Del canibalismo social a la democracia participativa

Por Mónica Peralta Ramos *

Canibalismo SOcialHacia fines de 2012 se inicia una nueva escalada de la ofensiva desatada un año antes contra el gobierno de CFK.

Esta ofensiva es liderada por los sectores económicos más poderosos: aquellos que controlan los principales medios de comunicación y los segmentos clave de la producción, distribución, acopio y comercialización de bienes y servicios.

Un conjunto de sectores políticos y sindicales que pretenden rescatar al “verdadero” peronismo y convertirlo en el eje aglutinador de la oposición se suma a esta ofensiva, constituyendo una alianza espuria que incluye a distintos sectores de la derecha y de la izquierda. No es casual que esto ocurra cuando se avecinan elecciones legislativas que pueden dar lugar a cambios legislativos de importancia estratégica para el país.

En este contexto, el poder de veto de los sectores con mayor poder económico se ejerce creando y recreando mercados y canales “informales”: espacios que –a nivel cambiario, financiero, impositivo, etc.– operan en abierta transgresión de las normas vigentes, eludiendo así el control del Estado sobre las transferencias de ingresos y provocando una sangría de recursos indispensables para concretar las políticas del gobierno. Este poder de veto también se ejerce tejiendo ininterrumpidamente una narrativa sobre nuestro presente, nuestro pasado y nuestro futuro que se presenta como la única verdad posible.

Construida a partir de un sistemático ocultamiento de los intereses que impulsan las acciones de los diversos actores sociales, esta narrativa utiliza todo tipo de recursos para vaciar de contenido los fenómenos sociales, volviendo invisible su vinculación con determinadas relaciones de poder.

Este doble ejercicio del poder de veto cristaliza instalando la inflación en el centro de la escena política. Una inflación que se presenta totalmente desvinculada de la existencia de mercados informales o “negros”, del desabastecimiento y de determinados intereses económicos. Así, la existencia de una relación íntima y simbiótica entre el mercado informal del dólar blue y las “expectativas” de ganancias de los grupos económicos formadores de precios desaparece totalmente.

Como por arte de magia, un mercado cambiario ilegal y virtual –con un caudal ínfimo de operaciones comparado con las que ocurren en el mercado oficial– pasa a regir las actividades económicas del mundo real.

Los grupos monopólicos con capacidad de formar precios en puntos estratégicos de la economía transfieren a sus precios sus “expectativas” de ganancias centradas en la evolución de un dólar virtual. Y al compás de esta música –alimentada también por la especulación de aquellos cuya actividad económica facilita la tenencia de dólares–, el dólar blue se contorsiona mientras los “especialistas” y los grandes medios de comunicación explican esta danza a partir de la necesidad de ahorro de un “chiquitaje” aterrorizado por la pérdida de valor del peso.

Y así como se ignora el poder decisivo que tienen los monopolios y oligopolios sobre la economía real, también se desconoce la incidencia que la capacidad de formar precios y el desabastecimiento en puntos estratégicos de las cadenas de valor tienen sobre las peripecias y corridas del propio dólar blue. La inflación, en cambio, es siempre el “resultado lógico” de las malas políticas del Gobierno.

Desde nuestra perspectiva, la inflación es hoy día expresión de la intensidad alcanzada por el conflicto principal, es decir, por el enfrentamiento entre un proyecto de sociedad y de desarrollo económico que propugna la inclusión social y la democracia participativa, y otro que impulsa la concentración del poder económico y mediático y el derecho “natural” de los monopolios y oligopolios a controlar no sólo la realidad económica sino la vida del conjunto de la sociedad.

Así, los formadores de precios provocan transferencias de ingresos a su favor, reproduciendo la exclusión social y ocultando al mismo tiempo las raíces de la estructura de poder al “instalar” en la percepción y en la acción colectiva el predominio del “mundo al revés”.

En este mundo, los intereses económicos y políticos de los actores sociales y del conjunto de la población se vuelven invisibles. Predomina en cambio el interés individual: la defensa del bolsillo de cada uno, independientemente de lo que pueda ocurrir con el bolsillo de los demás, incluso con el bolsillo de aquellos que comparten los mismos niveles de pobreza.

Esta búsqueda de un beneficio individual impide ver que más allá de los individuos hay un conjunto social, y que la solidaridad social trasciende los intereses individuales. Se ignora entonces que una lucha que tiene por objetivo principal y único el bolsillo propio, una lucha que se aísla de otras luchas que conciernen al conjunto de la sociedad y explican el tamaño de los distintos bolsillos, lleva necesariamente al “sálvese quien pueda”, al caos, a la anarquía y al canibalismo social.

La inflación reproduce entonces al infinito la confusión respecto de sus verdaderas causas enraizadas en una estructura de poder que impulsa el canibalismo social. En el pasado, el Gobierno minimizó el problema y usó una estrategia de negociación con algunos grupos económicos. Esta estrategia no dio los resultados esperados. Ahora, el Gobierno ha decretado un control de precios a ser aplicado en los supermercados y en algunas empresas de productos electrodomésticos, e intenta bajar el precio de los bienes de consumo, disminuyendo algunos costos de los supermercados.

Estas medidas, si bien han expuesto la divergencia de intereses entre distintos sectores empresarios según su ubicación en la economía, no son suficientes, ni resuelven el problema central: la formación monopólica de precios en puntos estratégicos de las cadenas de valor.

Mas recientemente el Gobierno ha anunciado la posibilidad de abrir las importaciones para impedir el desabastecimiento de ciertos productos. Esto es un avance en el reconocimiento del problema; pero para que las intervenciones del Estado tengan un efecto decisivo se requiere de otro ingrediente, hasta ahora ausente.

En efecto, si bien conciliar intereses y negociar entre sectores es de fundamental importancia en la vida de un país, el Estado no es un instrumento inerte y neutro: es un ámbito donde se ejercen relaciones de fuerza. Los cambios esenciales en las relaciones de fuerza se producen a partir de la participación organizada de la ciudadanía en la vida política y en la toma de decisiones.

De ahí la importancia de crear canales institucionales para la participación ciudadana en el control de precios en todas las instancias de las cadenas de valor. Esto implica plantearse algo nuevo: la creación de mecanismos que permitan ejercer una democracia participativa donde, “desde abajo hacia arriba”, se ejerza el derecho y el deber de los ciudadanos a participar en la elaboración de políticas, y en el control de su gestión. Esto legitimará las políticas que se apliquen.

Ahora bien, a pesar del canibalismo social, no todo es oscuridad en la coyuntura actual. El liderazgo carismático de CFK define hoy día la agenda política, y ha contribuido a poner de relieve los grandes obstáculos a la inclusión social y a la democracia participativa.

Esto ha dado lugar a una definición cada vez más explícita del conflicto principal, abriéndose así nuevas grietas en el espeso velo que oculta la estructura de poder. Por esas grietas se cuela ahora la luz que ilumina los intereses económicos y políticos que guían las acciones de los distintos actores sociales, especialmente de los grandes grupos económicos.

En los últimos tiempos hemos asistido al enfrentamiento sistemático entre el Poder Ejecutivo y los medios altamente concentrados. Estos medios constituyen el Cuarto Poder de las sociedades modernas, un poder resultante de la fusión entre la concentración de la riqueza y de la información, un poder que no es votado ni es controlado por los ciudadanos.

Este enfrentamiento por hacer cumplir la ley de medios, votada hace tres años en el Congreso, ha desnudado no sólo la connivencia entre los grupos económicos y los grandes medios sino, también, la enorme influencia y poder que ambos ejercen sobre el propio Poder Judicial. Todo esto ha dado impulso a un movimiento de renovación y democratización de la Justicia que ilumina los recovecos más recónditos del propio Poder Judicial.

Pero hay algo más: en la medida en que el conflicto principal se vuelve más explícito y la luz empieza a iluminar la trama de intereses que articulan la estructura de poder, también comienza a cobrar visibilidad la espesa red de relaciones “mafiosas” que, como un tejido canceroso, corroe desde hace mucho tiempo a toda la sociedad.

Estas relaciones son organizadas al margen de la ley en todos los ámbitos de la vida nacional, y persiguen cuotas de influencia y poder económico y político, recurriendo al ejercicio de distintas formas de violencia e intimidación. De este modo, a través del ejercicio abierto o solapado de la coerción, estas redes mafiosas reproducen el statu quo, desparramando el miedo, el descreimiento y la intolerancia por todos los intersticios de la sociedad, y recreando la fragmentación social y la desintegración nacional.

Hoy día, estas redes son cada vez más visibles y su impunidad se desnuda en la escena política. Así por ejemplo, gracias al coraje de una madre, y a su largo trabajo “desde abajo hacia arriba”, la lucha por la aparición de Marita Verón encontró en la coyuntura actual las condiciones necesarias para llevar al primer plano de la vida nacional el fenómeno de la trata y la vinculación de la misma con ciudadanos, empresarios, jueces, políticos, miembros de las fuerzas de seguridad y autoridades de gobierno esparcidos en todo el ámbito nacional. Estas redes mafiosas y sus ramificaciones en el espacio público y en el privado también empiezan a ser desnudadas en el caso del narcotráfico en Santa Fe y en otras regiones del país.

Este entramado de relaciones mafiosas es un factor de erosión constante de la legitimidad institucional. Juntamente con otras formas de corrupción –como, por ejemplo, el enriquecimiento a partir del uso de la función pública; la transformación de dirigentes sindicales en patrones de empresas; la utilización discrecional de los dineros de los afiliados a beneficio de los negocios de los dirigentes, etc.– reproducen la coerción y el abuso del poder, y contribuyen a sembrar el descreimiento y el miedo.

La participación ciudadana en la elaboración de políticas y en el control de gestión, desde “abajo hacia arriba” y en todos los ámbitos de la vida nacional, es el camino que permitirá desnudar estas redes mafiosas y otras formas de corrupción, y lograr la transparencia y la legitimidad institucional necesarias para profundizar la inclusión social.

Sin duda alguna, éste es un camino largo; pero empezar a recorrerlo es en sí mismo un cambio radical que contribuirá a superar el canibalismo social, el miedo, el descreimiento y la intolerancia, al posibilitar la creación de ámbitos propicios para la conciliación de intereses y para la movilización de las energías colectivas hacia el logro de la unidad nacional.

* Socióloga, autora de La economía política argentina. Poder y clases sociales.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-217056-2013-04-01.html

Chávez

Por Eduardo “Tato” Pavlovsky *

Te moriste Negro Cabrón, y Latinoamérica está de luto.

La derecha debe estar de fiesta. Tengo rabia de imaginar no verte nunca más. Te voy a extrañar. No ver tu imagen revolucionaria. Tu potencia revolucionaria irrenunciable de los principios fundamentales de la igualdad. Tu lucha contra la indignidad de los indiferentes.

Hace muchos años tuve la oportunidad de ser invitado a dar un curso de Psicodrama para un grupo de jóvenes profesionales. Todas las casas de los médicos tenían un gran lujo y piscina. Clase media en ascenso. Cuando terminamos de trabajar pregunté con ingenuidad por la ausencia de transporte público. Veía coches último modelo por todas partes. A las siete vi una multitud haciendo cola y pregunté “¿Esa gente cómo viaja, dónde viaja?”. Esa gente, me respondieron, sólo viaja en esas camionetas pequeñas. Es la gente que habita los morros, allá arriba. Eran pequeñas camionetas destartaladas que llevaban 50 personas por viaje. “¡Pero en la cola hay miles!” Los cargan y siempre llegan. Los dejan y después a pie suben hasta sus casas caminando. Son gente fuerte.

Chavez y Kirchner - abril 2004Lo decían en un tono naturalista. La tremenda desigualdad ya estaba interiorizada como un fenómeno obvio, cotidiano. Cuando el horror se construye día a día, hasta los niños deformes se vuelven cotidianos. Pensé en los “cabecitas negras” de Perón lavándose las patas en Plaza de Mayo. Allí se inscribían como Hombres. Se les dio la dignidad de ser “humanos”. De las patas de los cabecitas surgió el peronismo. Ese fue su primer movimiento de liberación. De auténtica liberación.

Hugo: cuando la oposición quiso sacarte del poder los negritos bajaron de los morros y te liberaron. Ya se habían vacunado contra la indignidad. El contubernio demócrata conservador repartiéndose el poder durante años. La subjetividad de la desigualdad se había quebrado. De la ignominia. De la prepotencia del poder inventado. De los morros bajaron ellos y esa herencia no se olvidará jamás. Frente al estupor de la oligarquía y de los liberales.

Ya no hace falta que no te mueras. Ya está el acto consumado. Vivirás siempre como el Che y Evita. Devolviste la dignidad y eso no se olvida nunca, ya estaba consumado el gesto. Tenés 3000 médicos cubanos trabajando allí, curando enfermedades y haciendo labores pedagógicas.

Podés morirte tranquilo, son muchos los que te llorarán. Saliste al mundo. Predicaste justicia social a los desamparados. Y eso no se olvida nunca. Ni tampoco se olvida tu antiimperialismo constante. Irrenunciable. Sin concederles “ni un poquito así”, como decía el otro inmortal del “Che”.

Chau, Chávez. Me alegro de haber vivido en tu época. Haberte conocido. Haberte admirado. Pero me detengo aquí porque tengo ganas de llorar y cuando lloro no puedo escribir.

Chau, Negro. Hasta la victoria siempre.

* Psicoanalista. Autor, director y actor teatral.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-215157-2013-03-06.html

Paradojas de los nuevos vagones chinos

LOS TRENES MAS MODERNOS DEL SUBTE FUNCIONARAN CON EL SISTEMA DE SEGURIDAD DE LOS VAGONES DE MADERA

Tienen aire acondicionado, pero no se sabe si podrá usarse.

Tienen aire acondicionado, pero no se sabe si podrá usarse.

No cuentan con equipos para funcionar con señalización digital y colocarlos lleva seis meses. Por eso, en marzo circularán con el sistema utilizado por los coches desahuciados por Macri.

Por Eduardo Videla

La falta de seguridad era el principal argumento con que la gestión macrista retiró apresuradamente de circulación a los históricos vagones de madera de la línea A. Pero los trenes chinos que circularán en su reemplazo, a partir del 8 de marzo, tendrán el mismo sistema de seguridad que los belgas ya jubilados. La razón: los nuevos coches no están equipados con el sistema de seguridad digital ATP, ya instalado en toda la línea, y colocar ese equipo en todas las unidades puede demorar no menos de seis meses, coinciden los especialistas.

El dato es sólo una muestra de la improvisación con que se tomó la decisión de hacer el cambio de formaciones en este momento”, dice a Página/12 un integrante de la junta interna de los trabajadores de subterráneos.

El gremio y los especialistas en asuntos ferroviarios consultados por este diario coinciden además en lo “innecesario” del cierre de la línea durante dos meses para hacer los cambios. “Cuando se renovó la flota en la línea B o en la D, los usuarios se dieron cuenta recién cuando se subieron a los trenes nuevos: no se paró el servicio ni un día”, aseguran.

No es que los coches chinos vayan a ser inseguros con ese viejo sistema, como tampoco lo eran los belgas”, aclara el metrodelegado Manuel Compañez. Se refiere al sistema de seguridad ATS (Automatic Train Stop) o paratrén, que consiste en unas antenas colocadas en cada formación que, si el tren avanza con luz roja, en forma mecánica, activa los frenos de emergencia.

Las formaciones chinas no tienen instalado ningún sistema de seguridad automático para la detención del tren”, advierten los metrodelegados. No sólo hay que colocarles el equipo, sino instalar el software. Ese trabajo demora entre seis meses y un año.

El ATP (Automatic Train Protection), en cambio, es un sistema de señalización digital que permite el monitoreo de los trenes en toda la línea. Está instalado en las líneas B, D, E, A y H, pero sólo funciona en las tres primeras, ya que en la A y en la H los trenes no cuentan con equipamiento para operar con ese programa. La C es la única que no tiene ATP en su sistema de señalización: ésa (y no el cambio de trenes en la A) era una de las prioridades señaladas por expertos en subterráneos.

