes hemos mantenido en la ignorancia. Se acusa de pobres a quienes hemos mantenido en la pobreza. Tenemos la respuesta absurda de los oprimidos que no quieren reconocer a su opresor y dirigimos nuestra agresión a los demás de allá abajo, que no pueden defenderse. Y si lo hacen, los acusamos de defenderse, y de agredir. Ello podría interpretarse como una proyección de nuestra propia impotencia frente a un mundo en el que nada podemos dar por sentado.

Las personas nos sentimos más o menos cómodas dentro del equilibrio inestable de nuestros propios esquemas mentales. Una sociedad estamentaria, donde la experiencia (o la imaginación) de la exclusión te alcanza siempre en algún momento de tu vida, produce el temor de la caída a estamentos más bajos y despreciables. El temor de parecernos a los indígenas/negros, los pobres, o los vernáculohablantes nos abruma. Nuestros esquemas, los de los peruanos posmodernos de las ciudades, son quieras que no la expresión de algo que nos metieron dentro hace mucho, la sensación de nuestra superioridad frente a los indígenas/negros, los pobres, los vernáculohablantes, e incluso las mujeres. Socialmente nuestro país ha alcanzado cotas de exclusión inimaginables fuera de nuestro continente. La reproducción social de estas situaciones determina la existencia de ghettos sociales. Nos aislamos para no ver al Otro, para darle “su lugar” y darnos “nuestro lugar”. La inconsciencia es un arma para no mirar alrededor. Y quizá las redes sociales son expresión clara de esta exclusión, y cómo estamos “entre nosotros” decimos lo que no nos atreveríamos a decir en Villa El Salvador o en Independencia.

Prejuicio y realidad

Desnudar el prejuicio no cambia lo que está fuera sino lo que está dentro. Puede que Ollanta Humala sea el malo de la película. Pero parece ser más bien la proyección de los miedos y los prejuicios, en tanto que “representa” a los Otros. La representación puede ser discutible, pero está sí muy claro que tal proyección es instrumentalizada para mantener los injustos privilegios de una minoría que históricamente se ha alzado con el poder en nuestro país, formando en la ruta una estructura que sin dejar lo malo del pasado le añade lo peor del presente. Exclusión sobre exclusión se acumulan. De nosotros depende, con el voto y más allá de él, que nuestra patria sea la casa de Todos, no solamente la nuestra. Nuestra patria no puede ni debe construirse sobre la exclusión del Otro. Hay espacio suficiente para todos. Dejemos de ser casa dividida. Si no, como decía Martín Fierro, “nos comen los de juera”.

Mi reflexión final

En mi identidad de enseñante y docente, no me importa por quien voten unos y otros, sino cómo lo hagan y en nombre de qué. Naturalmente tengo mis simpatías, y entiendo que cada cual tenga las suyas. Ello siempre será discutible, y sabroso además. Pero hay algunas cosas que podemos dar por ciertas. Entre esas cosas, está que tras las elecciones nuestra persona nacional seguirá viviendo y evolucionando, y en eso todos, los que están a favor y en contra de cualquier opción, tienen un espacio y una labor. Matar al prejuicio y al estereotipo, a la discriminación y el racismo subyacentes, hacer las necesarias críticas desde lo mejor que tenemos en la mente y el corazón, no desde la autoestima herida, requiere coraje personal, lucidez y una verdadera autocrítica personal. No es el Otro el que debemos temer, es al temor mismo instalado en nuestro espíritu. Y no es solamente por nosotros, sino para no pasar esta vergüenza nacional a nuestros descendientes. Votemos por el que nuestra mente y nuestro corazón nos convoque, pero no olvidemos que entre tantas cosas que hay qué hacer en esta patria dulce y cruel que decía Basadre, no es lo menor o lo accesorio mirar en nosotros mismos.

Lo intuía el inmortal César Vallejo. Hay, hombres, humanos, hermanos, mucho qué hacer.

Publicado por Javier Bellina de los Heros en miércoles, abril 06, 2011

URL: http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2011/04/prejuicios-electorales-y-de-los-otros.html

 

Elecciones Presidenciales PERU 2011

PENSAR ES UN HECHO REVOLUCIONARIO!

Eso es muy cierto.

El Perú tiene nuevamente -apesar de algunos pocos, los mismos de siempre- una nueva OPORTUNIDAD HISTORICA de ponerse de pie y librarse de las cadenas que le impiden lograr una IDENTIDAD PROPIA.

No es fácil porque la propaganda hegemónica es muy fuerte y está profundamente enraizada en el PODER.

PPK renunció a su nacionalidad peruana. Estuvo varias veces en el gobierno y no puede ostentar logro alguno para el pueblo peruano.

PPK es un empleado de las corporaciones y del poder económico, que en el caso peruano tiene relaciones carnales con la corrupción y el crimen organizado.

Si llegase a la presidencia, no seria muy distinto a TOLEDO, (aunque es muy probable que seria mucho peor) más allá de la diferencia de índole “racial” ya que mientras uno tiene rasgos autóctonos, el otro tiene rasgos anglosajones, pero la ideología y el proyecto de país es similar. Por lo mismo, PPK resultaria ser más complaciente con sus patrones y socios.

PPK tiene manifiestas características xenófobas, que no creo poder atribuirselas a Toledo. (aunque nunca se sabe). Le llegará mas oxigeno a PPK que a Toledo?

En todo caso a ninguno de los dos le preocupa trabajar EN SERIO por el PERU, su única preocupación es que se mantenga el STATUS QUO y que el PERU siga siendo mano de obra y materia prima BARATA, entregando su riqueza a cambio de poco o nada.

El regreso de TOLEDO -de producirse- será atribuido a la mala memoria del pueblo peruano, como en el caso del presidente saliente, que demostró mas allá de su careta de arrepentimiento y lección aprendida, que la “verdadera cara” no se puede ocultar. ( y las uñas tampoco).

“La nueva generación siente y sabe que el progreso del Perú será ficticio, o por lo menos no será peruano, mientras no constituya la obra y no signifique el bienestar de la masa peruana, que en sus cuatro quintas partes es indígena y campesina” escribió José Carlos Mariategui en 1925, casi un siglo después esencialmente el problema es el mismo.

HUMALA, si es auténtico ideológicamente sería la UNICA OPCION, por ello es tan atacado, satanizado y ninguneado por los medios que responden a los intereses de los señores poderosos.

HUMALA, si no es auténtico podria ser otra frustración en el camino hacia la construccion de una IDENTIDAD PROPIA.

Es un riesgo, pero vale la pena correrlo, ya que al menos es una opción distinta a las otras que son MAS DE LO MISMO.