La paradoja de la línea cerrada en enero, entonces, es que los coches con la tecnología más moderna funcionarán con un sistema de seguridad primitivo. “Se podría haber instalado el nuevo sistema y luego poner los trenes en funcionamiento”, dijo a este diario Damián Martínez Vélez, delegado de señaleros de la línea A. “Pero no tienen un plan de trabajo e improvisan sobre la marcha”, cuestionó.

Vagones Linea A

Otro inconveniente que se debe resolver en estos días es la adaptación de las ruedas de los trenes Fiat, del sistema tranviario al ferroviario. “La A es la única línea que funcionaba con sistema tranviario, es decir, con vías de tranvía, que eran las únicas por las que podían andar los vagones de La Brugeoise”, explica Compañez.

Como las vías habían sido cambiadas a nuevo, se les puso un contrarriel, para que los vagones no descarrilen en las curvas o en los cambios. Ahora que los coches belgas no están, se sacan esos contrarrieles, por lo que hay que adaptar las ruedas de los coches Fiat. “El tiempo que demora ese trabajo es un mes por formación”, agrega el metrodelegado.

Por eso, de los seis trenes Fiat con que cuenta hoy la A, sólo dos estarían en condiciones de circular en marzo, mientras que los otros cuatro se incorporarían recién en mayo o junio. Salvo que Sbase resuelva sacar formaciones de otras líneas.

“Así, de las 18 formaciones con que contaba la A hasta su cierre, en marzo abriría con 11 (nueve chinas y dos Fiat).” Por eso, para disminuir la frecuencia, se analiza el cierre de las estaciones Piedras y Pasco-Alberti.

Los metrodelegados sostienen que estos inconvenientes dan aún más razón a su propuesta, formulada el 10 de enero último: no había necesidad de cambiar con tanta urgencia los coches La Brugeoise ni de cerrar la línea durante casi dos meses. “Seis meses más de servicio con las formaciones belgas hubieran sido más que suficientes para realizar las tareas sobre los coches viejos, el sistema de señalización y las pruebas de kilometraje.”

Los técnicos del subte deben resolver en estos días otros problemas: un corte en sectores de los andenes donde los nuevos coches rozan, y un estudio térmico para saber si se puede usar el aire acondicionado de los trenes chinos sin que los pasajeros que esperan en las estaciones se calcinen, ya que el sector más antiguo de la A no cuenta con ventilación forzada.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-213083-2013-02-02.html

El color del dinero

Por Raúl Dellatorre

¿La estabilidad del Gobierno está amenazada por la disparada del dólar blue? ¿Hay un manejo en las sombras de este mercado buscando efectos desestabilizadores? ¿Adónde nos lleva el descontrol del blue? O quizás haya que preguntarse, ¿adónde nos llevan quienes controlan el blue?

El dólar blue.La visión apocalíptica respecto de una economía que se desplaza sobre un tobogán hacia el desastre se realimenta a diario. Quienes la invocan hasta ahora no han hecho mucho más esfuerzo que aludir a la trepada del dólar blue y mirar hacia el lado del Gobierno preguntando: “¿Y? ¿No van a hacer nada ante semejante situación?”.

El Gobierno responde de manera retórica: no hay nada que deba hacerse ante un mercado ilegal más que aumentar los controles, aunque se acuse a esos mismos controles de haber generado el mal. En el medio, no son pocos los que no saben a quién creer.

Una aproximación a los elementos que componen esta compleja batalla podría comenzar señalando que existe un problema económico con un aprovechamiento político. Este último es muy grande, al punto de haberse convertido en eje discursivo de buena parte de la oposición, compuesta por factores políticos pero también económicos. Lo que cabe dimensionar, frente a esto, es el tamaño del problema económico.

El mercado paralelo es, por volumen, exiguo. Son apenas un puñado de millones los que se mueven a diario en la compraventa de billetes en esa plaza ilegal. Surgió como una plaza a la que concurrían quienes buscaban fugar utilidades no declaradas en el país, que necesitaban por ello convertirlas en dólares. A esa demanda se la atendía con fondos de divisas en negro que especulaban con obtener diferencias lucrando sobre quien tenía necesidad de comprar los dólares cubiertos por la opacidad de esa plaza. Pero la prohibición oficial a la venta de dólares para atesoramiento (ahorro) y las restricciones a la venta de divisas a turistas creó una demanda adicional, aunque inicialmente muy pequeña. Tras una serie de maniobras especulativas, vinculadas con movimientos financieros en el exterior (ya explicadas en notas de las últimas dos semanas en Página/12) que provocó una inicial aceleración de la trepada del blue (entre los 6 pesos y los 6,50, aproximadamente), se inició luego una seguidilla constante de subas que lo llevaron hasta los 7,95 del cierre de ayer.

En este último raid, jugó un papel dinamizador la demanda para atesoramiento de pequeños ahorristas que creen estar ante una escalera sin descansos ni tope, y el rol de control que ejerce una oferta muy acotada que sabe sacar provecho de la ocasión.

Aquí vale una puntualización: la demanda de pequeños ahorristas (“chiquitaje” la denominan en el mercado) es genuina, producto del trabajo o de actividades lícitas, de quienes creen estar protegiendo sus reservas comprando a “8 por 1”.

La oferta, por lo general, no: son fondos “negros” o ilegales, tanto en su origen como en la aplicación que seguramente tendrán los recursos obtenidos, vendiendo a “8 por 1”.

Al gobierno nacional se le ha planteado al presente el problema de no haber encontrado armas eficientes para combatir este tráfico ilegal de divisas, ni desde el Banco Central ni desde la AFIP.

Es cierto que, cuando intervino, no obtuvo mucho favor de la Justicia, que incluso objetó las facultades de las autoridades para aplicar los controles. Pero también atenta contra un ejercicio más eficiente del control, una percepción de que ese mercado irregular no genera un perjuicio importante sobre “la economía real”. La demostración fáctica de esta aseveración sería la siguiente:

 

  • Hay un mercado de cambios administrado por el Banco Central, a un tipo de cambio de equilibrio (ayer, 4,99 pesos para la venta), desde el cual se atiende la demanda de divisas para la importación, pago de servicios al exterior, turismo (previa autorización de la AFIP) y otros rubros del sector externo.
  • Con las medidas aplicadas en los últimos 18 meses para restringir ciertas operaciones en los mercados financieros, se cortó la formación de activos externos (fuga de divisas) que había tenido un impacto real en los años previos.
  • La implementación de controles sobre el comercio exterior hoy permite evitar muchas de las operaciones de subfacturación de exportaciones o sobrefacturación de importaciones que eran habituales en otras épocas, y que podrían nutrir un mercado paralelo.
  • El balance de divisas sigue siendo excedentario para el Banco Central y se espera que este año vuelva a serlo en 12 mil millones de dólares. Si hubo baja de Reservas Internacionales del BCRA en el último ejercicio, no fue por “fuga” sino por políticas de desendeudamiento que reducen compromisos futuros y, por tanto, aseguran que el sector externo (balance de divisas) siga siendo excedentario.
  • Ninguno de estos factores está amenazado por la existencia de un mercado irregular marginal, muy reducido, aunque la cotización del dólar sea exorbitante.

Un “balance de divisas excedentario” se traduce como que “sobran los dólares”, que no hay escasez ni riesgos de ahogo en el horizonte. Pero, si sobran, ¿por qué no combatir un mercado tan chico como el blue destruyéndolo con un par de ataques? La respuesta retórica sería que el Banco Central no interviene en mercados ilegales, en un mercado que no le genera dolores de cabeza (como sí le provocaron las dos corridas sobre el mercado previas a octubre de 2011) y que, además, debería caer por su propio peso. Esto es: expectativas falsas de devaluación que se desinflarían cuando empiecen a liquidarse las divisas de exportación y acabe la demanda turística, allá por marzo o abril.

El problema es más mediático que real”, afirman quienes le quitan peso al impacto de la disparada del paralelo. Eso equivale a decir que es un problema político, argumento opositor para provocar al Gobierno, para generar un clima de desconfianza en la gente. Pero que el planteo no se corresponde con desequilibrios de las variables reales de la economía.

El problema que no se puede soslayar es que la frontera entre lo político y lo económico no está dibujada en ningún mapa, sino que son esferas con espacios comunes. Y eso sí tiene impacto, por ejemplo:

 

  • Si hay pequeños ahorristas que creen que el dólar blue seguirá subiendo sin fin y vuelcan allí sus ahorros, hay una porción de recursos (por pequeña que sea, no es desdeñable) que está saliendo del circuito formal y está retroalimentando la suba.
  • Si hay un mercado inmobiliario que todavía no rompió totalmente la cultura de dolarizar las cotizaciones, aunque “negocie” el tipo de cambio, en alguna medida está trasladando al precio (en pesos) la trepada del blue.
  • Tanto ruido sobre el valor del paralelo está provocando un perceptible “clima inflacionario”, que algunos formadores de precios traducen en aumentos bajo la excusa de un supuesto impacto de la suba del blue.

Cada uno de ellos constituye un abuso de parte de sectores de poder económico, que obtendrán transferencias de riqueza a su favor en desmedro de ahorristas y consumidores. Son conductas alentadas, intencionalmente o no, por el discurso político que hace de la subida del mercado paralelo un “termómetro” de la salud del Gobierno. Cuanto más sube, más grave está el paciente.

Para la política económica del Gobierno, no hay un riesgo real de que se vea empujada a una megadevaluación o a un desdoblamiento del mercado (dólar comercial y dólar financiero o turístico) por la disparada del dólar blue.

La afirmación de que el dólar oficial se verá obligado a converger hacia el paralelo sólo se sostiene en argumentos falaces, como los planteados por el ex ministro Roberto Lavagna sobre “caídas en la inversión, el empleo y la competitividad” que son indemostrables.

El verdadero desafío es evitar que el debate sobre el dólar blue arrastre a un enrarecimiento político en el que los factores económicos más poderosos se vean tentados, otra vez, a sacar ventajas. La inflación, por caso, no es un tema circunscripto a la órbita de la economía pura, sino que pertenece a ese espacio común de la política y la economía. Precisar ese terreno de disputa ayuda también a definir las herramientas con las que se le da pelea.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-213097-2013-02-02.html

Año electoral con oposición perpleja y gobierno proactivo

No se Ghana para sustos

Año electoral con una oposición perpleja, que cuestiona detalles menores y no se pronuncia sobre cuestiones de fondo, y un gobierno proactivo que sabe a dónde va. La Fragata regresó sin que se pagara nada. Macrì, Binner y La Nación proponen claudicar, postulan a Ghana como República modelo y a Nicolás Avellaneda como estadista pagador. El martes, políticos y empresarios almuerzan para ilusionarse con el poskirchnerismo. Las condenas por crímenes de lesa humanidad en la base de Mar del Plata.

Por Horacio Verbitsky

Pocas cosas son más definitorias sobre el estado de la oposición política que los comentarios de los jefes de sus alas derecha e izquierda, Maurizio Macrì y Hermes Binner, sobre el retorno de la Fragata Libertad luego de su liberación sin pago alguno a raíz de la demanda argentina ante el Tribunal Internacional del Mar. Por su parte el radicalismo aparece más tironeado que nunca entre aquellas otras alternativas, en un decisivo año electoral en el que los remanentes del Grupo Ahhh… pondrán en juego su mejor cosecha legislativa en años, dado que se renuevan las diputaciones ganadas en 2009. La incógnita como desde hace tres años es el gobernador bonaerense Daniel Scioli, quien dice acatar el liderazgo de CFK pero no pierde ocasión para acentuar sus diferencias. Esa estrategia se aproxima al punto de saturación y en su carta a Ricardo Darín y durante la recepción de la Fragata, Cristina volvió a dejar en claro que para colmar sus aspiraciones Scioli no tendrá otro remedio que enfrentarla. Eso es lo que le planteó en forma aún más explícita Néstor Kirchner en 2010. Y el gobernador no se animó.

La sed y el hambre

Macrì le exigió al gobierno “evitar nuevos incidentes internacionales y embargos”, porque “tenemos cosas sin arreglar. Se pueden arreglar, no es tan difícil”. A su juicio “hay que resolver muchos juicios pendientes que tiene la Argentina” que “hoy limitan la inversión”. Binner contó que cuando el buque fue retenido en el puerto de Tema, su partido se comunicó con el partido de gobierno de Ghana, ya que ambos integran la Internacional Socialista. La respuesta fue que no podían hacer nada porque la Justicia era independiente y no respondía a la voluntad del Poder Ejecutivo. Para el ex gobernador de Santa Fe, Ghana es un ejemplo de República a imitar.

Por su parte el matutino La Nación advirtió en un editorial “que los contratos de un Estado con empresas o individuos deben ser honrados, como proclamaba Nicolás Avellaneda”. Este es un mensaje críptico, que la tribuna de doctrina no se esmera por decodificar, porque está dirigido a quienes poseen las claves. Se refiere al más famoso discurso del político tucumano que presidió la Argentina hace catorce décadas. Al inaugurar el período de sesiones del Congreso de 1877, Avellaneda dijo que “los tenedores de bonos argentinos deben, a la verdad, reposar tranquilos. La República puede estar dividida hondamente en partidos internos; pero no tiene sino un honor y un crédito, como sólo tiene un nombre y una bandera ante los pueblos extraños. Hay dos millones de argentinos que economizarían hasta sobre su hambre y sobre su sed, para responder en una situación suprema a los compromisos de nuestra fe pública en los mercados extranjeros”.

El abanico de posiciones alusivas de la oposición, que coincide con Avellaneda sin decirlo, contrasta con el nítido pronunciamiento oficial durante el acto convocado en Mar del Plata para recibir a la embarcación. En uno de los discursos más precisos de su segundo mandato, CFK acudió a una encendida verba nacionalista (que incomodó incluso a algunos partidarios provenientes de otras escuelas de pensamiento) y con citas de Belgrano, San Martín y Brown, repasó la lógica del endeudamiento del siglo XX, que durante la dictadura y la democracia neoliberal financió la desindustrialización, la pérdida del mercado interno y el desguace de las empresas públicas. Ese capital social acumulado por generaciones se remató a precio vil y lo recibido ni siquiera alcanzó para pagar el 20 por ciento de los intereses de la deuda.

Para desandar ese sendero hacia el abismo fue preciso renegociar esa deuda, en los términos más favorables obtenidos por cualquier Estado en el mundo. El embargo de la nave fue un intento de quienes prefirieron quedar al margen de aquel acuerdo por cobrar el 100 por ciento de sus créditos y al mismo tiempo deslegitimar ese proceso de recuperación nacional.

CFK también respondió a un editorial anterior en que La Nación destacó “el valor de honrar las deudas”, que fue la posición más reiterada entre las fuerzas opositoras. Preguntó por qué no comenzaba el diario por cancelar su deuda con la AFIP por impuestos impagos, aunque subestimó en dos tercios un reclamo que no asciende a 100 sino a 280 millones de pesos. Desde hace tres años y medio La Nación goza de la protección de una medida cautelar de la Corte Suprema de Justicia, lo cual lleva la mora a diez años. El diario invoca un decreto que rigió hasta julio de 2003. En la floreciente situación económica de 2009, otros medios, como Clarín, aceptaron el canje por publicidad de su deuda o la refinanciación a diez años del capital, sin intereses. Sólo La Nación decidió seguir reivindicando su derecho a no honrar las deudas propias mientras predica lo contrario en sus editoriales.

No sólo el padre

soldati4Al día siguiente, luego de anunciar la adquisición de vagones chinos para reemplazar los obsoletos de las líneas Sarmiento y San Martín, Cristina le contestó a Macrì.

Lo hizo con un argumento ad hominem, recordando que las Sociedades Macrì (Socma), que presidía su padre es uno de los grupos empresarios cuya deuda externa fue asumida por el Estado. Aunque omitió que el joven heredero era vicepresidente ejecutivo del grupo, la observación presidencial es mucho más precisa y apropiada que la superflua carta dirigida a Ricardo Darín. A diferencia del actor, Macrì es un dirigente político que conduce uno de los mayores distritos, aspira a la máxima magistratura del país y cuestiona las estrategias públicas en curso, por lo que la réplica presidencial es parte del más legítimo debate político, para ilustración del soberano.

La fracción del Partido Socialista que conducen el diputado Jorge Rivas y el subsecretario general de la presidencia Oscar González había adelantado un aporte valioso para entender la lógica macrista. La edición de enero-febrero del periódico partidario La Vanguardia reprodujo un párrafo muy pertinente: “El incremento de la deuda pública interesaba directamente a la fracción burguesa que gobernaba y legislaba a través de las Cámaras. El déficit del Estado era precisamente el verdadero objeto de sus especulaciones y la fuente principal de su enriquecimiento. Cada año, un nuevo déficit. Cada cuatro o cinco años, un nuevo empréstito. Y cada nuevo empréstito brindaba a la aristocracia financiera una nueva ocasión de estafar a un Estado mantenido artificialmente al borde de la bancarrota; éste no tenía más remedio que contratar con los banqueros en las condiciones más desfavorables. Cada nuevo empréstito daba una nueva ocasión para saquear al público”. El resultado invariable era “la ruina de una masa de pequeños capitalistas y el enriquecimiento fabulosamente rápido de los grandes especuladores” (Carlos Marx: “Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850”).

El sueño de los justos

Menos comprensible es la intervención de Binner, que no es un hombre de negocios dudosos sino un médico socialista sin interés conocido en los pases de magia financieros. La postulación de Ghana como modelo republicano es una de las ideas más bizarras que se hayan escuchado en mucho tiempo. Su cotejo con lo que ocurre en la Argentina tampoco se sustenta en los hechos. Además de las deudas incobrables de La Nación, varias iniciativas políticas del gobierno nacional han sido frenadas por decisiones de la Justicia, como la ley de servicios de comunicación audiovisual y la recuperación de las doce hectáreas sustraídas al patrimonio común por la Sociedad Rural, sin que el Poder Ejecutivo haya respondido con otra cosa que recursos judiciales y declaraciones políticas. De estrecha relación con el Reino Unido, al que está hermanada en la Mancomunidad de Naciones cuya titular simbólica es la reina británica Isabel II, Ghana figura tercera en la lista de paraísos fiscales ultra secretos para realizar transacciones ilegales, según el ranking confeccionado por la coalición de investigadores y activistas The Tax Justice Network Africa.

Ese paraíso es también de hechura británica. Según el diario londinense The Guardian, el banco Barclays trabajó desde 2005 en estrecha relación con el gobierno de Accra para establecer un centro internacional de servicios financieros que ofreciera “bajos impuestos y mínima transparencia”. Al año siguiente, Barclays se instaló también en la Argentina, donde asesoró a la provincia de Buenos Aires para la colocación de deuda y, en 2010, lideró el grupo de bancos que operó el segundo canje de títulos argentinos en default. Las leyes de Ghana fueron modificadas para permitir que Barclays operara como banco offshore.

Organizaciones internacionales de ayuda al desarrollo citadas por el diario expresaron temor de que “los barones de la cocaína, que cada vez más utilizan el Africa Occidental como ruta de tránsito hacia Europa, puedan lavar en Ghana el dinero de la droga”. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) advirtió a Ghana que su emergencia como nuevo paraíso fiscal podría estimular la corrupción y la criminalidad en toda la región. Como consecuencia de estas preocupaciones, el gobierno canceló la autorización concedida a Barclays, que una vez terminado el canje también cerró su oficina en Buenos Aires. Al mismo tiempo que encomió a la Justicia de la república africana, Binner opinó que el presidente venezolano Hugo Chávez Frías no está en condiciones de asumir el nuevo mandato para el que fue electo, ya que no prestó el juramento constitucional ante la Asamblea Nacional.

En este caso, el jefe socialdemócrata no se siente obligado por la decisión del Tribunal Superior de la República Bolivariana, que es el órgano máximo de interpretación constitucional allí. Desde otro punto de vista podría argüirse que el oficialismo bolivariano está desperdiciando la oportunidad única de una nueva elección, en la que hoy es indudable que la candidatura de Nicolás Maduro repetiría la victoria obtenida por Chávez, quien antes de viajar para la cuarta operación en un año lo ungió como su candidato a sucederlo. Pero lo que no tiene sentido es el cuestionamiento a la decisión del tribunal que define la constitucionalidad de los actos del gobierno.

Desde la izquierda extraparlamentaria a pesar de sí misma llegó el comentario más pintoresco sobre lo sucedido. Con la admirable naturalidad con que desde su alta mira explica todo lo que ya ocurrió y lo que está por suceder, el líder del partido “Obrero”, Jorge Wermus, sentenció (desde las páginas de La Nación, por supuesto) que “la Fragata viene a la Argentina como fruto del acuerdo de acatar el fallo de la Cámara de Nueva York del 27 de febrero”, sin molestarse por ofrecer algún elemento que fundamente semejante afirmación, contradictoria con todo lo que se sabe al respecto. Antes, Wermus había participado con la plana mayor de la paleoizquierda local en un acto frente al ministerio de Justicia para reclamar la renuncia de su titular, Julio Alak. Ni siquiera con el aporte del grupo minoritario de la CTA consiguieron ocupar más que unos pocos metros de la angosta calle Sarmiento frente al edificio oficial.

PASO adelante

Esos posicionamientos se pondrán a prueba en agosto, cuando vuelvan a celebrarse las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias de las que surgirán las candidaturas para los comicios legislativos de octubre.

Tal como le ocurrió en 2011, la UCR sigue tironeada entre los reclamos divergentes de la transversalidad kirchnerista, el Peornismo Opositor, el Frente Progresista o el PROradicalismo, que le dificultan recuperar niveles perdidos de homogeneidad. La porción del radicalismo K que no sucumbió al cimbronazo de Cobos ha sumado ahora al ex candidato presidencial Leopoldo Moreau, cuya dificultad para construir una alternativa no desmerece la precisión de su cuestionamiento a lo que llamó el “antikirchnerismo bobo”.

Esta descripción, en la que razonablemente ningún antikirchnerista se reconoce, engloba a quienes reclaman encolumnarse detrás de Maurizio Macrì porque, como dijo el heredointendente de San Isidro Gustavo Posse, es quien tendría más votos. Pero también alcanza al ex candidato Ricardo Alfonsín y quienes apuestan con él a un acuerdo con algún barniz ideológico, que incluya a los socialistas de Binner, los genios de Margarita Stolbizer y los camaleones libres del sur, que siguen con empeño las huellas de la inigualable Patricia Bullrich. El problema de todos ellos es que dirimir la cuestión en las PASO requeriría la previa conformación de una alianza por ahora impensable, pese al encuentro público de Posse con el primo inteligente de Macrì y el intendente de Malvinas, Jesús Cariglino.

El macrismo ha avanzado más que cualquier otra fuerza en el pasado en sumar desgajamientos de los grandes troncos peronista y radical, desde los Santilli y los Ritondo, hasta los Aguad, Giúdici y Delich. Que esta construcción tradicional basada en intercambios de puestos y favores entre dirigentes pueda traducirse en una apelación atractiva para los votantes, es algo que está por demostrarse. Mientras, Cristina sigue suscitando una adhesión social más fuerte que todas las contrariedades, incluyendo errores propios y factores externos, porque tiene más claro que nadie a dónde se dirige y con qué recursos.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-211744-2013-01-13.html

Desestabilización vestida de blue

El valor de la divisa en el marginal trepó a 7,50 pesos. Pronósticos catastróficos y reclamos de menos controles oficiales de ex funcionarios. Los intereses políticos detrás del blue, un mercado muy chico y fuertemente especulativo.

La divisa estadounidense se negoció ayer en el mercado marginal por arriba de los 7,50 pesos, desatando un aluvión de pronósticos más o menos agoreros acerca de los problemas que causará a la economía en su conjunto. En cambio, escasearon las explicaciones sobre las razones que movieron a una suba de 70 centavos en dos semanas sin que hubiera acontecimientos económicos o políticos que lo ameriten. El dólar del mercado legal, el que supervisa y administra el Banco Central, se mantuvo impertérrito en 4,97 pesos.

Los pronósticos catastróficos corrieron por cuenta, fundamentalmente, de quienes precedieron a Marcó del Pont en el manejo del Banco Central:

  • “Una brecha entre el marginal y el oficial de esta magnitud muestra falta de pulso en el manejo del mercado cambiario y sus implicancias económicas. Si se toman medidas a tiempo, se puede evitar la devaluación. Pero el gobierno va a seguir con esta política de ignorar el dólar marginal” (Martín Redrado).
  • “Desde que el Gobierno decidió entrar en problemas con el control de cambios, todo fue para mal. No solamente aumentó la desconfianza y se amplió la brecha cambiaria, sino que el propio cepo cambiario le puso un frío enorme a una parte de la economía” (Alfonso Prat Gay).
  • “En el mediano plazo los precios internos confluyen con el dólar alto, no con el dólar bajo, y es un problema” (Aldo Pignanelli).

Quien más, quien menos, las opiniones de ayer de tres ex autoridades monetarias coinciden en darles la razón a los grupos financieros y especulativos, repudiando los mecanismos de intervención del Estado. En el mercado paralelo o blue se negocia una porción ínfima de dinero, y no siempre de origen genuino. Sólo en una mínima proporción se trata de viajeros que recurren a “las cuevas” como último recurso para conseguir los dólares que la AFIP les niega. Que los hay, los hay, pero mueven un volumen muy reducido de dinero. En cambio, predominan en esta plaza las operaciones especulativas que buscan fijar un valor de referencia del dólar con otros objetivos.

Hay razones estacionales que podrían pesar en estas fechas para pensar en una mayor demanda de turistas, pero los valores que mueven no definen en realidad la cotización. La explicación de la “corrida del blue” hay que buscarla en otro lado, atendiendo a los movimientos de los fondos especulativos que controlan el marginal.

La política del Banco Central, bajo la batuta de Marcó del Pont, se diferencia claramente del gradualismo que sugieren Redrado y Prat Gay, que supondría ceder a la presión especulativa flexibilizando las normas cambiarias o liquidando reservas para agregar oferta de dólares al mercado. Tal cual se manejó en los intentos de corridas que enfrentó anteriormente, la presidenta del Central mantiene inflexibles las medidas cambiarias para intervenir con políticas de shock en algún momento, evitando así ceder el control de la situación. Entre un momento y otro, puede suceder que los desequilibrios se vayan ampliando, como ocurre actualmente.

La pulseada es entre grupos de poder financiero y la autoridad monetaria. Con un factor político adicional: algunos de estos grupos estarían apostando a la derrota de Argentina en la batalla contra los fondos buitre en Nueva York. Con el deterioro de la posición financiera argentina afuera, más la sensación de descontrol cambiario adentro, estaría dado el clima para hacer diferencias.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-212033-2013-01-17.html

Comunicado de Prensa sobre la flota aérea que utiliza el Gobierno Nacional

Flota Aérea Gobierno Nacional

Bs. As, 14 de enero de 2013

COMUNICADO DE PRENSA

Presidencia de la Nación

Ayer Clarín y hoy La Nación. Asociados en la mentira y la desinformación, y de manera alternada, ambos matutinos porteños han pergeñado una campaña estival de desprestigio del Gobierno nacional, manipulando la información con el único fin de encubrir sus mayores pecados:  seguir incumpliendo las leyes. Por un lado Clarín sigue sin adecuarse a la ley de medios. Por el otro, el diario La Nación, con 10 años de una cautelar incumpliendo con sus obligaciones previsionales.

Una vez más nos vemos obligados a desmentir con información oficial y fidedigna, la nota de página 6 de la edición del  día 14 de enero del corriente año, donde se detalla de manera tendenciosa y carente de veracidad, la utilización y el estado de la flota de aeronaves de la Presidencia de la Nación:

  1. Toda la información descripta en que se fundamenta dicha nota es de total acceso público, en el boletín oficial de la Nación y en la página de la Secretaría General (www.secretariageneral.gov.ar)
  2. El alquiler de la  Falcon 900, fue realizado mediante licitación pública y  por el monto de 9.829.821 de pesos y no de dólares. Es decir, contaban con dicha información y la tergiversaron.
  3. Utilizan argumentos de las empresas privadas, para  mentir. El Falcon fue alquilado por tres meses  para vuelos de cabotaje y regionales. Por su parte el Global es utilizado para vuelos internacionales. Circunstancias imposibles de comparar.
  4. En lo que respecta a la flota de aeronaves, todas cuentan con más de veinte años de antigüedad (caso del Tango 01) y en algunos casos con más de cuarenta años (Los Focker). Lo mismo sucede con la flota de helicópteros, que arrastran más de 15 años de servicios. Por la antigüedad de la misma es normal que estas máquinas necesiten de mayores inspecciones y de un minucioso mantenimiento para ser habilitados para su utilización.
  5. En lo referido al Tango 10 (Lear Jet), cuyo mantenimiento y operación depende de la Fuerza Aérea y no de Presidencia, es mentira que sea utilizado de manera exclusiva por la Presidenta de la Nación. Sus servicios están afectados tanto al resto del Ejecutivo Nacional, como así también al de las autoridades de las Fuerzas Armadas.

Por todo lo expuesto, la Secretaría General de la Presidencia de la Nación, se ve en la obligación de aclarar las mentiras, casi permanentes y cotidianas publicadas en sus ejemplares diarios. Sería conveniente que los periodistas que con tanto esmero difaman y mienten, comiencen a preocuparse por cómo van a hacer para jubilarse,  ya que durante 10 años no  le han realizado sus aportes previsionales.

Dr. Oscar I. J. Parrilli
Secretario General de la Presidencia de la Nación

Una respuesta al actor Ricardo Darín sobre las Declaraciones Juradas de “Los Kirchner” (sic).

El Calafate, 5 de enero de 2013

Estimado Ricardo Darín

De mi consideración,

Quiero en primer término felicitarlo una vez más por su trayectoria artística y por haber dado al cine argentino memorables actuaciones. Entre otras, El Secreto de sus Ojos y un Cuento Chino me parecen interpretaciones, sobre todo esta última, que no sólo evidencian su enorme talento sino que han logrado premios y reconocimiento internacional a nuestro cine.

¿No sé si sabe que soy una cinéfila total?

Pero bueno, como usted imaginará no le envío la presente sólo para comentarle la cartelera cinematográfica. Si. Acertó. He querido escribirle luego de leer en varios periódicos del día de hoy sus inquietudes e interrogantes: “Declaraciones sobre política del protagonista de la Luz de tus Ojos. Darín: Que alguien me explique el crecimiento patrimonial de los Kirchner”, titula hoy Clarín en página 24. Se ve que quien escribe la columna, que por otra parte no tiene firma, no ha visto sus películas, no por lo menos la que yo considero una de las más lindas, porque confunde el título. Vió. Nada que ver.

No quiero apartarme de una de las cuestiones centrales de sus preocupaciones: “Que alguien me explique el crecimiento patrimonial de los Kirchner”.

Es obvio que, por razones de público, notorio y doloroso conocimiento, – esto último por lo menos para algunos argentinos -, la única que le puede responder soy yo, Cristina. Y es precisamente una de las razones que más me movilizaron y decidieron a hacerlo. Es tan difícil que alguien que no está pueda defenderse que usted entenderá los motivos por los que le escribo.

Ricardo, permítame llamarlo por su nombre de pila como usted lo hace conmigo en su entrevista en la revista Brando, porque es más amigable y aleja toda posibilidad de pelea y confrontación que tanto parecen afectarlo. No quiero imaginar cómo se sentiría usted si alguien llevara carteles escritos por la calle insultándolo, deseando su muerte o festejando la de su compañero de toda la vida como me ocurre a mi en algunas manifestaciones opositoras. ¿Nunca vió alguna? Seguro que sus múltiples ocupaciones y compromisos propios de un artista exitoso le restan tiempo para una observación más completa de la realidad, pero no se preocupe, tampoco es culpa suya, seguramente los medios que usted lee no publican esa información.

Pero sigamos con el tema del crecimiento patrimonial. Quiero decirle que no ha habido funcionarios públicos, sean políticos, gobernadores, legisladores, intendentes, jueces o jefes de gobierno más denunciados penalmente e investigados por la justicia argentina en materia de enriquecimiento, que quien fuera mi esposo y compañero de toda la vida, y quien le escribe. No sólo se investigó a fondo sino que también se designó al cuerpo de peritos de la Corte Suprema de la Nación para que realizara pericias contables, que duraron meses, y concluyeron que no se había cometido ningún acto ilícito, lo que obligó al juez a desestimar las denuncias.

Nunca en toda la historia política de la Argentina se ha podido acceder a las Declaraciones Juradas de un funcionario público con mayor facilidad, frecuencia y publicidad que a las de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.

Ríos de tinta, fotografías, y todo lo que uno pueda imaginar en torno a una Declaración Jurada. Lo desafío a que intente encontrar lo mismo de algún funcionario público opositor ma non troppo, juez, gobernador, legislador o intendente.

Mire Ricardo, sin ir más lejos hoy otro diario, La Nación, propietario de la revista Brando donde usted formuló las declaraciones que llamaron mi atención, publica en su página 16 un reportaje al Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli. No sólo me enteré de que mantiene sus ahorros en dólares (está en todo su derecho a hacerlo) sino que cuando el periodista le preguntó por el monto de sus divisas, se rehusó a contestar y declaró que el monto figura en su Declaración Jurada, que es pública. En un apartado de la nota los periodistas se se muestran luego sorprendidos porque además, cuando pretendieron acceder a la información, no se les permitió hacerlo.

Nadie parece preocuparse por ninguna otra Declaración Jurada que no sea la de “Los Kirchner” (sic). Sólo se conocen fotos de las casas en que vivíamos nosotros, y ahora habito solamente con mi hija. ¿Se publican fotos de las casas de gobernadores, jueces, altos magistrados, intendentes, concejales, legisladores actuales o de mandato cumplido? Sin embargo todo el país conoce mi casa, la de Rio Gallegos, y a pesar de que a pocas cuadras y en el mismo barrio viven dos legisladores de la oposición en casas mucho más importantes que la mía, nunca se vió una foto. ¿No le parece raro, Ricardo? Ni hablar de mi casa de El Calafate. Vió que los medios nunca van al Delta, Punta del Este, Miami. ¿Es extraño verdad?

Siempre me pregunto por qué siguen también la vida de mis hijos, dónde van, con quién, y nadie parece preocuparse de la vida rumbosa que esposas, hijos, hijas y otras yerbas de otros políticos llevan adelante en fiestas y viajes permanentes que parecen no tener fin. ¿No le llama la atención? Me parece que las personas con tantas inquietudes e interrogantes deberían observar estas cosas. Pero sabe qué, después de todo, el haber sido y seguir siendo los únicos funcionarios públicos observados y fotografiados con tanta tenacidad, nos ha permitido demostrar que vivir en un país donde el único político investigado es el Presidente (o la Presidenta, como me gusta decir a mi), significa que vivimos con la más absoluta libertad. Eso sí, con la información más retaceada sobre otros funcionarios.

Sería bueno, sano y transparente para el sistema democrático si todas las Declaraciones Juradas de gobernadores, intendentes, jueces, magistrados, ministros de la corte, estuvieran a disposición de toda la sociedad, publicadas, analizadas y publicitadas como siempre lo son las de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.

Usted quería que alguien le explicara. Ya se lo hemos explicado a la Justicia y a peritos de la Corte. Descarto, Ricardo, que usted confía en la Justicia. Usted mismo fue acusado y detenido por un juez en marzo de 1991, por el delito de contrabando de una camioneta que ingresó al país con una franquicia especial para discapacitados. Perdón, no le deseo el mal a nadie, pero menos mal que no estábamos “Los Kirchner” en el gobierno, o hubiera sido considerado una persecución política. ¿Lo recuerda? La verdad yo lo había olvidado, con tantas cosas en la cabeza, pero hoy entré a clarín.com y leí la nota “Un fallo benefició a Darín”, algunos de cuyos párrafos le transcribo:

Los jueces de la Sala A de la Cámara, Nicanor Repetto y Edmundo Gendler, consideraron que por el paso del tiempo la acusación contra el actor está prescripta. Pero se preocuparon por aclarar que el actor sabía que estaba comprando la camioneta en forma irregular.
“Debe descartarse bajo todo punto de vista la buena fe de la compra”, apuntaron los jueces. Y advirtieron que el actor “tuvo una actitud claramente responsable”.

Lo que leí y me llamó la atención en la entrevista de Brando, es su convocatoria a una reconciliación. Y disculpe si le digo que soy yo la que me gustaría que explicara que significa para usted “reconciliación” (no se sienta presionado o intimidado, si prefiere no hacerlo está en todo su derecho). Porque no vivimos en un país niño, como ha dicho usted y es el título de la nota de la revista Brando, sino en un país democrático donde cada uno es libre de decir lo que se le de la gana, y le aclaro que me encanta vivir así y no como lo hicimos durante los años de la dictadura. Por eso, ¿Cómo llamaría usted a un país donde nadie hablaba excepto las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo? Si este es un país niño, ¿aquel qué sería, un país in vitro?

Sigamos con el tema de la reconciliación. Me interesa saber a que qué se refiere. ¿A los juicios de lesa humanidad? Porque ha habido alguna jerarquía eclesiástica que se ha referido a terminar con los juicios por la memoria, verdad y justicia utilizando justamente el término “reconciliación”. O tal vez usted se refiera a que me reconcilie con quienes me desean la muerte, festejan la de Néstor o les gustaría destituirme. ¿No sería mejor pedir que cesen los insultos, las agresiones, los golpes a periodistas o la falta de respeto a la voluntad popular?

La palabra “reconciliación” goza de múltiples acepciones. ¿Con quiénes deberíamos reconciliarnos? Porque créame, no estoy peleada con nadie, aunque sí es público y claro que existen diferencias de pensamiento con respecto a nuestro proyecto de país, políticas públicas, la memoria, verdad y justicia… y eso es vivir en un país democrático. No ponerse de acuerdo también es un derecho, como lo es resolver de acuerdo a la voluntad y responsabilidad que el voto popular le ha asignado a cada uno, sin la menor soberbia, simplemente con la responsabilidad que me otorga la Constitución Nacional.

Usted define que el problema de nuestro país es la falta de “tolerancia”. Hubo un tiempo en que yo usaba esa palabra, sin embargo me di cuenta de que la significación de tolerar, era algo así como que te aguanto porque no me queda otro remedio, entonces decidí cambiarla por “aceptación”. Aceptar al otro, al diferente, al que piensa y actúa diferente. Piénselo, es más positivo que tolerar.

¿Recuerda usted algún otro momento del país con tanta libertad, libertad de palabra, de pensamiento y de acción?¿Recuerda usted que se haya tratado a un Presidente de la Nación como se me trata a mi desde medios, dirigencia opositora, etc.? No crea que me molesta, yo he vivido cuando era joven otro país que era el que cantaba Charly cuando decía “Los que están en los diarios pueden desaparecer, los que están en la radio pueden desaparecer, los amigos del barrio pueden desaparecer, pero los dinosaurios van a desaparecer”. Afortunadamente ya no estamos en esa etapa del país, aunque algunos dinosaurios resisten, atacan, impiden y algunas cosas peores. Estoy segura de que a usted los dinosaurios tampoco le gustan.

No lo distraigo más. Usted se preguntará y esta mujer, con todo lo que tiene que hacer, se ocupa de escribirme… Y debo reconocer que soy un poco cholula y usted es uno de mis actores preferidos. Hoy es sábado 5 de enero, víspera de Reyes, estoy en El Calafate, leí los diarios y me pregunté, por qué no explicarle a Ricardo Darín, algo que lo tiene tan preocupado.

Con todo mi respeto y admiración.

Cristina Fernández de Kirchner
Presidenta de la Nación Argentina

P.D.: Podría haberle contado también como se encontraba nuestro país en mayo de 2003 cuando Néstor Kirchner asumió con apenas el 22% de los votos, pero como nunca lo había escuchado hacer declaraciones políticas antes, en su extensa y exitosa trayectoria, supongo que debía estar más de acuerdo con el otro país que con este. No lo tome como reproche, está en todo su derecho. Ah! Me dijeron que su nueva película, un thriller (le aclaro que me encantan), es muy buena y desde ya me atrevo a recomendarla. Atentamente y con la misma consideración de siempre.

Fuente: http://www.facebook.com/notes/cristina-fernandez-de-kirchner/una-respuesta-al-actor-ricardo-dar%C3%ADn-sobre-las-declaraciones-juradas-de-los-kirc/564196930274844

Darin-Brando

Franklin Roosevelt vs. Alfred Landon

Por Adrián Paenza
Adrian Paenza

Las encuestas han invadido nuestras vidas. Como es obviamente imposible plebiscitar a toda la población sobre algún tema candente, la matemática provee una herramienta muy útil, pero también muy peligrosa: hacer preguntas a un grupo esencialmente “pequeño”, pero cuyas respuestas uno pueda extrapolar e imaginar que representan el “sentir” o “pensar” de la sociedad.

Por supuesto, el método dista de ser infalible, pero es muy poderoso si se lo utiliza apropiadamente. Uno puede “encuestar” a un grupo de mil personas e inferir con un margen de error del 3,1 por ciento [1] (por ejemplo) quién va a ser el ganador de una elección (digamos entre dos candidatos).

Pero se presentan dos problemas logísticos importantes: hay un error estadístico que es imposible de evitar, sencillamente porque ni mil ni cien mil ni un millón de personas encuestadas pueden dar el preciso valor que se obtendría si uno encuestara a toda la población. Sin embargo, hay otro error que transforma todo el proceso en algo muy peligroso: elegir mal la muestra. ¿Qué quiere decir mal? La muestra tiene que ser al azar. Es decir, el “campo” sobre el cual uno va a operar y hacer las preguntas tiene que haber sido elegido sin seguir ningún patrón. No hacerlo produce un error sistemático que es virtualmente imposible de salvar.

Acá va un ejemplo muy interesante y con múltiples ramificaciones para la Argentina de hoy.

Situémonos en agosto de 1936. Franklin Roosevelt era el presidente norteamericano y candidato demócrata a renovar el cargo. Por su parte, Alfred Landon era gobernador de Kansas y candidato republicano para disputarle el lugar.

La revista Literary Digest hizo una campaña impresionante para tratar de predecir quién de los dos sería el futuro presidente. Ya lo habían hecho en forma más modesta durante veinte años, anunciando anticipadamente quién sería el ganador. Es decir, durante dos décadas, había conseguido la reputación de ser quienes podrían adelantar el resultado de la elección: habían acertado siempre.

La revista se ufanaba de ese poder de predicción y lo basaban en la muestra “enorme” que tenían para recoger los datos: sus propios suscriptores. Cada año, la base de datos era más grande y, por lo tanto, ellos pensaban que su poder de anticipación sería cada más infalible.

Pero decidieron dar un paso más. O varios pasos más. El padrón electoral del año 1936 era de casi 40 millones de personas. La revista, en un esfuerzo sin precedentes, decidió consultar a ¡diez millones de personas! Es decir, una cuarta parte del electorado. El método elegido fue el que usted imagina y el más sencillo de todos: 10.000.000 de personas recibieron un sobre a través del correo común. Cada persona devolvía (si quería, claro está) el sobre que traía la estampilla “prepaga” con un anticipo de lo que habría de votar el día de la elección.

Por supuesto, el costo de tamaño esfuerzo fue descomunal, pero la revista Digest escribió, a través de un editorial firmado por su director, que ellos creían que se brindaba un gran servicio público al país, y cuando uno tiene en cuenta semejante responsabilidad, ningún precio se puede considerar alto.

Desde el punto de vista de la revista, la muestra tan desmesuradamente grande justificaba el costo. Aun en el caso de que los votantes devolvieran una fracción pequeña de los sobres, igualmente la muestra sería tan enorme que reduciría el margen de error a un número despreciable, menor a una fracción de 1 por ciento.

Las muestras actuales, las modernas, las del siglo XXI, se hacen con alrededor de 1000 (mil) personas y con un margen de error que orilla el 3,1 por ciento. No bien uno incrementa la muestra, el error se reduce. Una encuesta que consulta a 4000 personas tiene un margen de error de 1,6 por ciento, y si uno amplía la muestra hasta 16.000 (dieciséis mil) entonces el error se reduce a 0,78 por ciento.

Los sobres empezaron a llegar. En la primera semana ya se habían recibido 24.000 respuestas, con lo cual el error se estimaba en alrededor de 0,6 por ciento. Pero habría más: la semana de la elección, la muestra había alcanzado un pico increíble: 2.266.566 votantes. ¿El error? Pequeñísimo: 0,06 por ciento.

Los resultados fueron los siguientes: Landon: 1.293.669 – Roosevelt: 972.897. Por lo tanto, Landon estaba predestinado a obtener su triunfo con más del 57 por ciento de los votos y, encima, con un margen de error que rondaba el ¡0,06 por ciento![2]

La diferencia era tan descomunal que la señora de Roosevelt declaró: “La reelección de mi marido está en ‘las manos de los dioses[3]’”.

Sin embargo, como usted ya sabe, Landon nunca fue presidente de Estados Unidos. No solamente eso: Roosevelt ganó la elección con más del 62 por ciento de los votos. Landon pudo ganar solamente dos estados pequeños: Maine y Vermont.

¡Roosevelt ganó los restantes 46!

¡Todo el esfuerzo, todo el dinero, todo el prestigio, derrumbados en un solo día! ¿Qué pasó? ¿Cómo pudo haber salido todo tan mal?

La propia revista daba –ingenuamente– la respuesta a su propia debacle: los datos se extraían de todas las guías de teléfono que había en Estados Unidos en ese momento, de las listas de socios a clubes (como el Rotary) y asociaciones civiles como nuestro Automóvil Club, para poner otro ejemplo, listas de suscriptores a revistas como Time y Newsweek, etc.

El año 1936 se ubica en el medio de la llamada Gran Depresión. Había una gran división entre pobres y ricos. Los ricos tenían (tienen) la tendencia de votar a los candidatos republicanos, que históricamente tienden a defender sus intereses. Los pobres, en cambio, siempre se inclinaron por los demócratas. Tener un teléfono (que fue la fuente más importante de nombres y direcciones para la revista Digest) era un “lujo”. De hecho, se estima que menos del 20 por ciento de la población (una de cada cinco personas) tenía acceso a una línea telefónica en ese momento. Por lo tanto, haber usado la lista de direcciones de personas a quienes les mandarían los sobres usando las guías telefónicas sirvió para producir una distorsión flagrante: fue como haber hecho una gran lista de republicanos dejando a los demócratas afuera. ¿Por qué?

Antes de contestar la pregunta, me detengo un instante: está claro que a medida que uno amplía la lista de personas a encuestar, uno disminuye la posibilidad de error. Sin embargo, para poder sostener esta afirmación, es necesario conservar un dato esencial: la muestra tiene que ser elegida al azar. No importa si uno encuesta cien, mil, un millón o diez millones de personas: el error ocasionado por una mala elección de la muestra produce una herida mortal a la propia encuesta.

Por otro lado, el hecho de buscar datos entre las personas que tenían un empleo fijo dejó afuera a muchísima gente desocupada, que eran muchísimos teniendo en cuenta la época: más de 9 millones sobre un total de 40 millones que integraban el padrón electoral.

Lo interesante es que en julio de 1936, algunas semanas antes de que la revista Literary Digest empezara con su encuesta, George Gallup (el virtual “inventor” de las encuestas modernas) predijo el error que se produciría en la revista, lo que generó una fuerte reacción de los editores. Sin embargo… Gallup tuvo razón.

Si bien la gente de Digest tenía motivos suficientes para ufanarse de lo que estaban haciendo, omitieron algunos datos esenciales: de los diez millones de sobres que enviaron, solo contestaron 2.300.000. Es decir, más de las tres cuartas partes de los potenciales votantes… no respondieron. Esos 7.700.000 “votos” que no llegaron, incluían un gran número de personas que –quizás– estaban satisfechas con la presidencia de Roosevelt y no tenía muchas ganas de participar en una encuesta de ese tipo. Como usted bien sabe, a los humanos nos interesa mucho más “manifestar nuestro enojo” de cualquier manera que enfatizar nuestra aprobación.

No bien llegaban los sobres, la gente que pertenecía a las clases alta y media-alta, poseedora de autos y líneas telefónicas, quizá disconforme con lo que era la administración del momento, fue mucho más proclive a protestar y utilizar cualquier medio para hacerlo, aun el de contestar una encuesta. De esa forma, quienes respondieron al pedido de la revista fueron desproporcionadamente republicanos.

Estos errores son los que se llaman errores sistemáticos, que son mucho más graves y/o serios que los errores estadísticos.

Gallup sí que usaba los métodos científicos de la época, y si bien sus muestras eran decididamente más pequeñas (para el caso Landon vs. Roosevelt utilizó alrededor de 50.000 encuestados), sus resultados fueron siempre mucho más precisos y certeros.[4]

Final: ¿por qué la historia de Roosevelt y Landon?

La Argentina actual vive momentos muy particulares. En realidad, ¿cuándo no? Pero como hubo algunos acontecimientos puntuales, en particular en el último noviembre (“cacerolazo” y “huelga”) que podrían invitar a extraer conclusiones sobre cuál podría ser el resultado de las próximas elecciones presidenciales, sugeriría que relean lo que pasó en Estados Unidos en 1936 y las predicciones de la revista Digest.

Obviamente, no puedo afirmar nada porque ni tengo autoridad ni conocimientos para hacerlo, pero en función de lo que se pudo leer en algunos diarios y ver en la tele (en algunos canales también), todo parece apuntar a un triunfo del equivalente de Alfred Landon. Les recuerdo que Roosevelt obtuvo más del 62 por ciento de los votos. No sé quién será el equivalente de él en el 2015, pero si uno va a utilizar un método que pretende ser científico, conviene no equivocarse con la muestra.

[1] En realidad, el error de una muestra de n personas se estima calculando error ~– (0,98)/V–n . Es decir, el error estadístico es inversamente proporcional a la raíz cuadrada del tamaño de la muestra: cuanto mayor es el número de gente encuestada, menor es el error.

[2] Fuente: Revista Literary Digest, 31 de octubre de 1936.

[3] Es una traducción libre mía. La frase de la señora Roosevelt fue: “Lap of the gods”, que se traduciría como “en la falda de los dioses”.

[4] Con todo, hay un error histórico que cometió Gallup en la elección del año 1948, dando por ganador al candidato que enfrentaba a Harry Truman (me refiero a Thomas Dewey), pero eso dará lugar a otra nota.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-211281-2013-01-06.html

Ordenan detener a 7 exmilitares chilenos por crimen de Víctor Jara

39 años después, la Corte de Apelaciones dictó procesamiento para los integrantes del Batallón de Policía Militar 1

El cantautor Víctor Jara, quien fue asesinado en el estadio de Chile el 16 de septiembre de 1973, a consecuencia de unos 44 impactos de bala, según el informe de autopsia.

El cantautor Víctor Jara, quien fue asesinado en el estadio de Chile el 16 de septiembre de 1973, a consecuencia de unos 44 impactos de bala, según el informe de autopsia.

Santiago, Chile | AFP

La justicia chilena ordenó este viernes la detención de siete exoficiales del Ejército chileno, acusados de autores y cómplices del asesinato del cantautor Víctor Jara, ocurrido pocos días después de la instalación de la dictadura de Augusto Pinochet, en 1973, informó el Poder Judicial.

“El ministro en visita (juez especial) de la Corte de Apelaciones de Santiago Miguel Vázquez Plaza dictó procesamiento en la investigación por el homicidio del cantautor Víctor Jara Martínez, ejecutado el 16 de septiembre de 1973, en el Estadio Chile”, señaló en un comunicado.

Víctor Jara, autor de canciones como ‘Te recuerdo Amanda’ o ‘El cigarrito’, fue detenido al día siguiente del golpe de Estado que derrocó el gobierno del socialista Salvador Allende e instaló la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Días después, tras permanecer detenido junto a otros 5.000 prisioneros en un estadio de Santiago, el cuerpo de Jara fue encontrado en un terreno baldío con 44 impactos de balas y sus manos mutiladas.

Hasta ahora la justicia no había logrado identificar a los autores materiales de su asesinato, uno de los crímenes más emblemáticos de la cruenta dictadura de Pinochet, que dejó más de 3.000 víctimas.

En su resolución, el Juez Vázquez ordenó la detención como autores del delito de ‘homicidio calificado’ de los exoficiales, Hugo Sánchez Marmonti y Pedro Barrientos Núñez, quien vive actualmente en Estados Unidos, por lo cual se emitió una orden de cáptura internacional.

Como cómplices, el juez encausó y ordenó la captura de los exmilitares Roberto Souper Onfray, Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Hasse Mazzei y Luis Bethke Wulf.

Todos los imputados deberían ingresar al Batallón de Policía Militar Nº1, en Santiago.

Fuente: http://www.elnuevodiario.com.ni/internacionales/273090-detienen-a-7-exmilitares-chilenos-crimen-de-victor-jara

El Gobierno presentó el per saltum y le pidió a la Corte Suprema una “rápida solución”

El ministro de Justicia, Julio Alak, anunció que el Gobierno nacional recurriróa la figura del per saltum para que la Corte Suprema de Justicia se expida sobre la constitucionalidad de la ley de medios.

“La salud de nuestra democracia, el pleno funcionamiento de los poderes del Estado y la voluntad popular exigen una rápida solución judicial a esta cuestión”, dijo Alak este mediodía ante la prensa, en un anuncio en la sede de la cartera de Justicia.

Para el titular de la cartera de Justicia, “la prolongación indefinida no es compatible con el sistema democrático, ni con un  sistema que debe privilegiar el rápido, eficiente y justo accionar de la justicia”.

Al anunciar la presentación del per saltum ante la Corte, el ministro recordó que esta medida “se acumula al recurso extraordinario presentado recientemente por el Poder Ejecutivo en contra de una resolución de la Cámara Civil y Comercial, que había dispuesto en contra de la Corte un nuevo alargamiento de la cautelar que favorece a Clarín”.

Es que la Corte quedó hoy también habilitada para resolver sobre la prórroga a la medida cautelar que impide aplicar dos artículos de la ley de medios al Grupo Clarín, luego de que la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal concediera el recurso extraordinario contra esa medida, que presentó el gobierno.

“El per saltum es también para que la Corte se expida sobre la constitucionalidad de la ley, que Clarín ha desconocido durante tres años”, sostuvo Alak.

El máximo tribunal había dispuesto el 22 de mayo que el 7 de diciembre debían cesar las extensiones de las cautelares que favorecían a Clarín, pero un día antes, el 6 de diciembre, “en clara contradicción con lo dispuesto por la Corte”, la Cámara Civil y Comercial concedió una extensión de la cautelar a Clarín.

Recordó asimismo que el juez Horacio Alfonso confirmó  recientemente “en una sentencia definitiva de primera instancia” la constitucionalidad de los artículos 45 y 161 de la ley, cuestionados por Clarín, dejando así habilitado al gobierno a presentar un nuevo recurso de per saltum.

El Ejecutivo había presentado semanas atrás otro recurso de per saltum contra la medida cautelar dictada en segunda instancia, pero la Corte entendió -en esa momento- que el procedimiento no era aplicable.

Alak mencionó la “gravedad institucional” de la causa, ya que “excede el interés de dos partes porque involucra a toda la sociedad argentina que espera, con angustia y preocupada, que se cumpla la ley votada por el Congreso”.

Entre otras condiciones, dijo que hay una sentencia de primera instancia -la dictada por el juez Alfonso-, y que existe una medida cautelar, la que dictó la Cámara el 6 de diciembre.

Pero, además, advirtió que “se da un cuarto elemento que es que el Estado se siente agraviado” porque en su sentencia, la Cámara  legitimó activamente a Clarín para plantear el pleito, cuando el grupo “no es titular de ninguna licencia de radio difusión, ni tampoco accionista o socio de compañías que sean titulares de esas licencias en Argentina”.

“El Estado pretende con el per saltum que haya una sentencia definitiva, y que en Argentina tengamos resoluciones rápidas”, sostuvo.

Por último, volvió a defender la constitucionalidad de la ley, que “respeta la libertad de expresión en Argentina, las garantías constitucionales del derecho de propiedad, está inspirada en los lineamientos de Naciones Unidas en favor de la pluralidad informativa y de lo que establece la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”.

Indicó además que el Poder Ejecutivo hace la presentación “en defensa del interés del Estado, en defensa del interés público, del cumplimento de las normas, y en defensa de los superiores intereses de la Nación”.

“Esperemos que, a la brevedad, este recurso permita a nuestra Corte abocarse al tema y darle una resolución definitiva para la plena vigencia de la ley, como espera la inmensa mayoría del pueblo argentino”, concluyó el funcionario.

Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/201212/1828-el-gobierno-presento-el-per-saltum-y-le-pidio-a-la-corte-suprema-una-rapida-solucion.html

Dios, la tevé y el periodismo nacional

 Por José Pablo Feinmann

José Pablo FeinmannDías pasados (en fin, apenas el viernes) asistí al programa de televisión de Daniel Tognetti, tipo piola, algo que escasea alevosamente en ese espacio dominado –como en todo el mundo– por grandes corporaciones que tienen marcada predilección por periodistas de rango escaso o mínimo o, sin duda, erosionado por una persistente ausencia de materia gris, que, de modo alarmante, aumenta cada día.

Tognetti, en un malhadado momento, incurre en un lugar común. Común cada vez que voy a la televisión, no en otros ámbitos. Por ejemplo: cuando doy una conferencia en la Biblioteca Nacional o presento uno de mis ensayos o una de mis novelas en la Feria del Libro (lugar adecuado para hacerlo). Tognetti dice que hay un Feinmann bueno y otro malo. Con el “Feinmann malo” se refiere a un periodista que se obstina en usar mi apellido. (Sospecho que porque también es el suyo.) Le digo (a Tognetti, ¿no?) que no me quite la maldad.

El Mal ha sido la inspiración de grandes escritores. Un solo ejemplo: Charles Baudelaire, que transitó por este mundo entre 1821 y 1867. Cuarenta y seis años meramente. A otros les fue peor. Por ejemplo a Arthur Rimbaud, que sólo vivió treinta y cuatro. Su obra magna fue: Una temporada en el Infierno. Que refiere, sin duda, su paso por este mundo. Título que todos podemos ponerle al nuestro. Baudelaire, considerado un “poeta maldito”, cometió célebremente (para algunos, no para muchos en la tele y en la radio, con perdón) Las flores del Mal. Ahí escribió: “Y el oscuro enemigo que nos roe el corazón/ Crece y se fortifica con nuestra propia sangre”. Según vemos, un poeta maldito, que se encuentra cómodo encarnando el Mal.

Para que nadie lo dudara tradujo a Edgar Poe (su primo el “Allan”, nombre del pérfido padre de Edgar cuyo nombre éste, masoquista grave, se empeñó en añadir al suyo, quién entiende a esta gente). La traducción, lejos de expresar el estilo de Edgar Poe, expresó el de Baudelaire, ya que éste lo tradujo a un francés baudeleriano. Será por eso y por otros motivos que Sartre –en su brillante ensayo: “Baudelaire”– minuciosamente lo destruye. O sea, el Mal tiene prestigio. Nada menos que Georges Bataille (autor del excepcional El erotismo, valorado por estudiosos de todo tipo, literatos, filósofos nietzscheanos) escribió un breve pero excepcional ensayo bajo el título de La literatura y el Mal. Quiero decir lo siguiente: ¡no me saquen el Mal para endilgárselo al periodista que usa mi apellido (porque también es el suyo)!

Una productora inteligente (de un canal en el que desarrollo mi ciclo Filosofía, aquí y ahora, que lleva ya seis temporadas y acabamos de grabar la séptima, con Ricky Cohen, mi productor y eficaz ilustrador de mis ideas) me dijo: “No, no se trata de quitarte el Mal. Nos referimos a una cuestión de calidad. Vos sos bueno, aquél es malo”. Epa, ¡pero así cualquiera gana! Con no decirles “conchudos” a los estudiantes o detallarles los sandwiches que deben comer ya está, ganó uno. Compárenme con gente que valga la pena: con Eduardo Grüner, Horacio González, Ricardo Forster. O, si quieren elegir alguien de bajo perfil, con Dios.

Además, al periodista que usa mi apellido (porque también es el suyo) ahora lo defiende el periodista-con-sobrepeso-que-no-deja-de-fumar. Fuma como un murciélago, acaso en un intento por ser Batman. Hasta ahora no lo ha logrado. Este versátil, voluble, tornadizo personaje, en la década del ’90 decía que el periodista que usa mi apellido (porque es el suyo) quemaba libros, en tanto yo los escribía. Estaba de mi lado. Ya no. Sospecho por qué, pero no lo voy a decir. Todos lo saben.

Lateralidad: todos también saben que fumar es malo, malísimo para la salud. El que fuma –de algún oscuro, tenebroso modo– se busca la muerte. Se dice (me permitiré insistir en esto): fuma como un murciélago. Las asociaciones antitabaco tienen que perseverar en sus campañas.

Atención ahora: voy a ofrecerles a esas compañías (si ya no lo hizo otro) un comercial implacable. Aparece Batman en pantalla. Nos mira y dice: “No fumen. Yo, que soy el Hombre Murciélago, no lo hago. ¿O me han visto fumar en alguna de mis películas? ¡Jamás! Quiero vivir para seguir luchando contra los delincuentes y terroristas de toda laya, de toda calaña, en defensa del Imperio Americano al que pertenezco. Usted, descerebrado, si quiere matarse, fume. Pero recuerde. Yo, Batman, no lo hago”.

Si alguien me roba esto y se lo ofrece a las compañías antitabaco se las tendrá que ver conmigo, algo que no es muy peligroso, pero también con Batman, algo que sí, definitivamente, es peligroso. ¿Por qué con Batman? Elemental: vamos fifty fifty en esto. Fin de la lateralidad.

Debo aclarar otra cosa. Dije que Dios tiene perfil bajo y debo justificarlo. ¿Alguien vio a Dios en la tapa de algún suplemento literario? ¿Alguien lo vio entre los personajes del año de la revista Gente? No. ¿En alguna otra parte? No. Dios está ausente. ¿Alguien lo vio en la tapa de Clarín declarando: “Página/12 miente”? ¿Alguien lo vio en la tapa de Página/12 declarando: “Clarín miente”? No, Dios practica un perfil tan bajo que muchos ya sospechan que este mundo le importa poco. O peor: que le importa un soberano ca –si me permiten la expresión– rajo. Lo dejó solo y triste en la cruz al profeta de Nazareth: “Padre, ¿por qué me has abandonado?”. Silencio: bajo, muy bajo perfil.

Lo dejó estragado por lo pecaminoso a San Agustín: “Padre, ¿por qué me gustan tanto esas hembras que andan por ahí? Si me prohibiste el contacto con ellas, ¿por qué pusiste en mí este impúdico deseo que me arrastra hacia ellas?”. Silencio: Dios no responde. Siempre el bajo perfil. Otra vez San Agustín: “Padre, si eres omnipotente, ¿por qué no impides el Mal?”. Silencio, perfil cada vez más bajo. Tan bajo que hace casi dos mil años que no aparece por aquí.

Imaginen si apareciera. Todo el bullicioso periodismo argentino se arrojaría sobre él y le haría la pregunta fundamental de esta sociedad, la que la estructura, la que la constituye: “Dios, diga la verdad, eh. Nada de parábolas o cosas raras. ¿Usted es K o anti K?” Dios, aquí, se tomaría el bondi hacia otra galaxia. Lástima, Cynthia García le habría preguntado: “Dios, ¿por qué está aquí? Dígame, ¿usted sabe por qué está aquí?”.

El periodista con sobrepeso que no cesa de fumar lo habría tratado con su estilo sarcástico: “Dios, ya es tarde. Esto no lo arregla ni usted. Ni usted va a conseguir que dejen de robar. Rájese, Dios. Fue una franca pe –esto no lo digo yo sino el mencionado periodista– lotudez que se haya aparecido por aquí”.

Carrió, mística apasionada, le habría reprochado: “Dios, ¿por qué la gente no me vota? ¿No podría hacer algo sobre esto? Por ejemplo: hacerme ganar las próximas elecciones”. Pero Dios no vino, ni vendrá. Bajo perfil, lo dijimos. Silencio total.

Benedicto XVI (quien, aclaremos, nunca fue nazi, hasta el punto de que su padre murió en Auschwitz: se cayó de una torre de vigilancia) ha dado en el clavo. Dijo: “No es que Dios esté ausente o no le hable a la Humanidad. Sucede que la Humanidad está sorda ante Dios”.

Gran solución teológica. Los dolorosos, lacerantes problemas de la Humanidad ante un Dios silencioso, se arreglarían con una simple visita a un fonoaudiólogo.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-209972-2012-12-16.html

El Partido Judicial se acuarteló en la Cámara Civil y Comercial

7 diciembre 2012

Pasando revista, cabe señalar que en estos días, la camarista Susana Najurieta se transformó en la estrella del Grupo Clarín y del Partido Judicial al rechazar, de manera exprés, las recusaciones de sus colegas acusados de violar la Ley de Subrogancias, incumplir en los deberes de funcionario público y aceptar dádivas.

Por haber hecho eso y no haber pedido los informes mínimos aunque sea para disimular que sus decisiones no obedecían a cuestiones corporativas, la Jefatura de Gabinete la recusó. Los jueces Fernando De Las Carreras (viajó a Miami financiado por Clarín y Najurieta impidió su recusación) y Graciela Medina (su esposo es abogado del Grupo Clarín y Najurieta impidió su recusación) devolvieron gentilezas y decidieron no hacer lugar a la recusación planteada contra su par.

Minutos más tarde, De Las Carreras y Najurieta dictaron la sentencia que prolonga la cautelar del multimedio (ver fallo) en un claro atropello al régimen democrático.

Antes que nada, resulta necesario precisar que el juez de primera instancia, Horacio Alfonso, había autorizado a la Afsca a ser parte en el proceso judicial. Ello le otorga al organismo todas las facultades procesales que tienen las otras partes –Clarín y el Estado Nacional-. Haciendo uso de sus facultades, la Afsca recusó a todos los camaristas, lo que implicaba que ninguno de ellos podía resolver sobre esa petición porque iban a ser juez y parte. El debido proceso marca que, para ese incidente, la Sala se debió haber conformado, de manera subsidiaria, con jueces del fuero Contencioso Administrativo. Nada de ello ocurrió y los dos magistrados, en una verdadera aberración jurídica, exculparon a sus colegas y a sí mismos. Ni la prensa hegemónica ni los voceros del Multimedio en el Parlamento advirtieron sobre este hecho, que es causal de acciones penales y de juicio político.

No siendo suficiente el escándalo, la sentencia continúa y resuelve prorrogar la medida cautelar hasta que no haya una decisión en primera instancia sobre el fondo del asunto (la constitucionalidad del artículo 161 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual).

Esto es volver a lo que ocurrió hace tres años cuando el juez (jubilado y designado a dedo) Carbone concedió la medida cautelar hasta que no haya sentencia. ¿Y cómo se condice eso con el 7D, que fue un plazo establecido por la Corte Suprema? La Cámara alega que la Corte había interpuesto el tope de 36 meses, pero expresa que se puede extender ya que ha avanzado el proceso de fondo porque ha finalizado la etapa de alegatos, y así interpreta que la medida cautelar no se va a transformar en algo permanente; de ese modo, entiende que una resolución es inminente, máxime teniendo presente que a raíz de la última decisión de la Corte, Alfonso tiene, como mucho, hasta fin de enero para fallar (ya se habilitó que se trabaje durante la feria judicial).

En otras palabras, esto sería algo así como que la Cámara le dijo a la Corte está bien tu fallo, pero me parece que el mío es mejor, así que vamos con éste.

El Máximo Tribunal había establecido el 7 de diciembre como fecha de caducidad de la medida cautelar hubiera o no hubiera una sentencia de fondo. La Cámara Federal Civil y Comercial, en un acto de sedición prohibido por la Constitución Nacional, desoyó una resolución de la máxima autoridad judicial. Y violó la ley suprema para, a través de argumentos falaces, volver al estado de situación anterior al fallo de la Corte del 22 de mayo que empezaba a ponerle fin a la impunidad del Grupo Clarín.

Dos curiosidades tiene este bochorno de la Cámara: en primer término se regodean al afirmar que el plazo de 36 meses lo habían decidido ellos, y la Corte sólo cambió el modo de computarlo. Es cierto, porque la Cámara había decidido que el tiempo corriera desde que la demanda fue notificada (cuando ella misma avaló que se demorara diez meses el traslado de la causa) y la Corte dijo que se computaba desde que se interpuso la demanda. Si hubiera prevalecido el primer criterio, el 7D iba a ser a finales de 2013.
Por otro lado, en sus fundamentos, De Las Carreras y Najurieta sostienen que levantar la medida cautelar podría ocasionar “un perjuicio irreparable” si la sentencia de fondo es favorable a la parte actora. La Corte Suprema había dicho todo lo contrario: que éste era un pleito de índole patrimonial y que si eventualmente ocurriera lo anterior, un simple resarcimiento económico solucionaría el perjuicio. Es decir, nuevamente contradijeron sin pudor ni maquillaje al Tribunal Superior de Justicia.

Ante esta situación desopilante y que deja a los 40 millones de argentinos en un estado de injusticia, el Ministro de Justicia Julio Alak aseveró que el Estado apelará a la Corte a través del recurso de per saltum.

Para que quede claro, cuando una parte quiere apelar una decisión de Cámara, debe presentar la apelación ante ese Tribunal, el cual evalúa si lo concede y lo eleva a la Corte Suprema. Como en este caso la Cámara Federal Civil y Comercial ha demostrado ser servil a un Grupo Económico, violando el debido proceso y los principios de independencia e imparcialidad, configurándose así una situación de gravedad institucional, se utilizará el per saltum que implica presentar el recurso directamente ante el Supremo Tribunal. Éste deberá expedirse sobre la prórroga de la medida cautelar, no así sobre la constitucionalidad del artículo 161 que sigue en primera instancia.

De la misma manera que se derribó el mito del periodismo objetivo, el Partido Judicial asumió que era una gran farsa el slogan de la apolitización de los jueces.Los magistrados, como miembros del Estado, son sujetos políticos con ideología, de modo que sus decisiones son profundamente políticas.

Lamentablemente, en los últimos tiempos se ve que prima una concepción anacrónica que no está a la altura del paradigma vigente en el país y en la región. Pero además, se han asumido como actores políticos colonizados por los grupos económicos.

La Corporación Judicial abroquelada en la Cámara Civil y Comercial se constituyó en un partido de facto que, en pos de defender los intereses del Grupo Clarín, avasalla a los otros dos poderes y al pueblo entero que en elecciones democráticas eligió a sus representantes.

Numerosas barbaridades y descalificaciones se han vertido, pero si hubo alguien que fue celosamente respetuosa de la justicia –incluso de esta Cámara que profesa la desigualdad ante la ley- fue el Gobierno Nacional. Por eso, hasta el momento, está paralizada la plena aplicación de la Ley de Medios y no se va a iniciar el mecanismo de tasación de las licencias excedidas del Grupo Clarín.

La Corte Suprema debería defender el honor de la institución que preside y expedirse hoy mismo, pero ello entraría en el campo de las especulaciones. Lo que es importante reafirmar es que este Gobierno va a respetar las decisiones judiciales.

Pero más allá de esta nueva dilación absurda, no hay vuelta atrás. Si no será el lunes 10 de diciembre, será unos días después, pero la Ley de Democratización de la Comunicación está en marcha, tiene un consenso enorme pocas veces visto, y se va a aplicar porque la sociedad no acepta que nadie tenga coronita.

Existe un lobby furibundo del ejército de Héctor Magnetto, la complicidad de una Cámara corrupta, pero también existe un pueblo movilizado que este 9 de diciembre saldrá a las calles a manifestarse a favor de la democracia y la pluralidad, y será la prueba irrefutable de que no hay operación mediática y judicial que logre volver al pasado.

Fuente: http://www.7d12.com.ar/el-partido-judicial-se-acuartelo-en-la-camara-civil-y-comercial/

El Grupo Clarín y su mundo paralelo

4 diciembre 2012

Luego de la conferencia de prensa que ofreció el titular de la Afsca, Martín Sabbatella, el Grupo Clarín emitió un comunicado plagado de falsedades donde niega todo lo que se dijo en dicha exposición, en un patético intento por dibujar una realidad inexistente.

A continuación, las mentiras de Héctor Magnetto contrastadas con lo que verdaderamente ocurre:

Clarín dice:
“El funcionario volvió a insistir con el avance de oficio sobre licencias sin esperar ningún fallo judicial, pese a que la Corte Suprema dijo que esa situación implicaba ´denegación de justicia´”.

Si la Corte Suprema hubiera querido decir eso, en su fallo del 22 de mayo hubiese expresado que la medida cautelar se prolongaba hasta que se dictara una sentencia en primera instancia. En cambio, solicitó que haya una resolución de fondo, pero no supeditó la aplicación íntegra de la ley a ello. De hecho, rechazó prolongar la medida cautelar.

Clarín dice que Sabbatella
“reconoció que a cuatro días del 7 de diciembre, el Afsca, sin darle intervención a la oposición, habría cambiado los procedimientos de la Resolución 297/210 de dicho organismo, que reglamente el artículo 161 de la ley…”.

Una mentira rotunda.
El titular de la Afsca, ante una pregunta de Martín Alfie, cronista del diario Clarín, dijo que “la resolución 297 está vigente. Hay una parte de esa resolución que es la que determina el criterio de adecuación voluntaria y la transferencia de oficio y entonces lo que hace esta reglamentación que se ha aprobado es generar los mecanismos para darle cumplimiento a esa adecuación voluntaria y a esa transferencia de oficio (…). Entonces, no es que deroga la 297, es que hay temas de la 297 que había que instrumentar como es la transferencia de oficio y la adecuación voluntaria…”. Es muy claro y es grosera la tergiversación del monopolio.

Clarín dice:
“Pese a que Sabbatella sostuvo que el AFSCA quiere que se resuelva el juicio de fondo, toda la conducta estatal estuvo dirigida a demorarlo: lo demoró diez meses en 2010, lo demoró tres meses en 2012 con sucesivas maniobras para apartar jueces, y sigue buscando demorarlo hoy con presentaciones dilatorias en primera y segunda instancia”.

La demora de diez meses en 2010 es porque Clarín nunca corrió traslado de la demanda. El Estado no puede contestar algo que no le notifican. Las dilaciones a las que alude el grupo consiste en defender la garantía de imparcialidad, porque, por obra de Clarín, se designaron jueces subrogantes a dedo y por procedimientos no contemplados por la ley.
A su vez, pedir la recusación de un juez que viajó a Miami invitado y financiado por el Grupo, no es dilatar el proceso, es denunciar un atropello a las instituciones.

Clarín dice:
“El funcionario reconoció que benefició a los grupos que no fueron a la Justicia, extendiéndoles un año el plazo de desinversión (…) Además, volvió a desconocer la composición accionaria de varios grupos y sus incompatibilidades con diversos artículos de la ley de medios, pese a las pruebas difundidas en estos días”.

Si el Grupo Clarín –el más excedido de todos- no desinvertía, y los demás sí, la concentración mediática iba a ser más grave de lo que es y el espíritu antimonopólico de la Ley de Medios iba a verse profundamente frustrado.
En pos de garantizar la finalidad de la norma, se dispuso que todos los grupos tuvieran el mismo plazo que Clarín en pos de la igualdad y la equidad. Luego, en la conferencia, Sabbatella dio todas las precisiones respecto a Telefé, el Grupo Uno, y Telecentro, que uno supone son aquellos a los que alude el comunicado. Pero es tan pobre la argumentación de Clarín que ya no sólo no justifica su aseveración, sino que siquiera se anima a expresar quiénes son los supuestamente favorecidos.

Clarín dice:
“Es un desafío a las garantías constitucionales y para justificar un avance de hecho sobre las licencias, dijo que si el fallo de fondo determinara la inconstitucionalidad de los dos artículos impugnados, sólo habría derecho a una indemnización y no a la intangibilidad de las licencias, lo que implica una violación de todos los precedentes jurídicos, incluso de la Corte Interamericana de Derechos Humanos”.

Jaquear las garantías constitucionales fue lo que hizo la Dictadura Militar, de la cual el Grupo Clarín fue socio y con la cual se benefició, a costa de la sangre de 30 mil argentinos.

Cabe recordar que en su presentación judicial, el grupo nunca pudo demostrar que la libertad de expresión estuviera en riesgo, de modo que este pleito es de índole exclusivamente patrimonial, como lo sentenciara la Corte. Fue la misma Corte Suprema la que dijo que, en ese caso, un eventual fallo favorable al Grupo podía ser compensado con un resarcimiento económico, sin que ello implique que se viole ninguna intangibilidad ni ningún precedente.

Por último, es curioso que cite a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, dado que ella se ocupa de personas físicas, no jurídicas, y mucho menos de personas jurídicas ilegales, como Clarín. A riesgo de ser reiterativo, el proceso gira en torno a un conflicto patrimonial, no sobre la libertad de expresión de los periodistas del Grupo. En consecuencia, es inadmisible que intervenga un Tribunal Internacional.

Clarín dice:
“Repitió varias veces que la ley no afecta la libertad de expresión, cuando la Justicia jamás se pronunció sobre ello porque nunca falló sobre el tema de fondo. La mejor prueba de su afectación está dada por la colonización oficial del sistema de medios en estos últimos 3 años, donde prácticamente no quedaron radios y canales de TV fuera del control oficial”.

Como se dijo antes, la Corte nunca se expidió sobre el fondo, pero sí recordó que en la demanda no hay ningún elemento relacionado a la libertad de expresión, de modo que es algo que no está en discusión. Luego, es llamativo que el Grupo mediático que posee la posición dominante de la comunicación, a través del cual miente sistemáticamente y directamente atenta contra un gobierno democrático, diga que hay un control oficial.
¿Acaso el Gobierno controla a Lanata, a Nelson Castro, a Joaquín Morales Solá, a Ernesto Tenembaum, o incluso a Marcelo Longobardi, que trabaja en el canal C5N y maliciosamente intentar deslizar que es un ´medio K´?

Es insostenible lo que dice la Corporación, sobre todo, porque incluso en aquellos medios del estado, como la Televisión Pública, se escuchan todas las voces.

Fuente http://www.7d12.com.ar/el-grupo-clarin-y-su-mundo-paralelo/

La fragata resistió el abordaje

RECHAZO UN INTENTO DE TRASLADO SIN ORDEN JUDICIAL

El Ministerio de Defensa confirmó anoche que el miércoles por la madrugada el personal de la Fragata Libertad resistió un intento de abordaje y traslado de la embarcación sin orden judicial concretado por las autoridades portuarias de Ghana. La nave permanece retenida en ese país desde el 2 de octubre por un embargo que otorgó un juez ghanés a favor del fondo buitre NML Capital. A través de un comunicado, la cartera que conduce Arturo Puricelli aclaró que “se impartió la orden de que la tripulación se exhibiera en cubierta, con su armamento regular, a los fines de disuadir cualquier tentativa de abordaje”.

La noticia trascendió ayer a primera hora a través del periódico ghanés The Chronicle y el gobierno argentino confirmó luego lo ocurrido. Según el Ministerio de Defensa, el comandante de la fragata se negó a trasladar el buque a un atracadero de menor tráfico sin que mediara una orden judicial y en respuesta las autoridades portuarias de Ghana desconectaron el agua y la electricidad, mientras que dos remolcadores se aproximaron a la embarcación junto con personal ghanés que intentó abordarla.

La primera medida del comandante, quien según Defensa se mantuvo en todo momento en contacto con Puricelli, fue levantar la planchada que permite el ingreso al barco y luego decidió que la tripulación mostrara sus armas para disuadir a los ocupantes. Luego Puricelli se comunicó con su par ghanés, Joseph Henry Smith, y solicitó su intervención para detener las “medidas de fuerza que ilegítimamente estaban siendo llevadas a cabo por autoridades locales (…) acciones que implican una clara violación a nuestra soberanía y un acto de hostilidad”. De ese modo, se logró frenar el accionar de las autoridades portuarias del país africano y se seguirá reclamando su liberación por las vías diplomáticas correspondientes.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-207530-2012-11-10.html

Caceroleo y golpismo

Por Roberto Follari *

No todos los caceroleros son golpistas, afortunadamente. Pero todos son usados por el golpismo.

Veamos, si no, la estrategia planteada por Gene Sharp, estratega del “golpe de Estado blando” (estilo Paraguay u Honduras) y muy probable agente de la CIA. El define diversos “momentos”, crecientes en intensidad, de esa estrategia para voltear gobiernos democráticos.

Transcribamos sus puntos principales, que cualquiera encuentra por Internet.

Primera etapa: ablandamiento (empleando la guerra de cuarta generación).
Encabalgamiento de los conflictos y promoción del descontento. Promoción de factores de malestar, como desabastecimiento, criminalidad, inseguridad, manipulación del dólar, paro patronal y otros. Denuncias de corrupción, promoción de intrigas sectarias y fractura de la unidad.

Como se ve, todo esto está practicándose en la Argentina, muy obviamente viabilizado por algunos grandes medios de comunicación.

Segunda etapa: deslegitimación.
Manipulación de los prejuicios anticomunistas o antipopulistas. Impulso de campañas publicitarias en defensa de la libertad de prensa, derechos humanos, libertades públicas.

Esto lo vemos diariamente en frases como “vamos a ser como Cuba” o “como Venezuela”, y en cómo se declara con total libertad que estaríamos en una supuesta situación de falta de libertad.

Tercera etapa: calentamiento de la calle.
Generación de todo tipo de protestas, exponenciando fallas y errores gubernamentales. Organización de manifestaciones, trancas y tomas de instituciones públicas que radicalicen la confrontación.

Cuarta etapa: combinación de diversas formas de lucha.
Desarrollo de operaciones de guerra psicológica y acciones armadas para justificar medidas represivas y crear un clima de ingobernabilidad. Impulso de rumores entre fuerzas militares y tratar de desmoralizar los organismos de seguridad.

Quinta etapa: fractura institucional.
Sobre la base de las acciones callejeras, tomas de instituciones y pronunciamientos militares, se obliga a la renuncia del presidente. En caso de fracasos, se mantiene la presión en la calle y se migra hacia la resistencia armada. Preparación del terreno para una intervención militar o el desarrollo de una guerra civil prolongada.

Nada menos que a todo esto se está empujando al país. Y se lo hace bajo lo que León Gieco llamó “la pobre inocencia de la gente”. Porque es cierto que algunos que cacerolean estarán dispuestos a estos niveles de ataque, a liquidar las instituciones y llegar a enormes enfrentamientos en nombre de tirar abajo como sea al gobierno actual; pero ciertamente habrá una mayoría que no. La mayoría es inconsciente de que están siendo llevados por expertos en guerra psicológica a hacer exactamente lo que allá en el Norte los estrategas quieren que ellos hagan.

No se puede convencer de los logros del Gobierno a quienes no pueden verlos por prejuicios ideológicos. Por más que se muestre un presupuesto educativo multiplicado casi por tres, la entrega de computadoras para todos los niños y jóvenes escolarizados, las jubilaciones que han llegado a mucha más gente, los niveles de consumo y gozo de vacaciones para las clases medias como pocas veces se ha visto. Por más que se haya sancionado una ley de salud mental que es ejemplar, que se cuente con beneficios para discapacitados que existen desde hace más de cinco años, con una excepcional negociación de la deuda externa que frenó nuestra –antes– vertiginosa caída económica.

Ninguna razón convence a los que creen, desde su lugar de inscripción ideológica, que ayudar a los de abajo es “darles mis impuestos a los vagos”, que no reprimir la protesta social –claro, no la de ellos mismos sino la de los piqueteros– es demagogia y falta de control. Imposible que asuman que evitar la salida de dólares no es un atentado a la libertad, y que una dictadura jamás permitiría los derechos y garantías que hoy se ejercen.

Que hay problemas, los hay, los hay en cualquier país y en cualquier situación humana. Que el Gobierno podría comunicar mejor sus decisiones, por ejemplo, es evidente. Que debe intensificarse la lucha contra la inseguridad, es cierto. Que se pudo subir un tiempo antes el mínimo imponible sobre las ganancias, es verdad.

Pero la pretensión de que estamos en el peor de los mundos es absurda cuando tenemos estabilidad, se cobran salarios en dinero y a tiempo, se consume considerablemente por sectores medios y altos, se tiene una política exterior vigente y destacada, se negocia los sueldos en paritarias, se cuenta con una institucionalidad firme, se han mantenido niveles de crecimiento de los más altos a nivel mundial.

Por ello, está claro que hay profesionales de la guerra psicológica agitando el descontento. Su meta es la liquidación de la democracia en el país, como se ha hecho en Paraguay, y se ha intentado –hasta ahora sin éxito, pero con fuertes intentonas– en Bolivia o Ecuador.

Si este intento golpista tuviera éxito, lo que viene después no es difícil de adivinar. Revancha, país enfrentado de manera definitiva, espiral de violencia. Todos podrán recordar que el año 1955 no fue el tranquilo final que los enemigos del peronismo quisieron, sino el inicio de una crisis que atrasó al país –enfrentado en luchas intestinas– por casi veinte años.

Ojalá aprendamos. Que el cacerolazo se ponga a la altura de una protesta legítima y no al servicio de una operación golpista que algunos estrategas de la guerra ideológica manejan desde lejos.

* Doctor en Filosofía; profesor de la Universidad Nacional de Cuyo.

La cacerola no se mancha

Por Pablo Bergel *

Mi cacerola de Zapiola (de mi asamblea de Zapiola y Lacroze), un modelo 2001 verde y sonoro, abollada pero sonriente en un estante de mi cocina, seguirá bien guardada este 8N, como lo estuvo el pasado 13S, esperando impaciente verdaderas desobediencias civiles contra el orden, la “normalidad” y el “modelo” neocolonial, en el país y la ciudad.

La cacerola no se mancha. Se reserva contra las Barrick Gold, contra los Monsanto, contra los negocios de CFK y Macri con las tierras públicas de la ciudad, y en fin, contra todas las CKorporaciones que los sirven (con C de Clarín o con K de Kanal 7) privadas, gubernamentales, partidocráticas, que expropian a los argentinos de sus bienes públicos y de su Estado, profundizando (en la Cordillera, la Pampa, las metrópolis) un modelo neocolonial desarrollista, extractivista, que expropia a los argentinos de sus bienes comunes, de su soberanía económica y también de la política, entendida como ejercicio soberano y participativo sin cheques en blanco ni delegaciones.

No, este 8N no tiene nada que ver con eso; es un circo dirigido no contra lo peor, sino contra lo mejor (en realidad o en intención) de este Gobierno. No nos usarán para cacerolear contra la política de derechos humanos y de memoria, universalmente ejemplares; ni contra la ley de medios (de la que sí exigimos su plena aplicación antimonopólicka completa a favor de las mil voces plurales de la sociedad civil); ni contra la Asignación Universal por Hijo, tímido inicio enrumbado hacia un verdadero Ingreso o Renta Básica de Ciudadanía, universal, incondicional, mínimo, vital y móvil, para todas y todos, de la cuna a la tumba.

Este 8N, donde tampoco habrá sesión en la Legislatura (¿una forma de adhesión?), estaremos participando comprometidamente en el encuentro de Camino Colectivo, un espacio de militancia productiva donde concurren emprendedores de la base social, cooperativas, mipymes, huerteros, productores y ferias agroecológicas de comercio justo, muchos técnicos y especialistas con vocación de servicio social y público.

Un lugar donde se busca impulsar una red de saberes y productores que prefiguran los valores estratégicos de un verdadero modelo social argentino; un espacio que debemos al talento generoso y compromiso militante de Enrique Martínez (ex presidente del INTI) y a la sintonía espontánea de muchas decenas de actores diversos, muchos de los cuales también mantienen sus cacerolas en remojo.

Hoy haremos muchas cosas, hablaremos desde los valores estratégicos de cómo “industrializar la ruralidad” en serio, agregando valor a las cadenas productivas locales. Y el miércoles 14, en la propia Legislatura, en otro encuentro organizado por nuestro equipo legislativo Verdealsur, hablaremos de agroecología urbana, y también de “ruralizar la urbanidad”, de construir otra ciudad posible, en otro país posible, libre de colonialismo neodesarrollista minero, agribusiness, libre del monocultivo de la soja como del cemento.

Con energías limpias y descentralizadas; con reducción de consumo alienante, compostaje y reciclado de residuos, transporte social limpio, reforma agraria y urbana que permita repoblar el territorio, entre tantas medidas estratégicas de un verdadero proyecto (pluri)nacional, (eco)popular y democrático de participación directa. En esa vigilia está mi cacerola de Zapiola.

* Sociólogo, legislador porteño.

La capacidad de liderazgo

Por Gustavo Oliva*

Algunos dirigentes políticos pretenden presentar la marcha de este 8-N (N de negatividad) como un hecho necesario para evitar un 7-D (democracia, diversidad). “Con un gran 8-N no hay 7-D”, circula por las redes sociales. Estos dirigentes que promueven la participación “espontánea” no irán a la marcha. ¿Por qué? ¿Será acaso una movilización con claro tinte desestabilizador? ¿Será por ello que verían dificultoso, en el futuro inmediato, presentarse como parte de la democracia?

Lejos ya de discutir la libertad de empresa y menos aún la de prensa, van sincerándose los negocios fraudulentos, las especulaciones económicas y se reconocen los vínculos de subordinación de esos dirigentes con los grupos de poder concentrados. Se sincera también su incapacidad de ser líderes políticos. No hay dudas de ello.

¿Pero qué es el liderazgo político? Lejos de identificarlo con teorías que lo presentan puramente como un atributo personal, lo considero propio de las relaciones sociales y sus tensiones, y en un sentido restringido del término: para el ejercicio de una influencia positiva en la sociedad. Ya desde la filosofía política antigua se hace referencia al líder como quien trabaja con otros y en pos de alcanzar la felicidad plena y el bien común de la sociedad. Desde la sociología, Max Weber hace hincapié en comprender el liderazgo como una relación social en la que distingue distintos tipos, pero en todas hay una aceptación y adhesión de los seguidores a la legitimidad construida. Por mi parte, diferencio también entre los gobernantes administradores y los líderes. Mientras los primeros obtienen resultados dirigiendo las actividades de los demás y sus metas son la “eficiencia y la eficacia”, los segundos, además, son estadistas con propósitos definidos e interpelan y convocan a los demás sujetos a hacerlos realidad para la transformación social.

Los liderazgos políticos fuertes como los de Mao, Fidel, Perón, Chávez, Lula o Kirchner proyectan la legitimidad que los sustenta hacia una resolución de la conflictividad social y tienen capacidades organizativas-instrumentales en tanto conducción de las masas, movimientos o partidos, para el anclaje y desarrollo de sus medidas políticas, ampliando aun más su legitimidad. Los líderes débiles no pueden o quedan a mitad de camino.

La conjunción de las virtudes del pensamiento abstracto científico de la política y su consecuente materialización determinará el éxito o no de sus acciones y su trascendencia en la historia de un pueblo. El liderazgo va más allá de un momento determinado, de una frontera geográfica, se crea y se recrea en la propia historia.

Hoy, nuestra Presidenta, consciente del rol que tiene su liderazgo, exporta un modelo político. Lo hace en la ONU y da cuenta de la experiencia argentina que durante los años ’90 ofició como conejillo de Indias de las políticas neoliberales. En 2003, Néstor Kirchner, en el mismo ámbito, sostuvo que Argentina necesitaba una oportunidad para crecer porque “los muertos no pueden pagar sus deudas”. Desde entonces se implementaron los programas de política social más importantes de Latinoamérica que posibilitaron un crecimiento por demás significativo.

Esa visión compartida con Néstor, esa proyección-acción, es lo que transfiere nuestra Presidenta en cada asamblea, en cada foro internacional, para no continuar repitiendo recetas del pensamiento dominante que inevitablemente traen como resultado más desigualdad y más pobreza. Grecia y España son un claro y triste ejemplo. Los espacios referenciados y sus integrantes tienen una temporalidad, por ello Cristina suma un nuevo desafío: poner en valor las ideas-acción en algunos importantes centros de formación política donde se debaten y construyen nuevas corrientes de pensamiento.

La importancia de tener una verdadera líder política como Cristina Fernández de Kirchner, y no sólo un gobernante administrador, se sustenta, por ejemplo, en ese tipo de acciones. Los líderes trascienden tiempos y fronteras y su acción política va más allá de los períodos constitucionales porque su impronta se eterniza a la luz del reconocimiento y el amor de su pueblo. Por eso, frente a esta líder, podrán existir tantos 8-N como tapas de Clarín. Siempre nos encontrarán acompañando y trabajando junto a Cristina, unidos, solidarios y organizados.

* Senador de la provincia de Buenos Aires (FpV).

El 8N ya ocurrió

 Por Mariano Molina *

El 8N ya ocurrió. Está guionado desde hace tiempo. Lo que suceda exactamente hoy es la puesta en escena, una parte legitimadora de un relato previo y posterior. Y esto no significa desprecio ni deslegitimación de muchos miles que tienen el derecho de manifestar.

Ni siquiera importa mucho la cantidad de gente que irá a ocupar la escenografía (que probablemente será mucha) porque de cualquier manera tendrá que ser masiva. Se sabe que se llenarán los lugares prefijados, dispuestos por los conductores de radio o los showman de TV. Ellos, ciertos periodistas, juegan mejor que la oposición el rol de opositores. Tienen menos pruritos, más manejo del tiempo, la urgencia y escasa responsabilidad.

Quizás la cantidad de los que ocupen las calles permitirá saber, a quienes ya han hecho el 8N, cuál es el tenor de las consignas que van a esgrimir como imperativos hoy y los días subsiguientes. Quizás alguien llegue a pedir que no exista el 7D o –quién sabe– enrarecer tanto el aire político que alguno se anime a pedir una renuncia. No lo harán de viva voz, porque hay que mantener los modales, pero se sugerirá que va a ser muy difícil gobernar con tanta gente en contra, dispuesta a salir a las calles.

Se sabe que se necesita un “gran 8N” para impedir el 7D, entre sus motivos centrales. Y ahí está el relato previo y posterior, descarnado y sin sorpresas a la vista. “La ciudadanía pidió dialogo y fin de la confrontación; el Gobierno debe escuchar el clamor popular; la sociedad pide paz y concordia”, etc, etc, etc. Ya conocemos las frases posteriores, ya está la oposición visitando estudios de TV y analizando “el reclamo genuino y espontáneo”.

Como parte del guión, cualquier dirigente o personalidad que apoya a Cristina, aunque sea tímidamente, está inhibido de opinar. No importan sus palabras, razones o pensamiento. De antemano todo lo que diga va a ser usado en su contra. El libreto también tiene sus proscriptos y el guión contiene posibles “disturbios” que refuercen la idea de un gobierno violento y algún desarrapado de un barrio marginal con cacerolas desvencijadas que simbolice una protesta de “todos los sectores sociales”…

No hay posibilidad de que quienes se erigen en patrón moral de la Nación acepten que su voz es una entre muchas, igualmente válidas y que incluso haya demandas más urgentes. Muchos de ellos reclaman una superioridad que se les escatima en varios lados. Sienten que el país debiera agradecerles que hayan nacido acá y no en otro lado. Son más que la media. Su reclamo es de valores universales que sólo ellos encarnan: honestidad, decencia, buen juicio, laboriosidad.

Creen que la “indignación” es un flujo que les permite poner a todo reclamo en situación de equidad. El cambalache de igualar al que reclama porque la inflación malgasta su sueldo en negro y el que quiere dólares para no resignar vacaciones o el otro que siente que con una reforma impositiva va a tener que declarar los campos por los que no paga.

La “indignación” igualaría lo que la vida cotidiana distingue. Vaya paradoja, podrían cruzarse en la plaza el que no recibe los aportes patronales y el que se los roba. La pseudomoral que esgrimen impide toda ley, toda república, en el mismo momento que la declaman furiosamente. Porque hay muchas repúblicas posibles. Una representa la equidad de los desiguales, pero también hay la del conflicto que permite, al menos como horizonte, la ilusión de una igualdad efectiva.

Reclamar es democrático. Pero cuando el reclamo se hace desde una posición moral intocable, que supone una división tajante entre quienes serían los portadores de valores constructivos y los que se relegan a simples habitantes azarosos de estas tierras, merece ser criticado. Por eso es cínico el relato que pide amor, paz y concordia cuando el programa de cabecera de este espectro político tiene el fuck you como símbolo de saludo.

No hay nada nuevo en el 8N. Ni las redes sociales, ni la organización, ni la simultaneidad geográfica, ni el internacionalismo. Y mucho menos hay algo emancipatorio.

En estos tiempos pasamos de la teoría de que gobernar no es acceder al poder, a vivirla también en la experiencia práctica. Hay gobiernos populares, pero el poder sigue en las corporaciones. El hecho de que sientan pequeños cuestionamientos, al igual que el relato que supo ser hegemónico y totalitario, es lo imperdonable.

El 8N ya ocurrió. No hay que desconocer las manifestaciones, ni someterse. Hay quienes reclaman que el futuro sea volver al pasado y quienes peleamos para que deje de ser de las corporaciones. Porque el desafío, quizás ingenuo, quizás rebelde, sigue siendo construir una sociedad con inclusión para todos y todas, incluso para quienes nos desprecian.

* Docente. www.radiosudaca.com.ar.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-207382-2012-11-08.html

8N – Entre la ultraderecha y los grupos de poder

El supuesto espontaneísmo de la protesta que se concretará hoy fue desbaratada. Desde sectores oficialistas, calificaron la movida como “un invento de la extrema derecha paga” y se preguntaron “qué piden, qué proponen”.

A esta altura, es inocultable que el 8N está fogoneado y financiado por sectores de poder, coincidieron ayer las figuras del kirchnerismo consultadas sobre la convocatoria al cacerolazo opositor. Dirigentes como Estela de Carlotto, Aníbal Fernández y Hebe de Bonafini indicaron que tras el llamado a la marcha de esta noche hay grupos como la Fundación Pensar, ligada al macrismo, sectores vinculados con la última dictadura que se oponen a los juicios a los represores y multimedios como Clarín, que juegan a amplificar el 8N con un objetivo destituyente.

El más taxativo fue Aníbal Fernández. “No tengo ninguna duda de que (la movilización) es un invento de la extrema derecha paga”, consideró. El senador del Frente para la Victoria sostuvo que en la organización están grupos como “la Fundación Pensar y la Sociedad Rural”, que “han puesto dinero y generaron identidades falsas en las redes sociales”. También mencionó el rol de los grandes medios. “Una parte de esto es Clarín y sus hermanos menores La Nación y Perfil”.

El ex jefe de Gabinete admitió que “seguramente hay gente que quiere manifestarse porque hay cosas que no le gustan, y son las reglas de la política y respeto a esa gente de la mejor manera”, pero dijo que le preocupan “los otros, porque son los que reivindican la muerte de Néstor Kirchner, desean la muerte de la Presidenta, blanden cruces esvásticas y defienden a los represores”.

Estela de Carlotto también marcó que le parece preocupante que en las manifestaciones de los caceroleros aparezcan “algunos signos nazis” o “la reivindicación de que deberían volver los militares”. Además, apuntó que la protesta tiene reclamos tan amplios que dificultan un debate político real. “Primero se debería aclarar con qué objetivos se concurre a la movilización, porque yo no sé qué piden, qué proponen. Cuando uno pide algo debe haber una propuesta, y esa propuesta no la conozco.”

La titular de Abuelas de Plaza de Mayo consideró que los núcleos de la protesta “no son grupos marginales”, sino “grupos de poder. Grupos que son generalmente de clase media, clase media alta y de Buenos Aires, porque en el interior no pasan estas cosas, y si pasan, pasan de otra manera”.

Luis D’Elía usó su cuenta de Twitter para cuestionar el llamado a la marcha. “Clarín, Macri y Duhalde convocan al 8N en una ciudad corroída por la basura y el mal olor”, escribió.

Para el dirigente de Miles, “Mañana (por hoy) los tilingos del 8N van a juntar gente, van a decir que hay 20 veces más y ahí comenzará la diatriba golpista”.

También apuntó contra la diputada de Unión por Todos Patricia Bullrich, al recordar que “es una de las convocantes al 8N, la misma que redujo un 13 por ciento salarios estatales y jubilaciones” cuando fue ministra de Trabajo del gobierno de Fernando de la Rúa.

La lectura de Hebe de Bonafini estuvo centrada en los represores. En una carta abierta, la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo dijo que los convocantes son, centralmente, sectores ligados a la dictadura. “Son los que no quieren que se condene a los asesinos. Por eso la marcha es el 8 de noviembre, porque festejan el cumpleaños de (Alfredo) Astiz, el hombre que secuestró y asesinó a tres de las mejores Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor de Vicenti, Esther Ballestrino de Careaga y Mary Ponce. Y también conmemoran la muerte de otro asesino, (Emilio) Massera”, advirtió.

En el texto, Bonafini pidió a los que quieran protestar que “no se dejen engañar” y lo hagan otro día. Enumeró entre los convocantes a Cecilia Pando (esposa del mayor retirado Pedro Rafael Mercado y líder de los grupos de familiares y amigos de militares que se oponen a los juicios), a Héctor Alderete (director del portal Seprin, ligado a ex integrantes de la SIDE), a Eduardo Duhalde y la Fundación Pensar (presidida por Mauricio Macri), entre otros. “Queremos que entiendan que no es una marcha inocente, es una marcha preparada, por eso dicen cómo hay que ir vestidos y que no hablen con la prensa”, advirtió. “Es una marcha netamente golpista, netamente destituyente.”

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-207380-2012-11-08.html

Ya llega el 8N

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Para todos aquellos camaradas PRO CACEROLOS, ante la proximidad de la GRAN MANIFESTACION de PROTESTA nacional e internacional, me permito acercarles algunas pancartas que pueden sumar a las propias -ante la falta de ideas- que permiten DEMOSTRAR su enorme carácter democrático, social, pacifico y algo clasista, en contraposición de esas otras en las que miles son manipulados y obligados a participar bajo amenaza de perder su plan “TRAVAGAR”, disminuyéndole su posibilidad de copular para reproducirse y poder cobrar otra asignación universal sin poder librarse del sometimiento, injusticias y barbaridades de la DIKTADURA KK

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El espanto ante Romney empujó la reelección de Obama

Las encuestas anticipaban una larga noche de conteos, pero los demócratas sumaron uno a uno los estados clave y la elección quedó definida antes de la medianoche de NY. Los trucos republicanos en la forma de votación impidieron una derrota más amplia.

EL PRESIDENTE GANO CUATRO AñOS MAS EN LA CASA BLANCA CON CIERTA COMODIDAD EN EL COLEGIO ELECTORAL Y POCA DIFERENCIA EN EL VOTO POPULAR

Por Ernesto Semán

Desde Nueva York

“¡Cuatro años más!” Dependiendo del tono, la consigna con la que un presidente de los Estados Unidos va por su reelección puede ser un grito de guerra o un signo de pesada resignación. “¡Cuatro años más!” Ambos sentimientos, y todos los intermedios, estuvieron anoche en la elección que le dio a Barack Obama un nuevo mandato presidencial. Algo lejos del entusiasmo que generó en el 2008, la energía de sus millones de seguidores fue la necesidad de frenar a cualquier costo el ascenso del Partido Republicano. No tan sólo por derrotar a su candidato Mitt Romney –un conservador levemente moderado, con mucho dinero y escasísimas dotes políticas–, sino sobre todo por frenar al fanatismo con el que su partido abrazó las ideas de ultraderecha y la efectividad con la que acumuló consenso en torno de ellas.

Hacia la medianoche de Nueva York, Obama se imponía cómodamente en el Colegio Electoral con 280 electores (10 más de los necesarios). El presidente no sólo retenía Ohio y Wisconsin (estados que estaban en disputa), sino que los demócratas consolidaban su mayoría en el Senado. Sin embargo, hasta ese momento Romney se imponía en el voto popular, una tendencia que podría revertirse o reducirse con el total de los votos del estado de California. Pero tanto las cadenas de televisión como los propios candidatos dieron la elección por definida cuando se conoció el triunfo de Obama en Ohio: desde 1968, nadie llegó a la presidencia sin ganar en este estado.

Aunque más de un treinta por ciento de los votos fueron emitidos por anticipado en los días anteriores, el día de ayer estuvo plagado de irregularidades, sobre todo en aquellos estados más disputados. A lo largo del año, abogados de organizaciones mayormente demócratas trataron de frenar las distintas iniciativas tendientes a limitar el voto en estados clave como Florida u Ohio. Pero más allá de las múltiples trabas e incentivos para no votar durante el año, las dificultades para participar de la elección y los problemas para corroborar que la votación se hacía regularmente se multiplicaron durante toda la jornada. En Pennsylvania, cuando un votante tocaba la tecla de Obama y la máquina electrónica marcaba Romney (a diferencia de otros países con voto electrónico, desde Estonia hasta Venezuela, donde el ciudadano se lleva un “ticket” con su voto y lo deposita en la urna, en Estados Unidos, no hay ningún control sobre el voto electrónico por fuera de la máquina) no había manera de revertirlo.

En Ohio, las colas en ciudades marcadamente demócratas como Cincinnatti superaban las tres cuadras, con muchos votantes desistiendo después de horas de espera. En Florida, dirigentes republicanos reprodujeron los plebiscitos locales al infinito con el objetivo de complicar el día de votación. En algunos condados, los votantes debían decidir sobre trece plebiscitos además de la elección presidencial, multiplicando el tiempo de espera hasta tornarlo inmanejable.

Como mejor ejemplo de este masivo proceso de exclusión política está el estado de Florida. Obama ganaba anoche en ese estado por un margen ínfimo (menos de 0,5 por ciento con el 92 por ciento de los votos escrutados). Pero el resultado llega después de que cerca de un millón y medio de personas fueron excluidas del proceso electoral a través de diversas medidas destinadas a limitar la posibilidad de registrarse y de votar de sectores negros, pobres e hispanos inclinados mayoritariamente hacia el Partido Demócrata. Si algo muestra este estado del sur, es que el apoyo a Obama es ampliamente mayor que el que muestran los números de la elección.

A nivel nacional, el resultado preliminar hacia la medianoche de ayer mostraba lo que indicaban antes muchas de las encuestas. Obama ganó, pero con algo menos de votos y bastante menos entusiasmo que hace cuatro años. Su segundo mandato no tendrá la presión por la reelección que tenía el primero, pero tampoco tendrá detrás el tipo de fervor que lo hizo sobreponerse, incluso, a la maquinaria de su propio partido. Buena parte del resultado se explica en la movilización demócrata para frenar a Romney más que en la expectativa puesta en el presidente reelecto. Aunque la economía muestra ahora signos consistentes de recuperación tardía, Obama triunfó, en más de un aspecto, a pesar de su gestión. Aunque la economía muestra recién ahora signos de recuperación, el crecimiento que apenas orilla el 2 por ciento, una desocupación que merodea el 8 por ciento pero que agregada a empleos extremadamente precarios y a quienes abandonaron la búsqueda de empleo es mucho mayor. Medido con el sistema que se utiliza en Francia, el desempleo norteamericano orilla el 20 por ciento.

Buena parte de esta coyuntura es herencia de la crisis heredada de la administración anterior. Pero otra buena parte es derivada de las dificultades que encontró Obama para confrontar a los republicanos y su disposición a buscar fórmulas negociadas frente a un adversario montado en una cruzada que iba mucho más allá de su presidencia. Un paquete de estímulo a la economía un 40 por ciento más chico que el que los economistas creían imprescindible, una política de inmigración que, en lugar de regularizar a los indocumentados, generó la mayor cantidad de deportaciones de las últimas décadas y la expansión de programas de eliminación de presuntos terroristas en el exterior, sin juicio previo e incluyendo a ciudadanos americanos son apenas una muestra de las consecuencias de una forma de hacer política que va mucho más allá del estilo.

Romney, con pasado relativamente moderado, representó a un partido cada vez más sólidamente articulado alrededor de un núcleo duro de ideas de la extrema derecha, expresadas sobre todo por el Tea Party, alrededor de la defensa irrestricta de la libertad individual, el desmantelamiento del Estado de bienestar, la primacía de los derechos de propiedad y la noción de concentrar las funciones del Estado federal en defender la seguridad nacional.

La irrupción del Tea Party produjo cambios radicales y paradójicos en la política norteamericana. Por un lado, logró canalizar el apoyo a los republicanos de potentados millonarios de ultraderecha, beneficiados con la decisión de la Corte que permitió un gasto ilimitado en las campañas bajo el argumento de defender la libertad de expresión. Pero, al mismo tiempo, el Tea Party movilizó una base de militantes y activistas de derecha que el Partido Republicano no tenía desde hacía varias décadas (su base natural había sido la red de activistas de la Iglesia evangélica, que esta vez mostraron poco entusiasmo por el candidato republicano, de origen mormón). A su vez, esa base enérgica de extrema derecha logró imponer candidatos republicanos que luego tuvieron enorme dificultades para capturar votos por fuera de su núcleo duro. En el 2010, la figura paradigmática había sido Christine O’Donnell, la candidata a senadora del Tea Party por Pennsylvania, que logró galvanizar a su base política, pero perdió la elección general por 13 puntos.

En la elección de anoche, la inclinación hacia la extrema derecha le costó cantidades descomunales de votos. La demócrata Elizabeth Warren se impuso cómoda en Massachussets y los demócratas en Indiana también derrotaron a Richard Mourdock, uno de los varios candidatos republicanos que pusieron en duda la criminalidad de los actos de violación y negaron bajo cualquier condición la legalización del aborto. Cerca de la medianoche, los republicanos seguían perdiendo terreno en un Senado que será definitivamente demócrata. Algunos de estos cambios son inmotivados, pero no caprichosos: sin el Tea Party, el Partido Republicano no hubiera tenido el resurgimiento racista y movilizante que vive desde el 2008. Pero sin el Tea Party, probablemente, los republicanos tendrían el control del Senado y estarían más cerca de ganar la elección general.

Entre los votantes liberales que más se entusiasmaron con Obama en 2008, el 2012 tampoco fue un gran año. Es un universo heterogéneo y la mirada desde el borde ayuda a desentrañarlo. Martín Plot, un argentino que desde hace dos décadas estudia la política norteamericana con la frescura del observador y la agudeza de quien está inmerso, autor de Indivisible: Democracia y Terror de Bush a Obama, decía ayer desde Los Angeles, California: “Para un americano nativo, es una obviedad que hay que votar a Obama y desear que gane; es el único de los dos que no se propone casi explícitamente destruirlo todo. Pero para un ciudadano del mundo en el que sobrevuelan los drones y en el que sólo una persona decide si se realiza una ejecución sumaria o no, la opción ya no parece tan evidente”.

Aunque no se conocen, el mejor ejemplo del votante descripto por Plot era Dylan Yeats que, ayer, cerca de la medianoche, en un bar frente al Centro de detención de Brooklyn, confesaba: “No veo la hora de que llegue mañana para poder odiarlo con total libertad por haberse convertido en el responsable de miles de asesinatos en todo el mundo”. En la prisión frente al bar, donde un 90 por ciento de la población es negra e hispana, el silencio era total hasta las 11.35, cuando las cadenas de televisión anunciaron el resultado. En ese momento, estalló un estruendo de cacerolas y gritos que durante más de cinco minutos, según se escuchó desde la calle, celebró el segundo triunfo de Barack Obama.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-207321-2012-11-07.html